Acondicionadores de aire: qué hacer para que la factura de la luz no aniquile al bolsillo

Publicado por: 22/01/2019 0 comments 169 views

Hace calor. El uso del aire acondicionado se hace necesario, pero también da por hecho que
vendrá una factura eléctrica más elevada. En esta nota, algunas estrategias a tener en cuenta para
que el uso de este artefacto no impacte tanto en el bolsillo.

Con la llegada del verano empiezan a aparecer las típicas preguntas: ¿prendemos el aire?; ¿dormimos con el aire encendido?; ¿no está medio pesado para estar con las ventanas abiertas?… Es así como los acondicionadores de aire se vuelven los principales protagonistas en las casas.
Este año la decisión de prender o no el aire no estará dada por la temperatura ni por la sensación térmica. Será el bolsillo el que marque el ritmo climático de los hogares. Cabe destacar que, según los últimos datos del sector, en el país hay instalados cerca de 15 millones de aires, lo que significa que existen 0,34 per cápita.
A medida que avance el verano y vayan subiendo las temperaturas, el consumo de energía en los hogares irá aumentando de la mano, precisamente, de los aires acondicionados. Esto genera dos situaciones: por un lado, mayores cortes de luz y, por otro lado, la segunda situación, que es la que más preocupa a los usuarios, es el monto que pagarán en las facturas de luz que recibirán este mes y, sobre todo, las de marzo.
Según Andima (Asociación Nacional de Industrias de Materiales Aislantes), el 50% del consumo de energía en los hogares de la Argentina es por la climatización de los ambientes. Es decir que, en promedio, la mitad de lo que cada usuario paga de luz se debe a refrigerar o calentar su casa.
Para que las facturas de luz no generen un dolor de cabeza tan grande como los calores entre diciembre y febrero, Javier Maltz, presidente de Andima, explica que la “forma más eficiente para consumir menos energía en un hogar es contar con materiales de aislación térmica eficiente —EPS (Poliestireno Expandido), lana de vidrio, poliuretano— en toda la envolvente de una casa; la envolvente de una casa está formada por todos los elementos de construcción que están en contacto con el exterior, como son los pisos, techos, muros y aberturas (puertas y ventanas). Este tipo de materiales permite ahorrar hasta un 35% en el consumo de energía y hasta un 70% en las facturas de la energía consumida para climatizar un hogar”.
Aislamiento térmico, una de las claves
En este camino del ahorro energético, y también económico para las familias, queda claro que cambiar el aire acondicionado por uno de eficiente energética clase A ayuda, pero no es suficiente —el 70% de la plaza instalada corresponde a equipos clase de eficiencia B, porque recién en 2015 todos pasaron a ser clase eficiencia A—. El ahorro que se puede obtener está lejos del 35%, sino que es de apenas un 9% con artefactos eficientes.

“Hay instancias activas de ahorro energético que son importantes, como los colectores solares o artefactos del hogar e iluminación eficiente que permiten reducir a la mitad el consumo de energía en un hogar. Sin embargo, si hablamos de climatización, este ahorro sería en vano si no se cuenta con aislamiento térmico eficiente. El aislamiento térmico eficiente en la envolvente de una construcción conforma la “tercer piel” de la persona; permite aislar de la intemperie, que no se pierda el frío que puede generar un aparato acondicionador de aire y lograr condiciones de confort, prolongando la temperatura ambiente”, agrega Maltz. Y concluye: “En 2017, en días de extremo calor, los aires acondicionados representaron un cuarto de la demanda eléctrica total del país. Esto no es consumo eficiente y tampoco ahorro”. Si se piensa en un acondicionador estándar, el gasto por hora es de 690 Wh; con aislación térmica eficiente en la envolvente, se puede prender solamente entre 15/20 minutos por hora, logrando el mismo rendimiento que toda la hora prendido.

Recomendaciones para un uso eficiente
1. Ya sea en una remodelación o construcción, incluir aislación térmica eficiente, para definir luego la cantidad de aires acondicionados a instalar o clase de eficiencia.
2. Limpiar el filtro de aire.
3. Cerrar las ventanas y las puertas del ambiente donde encenderás el aire.
4. Evitar que las persianas o cortinas estén completamente abiertas. Que no entren rayos de sol directamente al ambiente.
5. Antes de encenderlo, abrí bien las ventanas para ventilar la habitación, por lo menos 10 minutos.
6. Prendé el acondicionador cuando estés en el ambiente. No lo dejes programado con antelación.
7. Mantené la temperatura constante en 24º.
8. No prendas y apagues el aire constantemente de forma manual. El arranque es lo que más energía consume.
9. Utilizá la potencia automática del aire, lo que mantendrá la temperatura constante y se apagará y encenderá cuando lo necesite.
10. Si tus ventanas no cierran del todo bien, ponele burletes.
11. Mientras estés usando el aire tratá de no abrir y cerrar puerta