Alimentación

María Itatí Castaldi integra el seleccionado femenino argentino de básquet en silla de ruedas. Vive en nuestra ciudad y estará en los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro que tienen lugar este mes. En diálogo con Viví Mejor, contó cómo se alimenta para tener un óptimo rendimiento.

Un estudio italiano investigó los hábitos de 23.000 personas para comprobar que la dieta mediterránea es más recomendable de lo que pensábamos.

Sumale miel a tu vida

Del 8 al 14 de agosto se celebra en Argentina la Semana de la Miel. Bajo el lema “Sumale miel a tu vida”, el Ministerio de Agroindustria de la Nación lanzó una campaña para fomentar el consumo de este alimento natural.

Unos 18.000 atletas, técnicos y personal de más de 200 delegaciones se alimentan en el comedor de la Villa Olímpica, donde se montaron cinco bufés diferentes: brasileño, asiático, internacional, pasta y pizza, y halal y kosher.

La obsesión por la comida sana se convierte en un transtorno alimenticio que puede llegar a afectar negativamente tu vida diaria.

Incorporar semillas a las comidas diarias no demandará mucho tiempo ni traerá complicaciones. El único hábito que hay que adquirir es dirigirse hasta la dietética más cercana para abastecernos para que nunca nos falten.

 

Beneficios

Son un alimento sano, con vitaminas, minerales y omega 3 y 6. Sirven para aumentar la proporción del colesterol bueno, HDL, y así disminuir el malo, LDL.

Otro beneficio es que tienen fibras que mejoran el tránsito intestinal y previenen la constipación.

También se usan para perder peso porque, como tardan en digerirse, producen saciedad. Algunas evitan la hinchazón o el aire en la panza. Antes de consumir es importante prepararlas bien y conservarlas siempre en un lugar fresco y seco.

 Variedad de semillas

Hay una oferta bastante variada de semillas comestibles que podemos comprar, siendo las más comunes en nuestra ciudad las de chía, sésamo, lino, amaranto, amapola, sésamo y girasol.

 Cómo ingerirlas

Las semillas necesitan un tostado previo a su ingesta. Éste deberá realizarse en alguna sartén o recipiente preferentemente con tapa y a fuego no muy alto, porque al calentarse, las semillas podrían saltar por toda la cocina. Ese proceso no nos llevará más de unos pocos minutos y será hasta que las semillas hayan desprendido su aroma y estén doradas. Una vez frías, es recomendable pasarlas por la procesadora, para ayudar a nuestro organismo a obtener el máximo aporte nutritivo y vitamínico.

 Pueden sumarse a la lista las semillas de zapallo y calabaza que tanto nosotros como los verduleros solemos tirar a la basura. Si tostamos estas semillas, tienen un alto poder nutritivo y estaremos cubriendo buena parte de nuestras necesidades alimentarias.

 En qué cantidad comprar

La utilización de las semillas es fácil una vez que uno se ha hecho una provista de las más comunes. Podemos comprar por separado de a 50 gr. o 100 gr. o la cantidad que deseemos. No son muy costosas, sino que cotidianamente consumimos productos más caros que sólo nos aportan calorías vacías sin traernos ningún beneficio para la salud. O también podemos pedir que nos vendan las semillas mezcladas y entonces luego doramos todas juntas.

Cantidades

A las comidas les echaremos un pequeño puñado y ya está nuestro plato listo para ser servido. Debemos tener en cuenta que no hay que abusar de las semillas debido a que contienen grandes cantidades de aceite de origen vegetal, por lo que aporta muchas calorías. Una o dos cucharadas de té por comida es más que suficiente.

Podemos combinarlas con preparaciones tanto dulces como saladas; en panes y tortas, en rellenos de empanadas o tartas; en carnes, guisos, sopas, ensaladas, yogurt, licuados, jugos, ensaladas de frutas, ensaladas de verduras y la lista seguiría casi interminablemente. Podemos incorporarlas ya en el desayuno, colocando una pequeña cantidad de semillas sobre el pan o las tostadas con mermelada, miel o lo que acostumbremos untar.

Sólo se trata de usar la imaginación y animarse a incorporarlas a nuestra vida sin tener que necesariamente adaptar nuestro plan nutricional. Comience haciéndose un regalo a su salud de forma muy cómoda: pruebe de incorporar las semillas a los alimentos y preparaciones que tanto usted como los suyos consumen habitualmente. Los resultados sólo pueden ser beneficiosos.

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