10 Consejos para trabajar desde casa

Publicado por: 21/07/2016 0 comments 271 views

Cada vez hay más gente que trabaja, al menos algunos días, desde su hogar. Te damos algunos tips para que puedas organizar tu rutina y tu espacio de trabajo sin distracciones.

1- Vestite todos los días como si fueras a una oficina. Mucha gente trabaja en pijama o ropa “de gimnasia” todo el día. Vas a ver que dedicarle unos minutos a la mañana a vestirte prolijo y peinarte como si salieras a trabajar a una oficina va a aumentar tu productividad y te va a ayudar a tomarte a vos mismo más seriamente.

2- Armá una lista de tareas diaria y otra semanal o mensual. Fijarse objetivos es una buena forma de ordenarse. Generalmente, cuando  se trabaja de manera independiente, es difícil no tener a un jefe que ejerza  presión, lo que permite una mayor relajación. Por eso es bueno tener un plan de acción a largo y corto plazo. Anotá cada día las tareas que querés llevar a cabo antes del fin de la jornada e intentá cumplirlas al pie de la letra

3- Organizá un espacio exclusivo de trabajo. Si tenés un cuarto entero pasa usar de oficina, es ideal. Pero si no, cualquier rincón de la casa puede aislarse de distintas maneras. Lo importante es separar un espacio que sirva exclusivamente para tu horario de trabajo y que NO uses tu cama como espacio de trabajo. No es buena para la postura y quita seriedad y ganas de trabajar. Además, aumenta las ganas de dormir una siesta o ver tele en cualquier momento.

4- Designá un horario de trabajo y cumplilo. A veces es difícil respetar un horario exacto porque, teniendo la oficina en casa, podemos vernos tentados a revisar los mails a cada rato o, al revés, a hacer cosas del hogar mientras deberíamos estar trabajando. Si tenés la oficina en un cuarto separado, cerralo cuando se cumpla el horario y volvelo a abrir a la mañana.

5- Cerrá o silenciá las redes sociales. Hoy en día es muy difícil mantenerse aislado de las redes sociales porque la mayoría de nosotros las usa también para trabajar. Pero tené en claro cuáles de ellas son estrictamente necesarias y al resto cerralas o silencialas (en el caso de Whatsapp, por ejemplo) para no tentarte a chequearlas a cada rato.

6- Tené snacks saludables a mano. Una de las malas costumbres que podemos adquirir trabajando desde casa es comer todo el día. Total, tenemos la cocina al lado, buscamos un cafecito, un chocolatito, una galletita. y así la lista se vuelve interminable. Por eso es importante tener horarios fijos o momentos designados especialmente para almorzar o hacer un break. Y procurar que los snacks que ingiramos a lo largo del día sean saludables: frutas, barritas de cereal, jugos naturales.

7- Tomate recreos. Estar todo el día encerrado en tu casa (trabajando o no) puede resultar agotador. Por eso lo mejor es salir afuera, al mundo exterior, al menos una vez al día en lo posible. Podés hacerlo como recreo (salir a un kiosco o a tomar un café) o al menos, si tenés un balcón o jardín, almorzar afuera en ese momento. También sirve organizar todas tus reuniones afuera de tu casa, para cambiar de ambiente.

8- Aprovechá la flexibilidad horaria.  Uno de los beneficios que tiene trabajar desde casa es que la rutina se puede acomodar a otros compromisos o programas inesperados que surjan. Aunque hay que respetar un horario de trabajo, también hay que aprovechar la flexibilidad que nos da ser nuestros propios jefes: si tenemos una consulta médica o una reunión de padres, siempre podemos reacomodar la agenda del día. Lo importante es planificar para poder recuperar el tiempo perdido en otro momento.

9- Ordená al final del día. Es clave arrancar cada día con tu pequeña oficina en orden: que todo esté limpio y prolijo te da más ganas de encarar la jornada. Por eso cada día, cuando termines de trabajar, tomate unos minutos para dejar el escritorio impecable.

10- ¡Disfrutá trabajando! No hay nada más lindo que trabajar de lo que te gusta. Y si bien ser independiente puede tener sus dificultades, hay que ver todo lo positivo. Por eso, aprovechá y poné música que te guste mientras trabajás, utilizá útiles prácticos en el escritorio, date el gusto con algún delivery cuando no tengas ganas de cocinar. Hacé todo lo posible por hacer de tu situación una que te dé ganas de seguir adelante.

 

Fuente: Revista Ohlalá