Aprovechando las oportunidades

Publicado por: 20/03/2017 0 comments 33 views

Las mejores oportunidades llegan cuando uno menos las espera y en los lugares más insólitos. Solo tenemos que creernos merecedores e ir detrás de ellas con pasión, humildad y tenacidad.

Por Bernardo Stamateas (*)

Todos aquellos que tienen sueños por cumplir saben que, mientras hay vida, siempre existe una nueva oportunidad. Ya sea en lo afectivo, lo familiar, lo económico, la salud y cualquier otra área de la vida.

Los seres humanos, sin distinción, venimos al mundo con recursos internos que nos capacitan para llevar a cabo los cambios que necesitamos hacer en algún momento. Por ello, cuando iniciamos un proyecto, deberíamos tener la flexibilidad suficiente para adaptarnos a los cambios.

Ser un generador de cambios implica entender que si algo no funciona, hay que modificarlo, cueste lo que cueste y sin aferrarse a lo viejo. Si siempre hacemos lo mismo, obtendremos los mismos resultados vez tras vez.

Cada uno tiene una manera específica de hacer las cosas, la cual puede diferir de persona a persona. En psicología, se la denomina “cultura organizacional”. La cultura no es ni más ni menos que la manera de hacer las cosas, es decir las costumbres, y no resulta tan fácil cambiarla, sobre todo cuando lleva años o siglos de existencia.

Lo cierto es que alguien flexible es consciente de que precisa generar cambios y desterrar lo que ya no sirve para darle lugar a lo bueno y a lo mejor. Tal persona se caracteriza por lo siguiente:

  • Hace todo con excelencia, sin importar la tarea que haya que hacer.
  • Es una persona fuerte que sabe manejar sus emociones.
  • No intenta impresionar a nadie, sino que impacta positivamente a la gente que la rodea.
  • Vuelve a empezar todas las veces que sea necesario.
  • Está abierta a las nuevas oportunidades.

Cuando hay en nuestra vida algún área que no está funcionando como quisiéramos, necesitamos recordar que en nuestro interior reside la capacidad de generar cambios. Y si perdemos un partido, sepamos que siempre habrá otro. Las oportunidades están a la vuelta de la esquina, solo debemos estar atentos para aprovecharlas.

Comparto tres hábitos que nos pueden ayudar a capturar las grandes oportunidades que se nos presentan a diario:

-Ser apasionado. Si prestás atención, verás que los exitosos, potencian su pasión. Los niños pequeños son apasionados por naturaleza; sin embargo, los adultos podemos mantener voluntariamente esa potencia que tuvimos en la infancia y nos impulsa a ir por más y a crecer.

-Ser humilde y dispuesto. Tener humildad es estar siempre dispuesto a aprender algo nuevo, tal como lo hacen los niños. Quienes alcanzan el éxito suelen tener la disposición de aprender lo que no saben. De igual forma, deberíamos desaprender lo que ya no nos resulta útil.

-Ser persistente y nunca tirar la toalla.Mantenete en tu proyecto, independientemente de lo que ocurra a tu alrededor o de lo que los demás te digan o piensen de vos. Peleá por lo que es tuyo y nunca dejes de avanzar, aunque sea un solo paso por vez.

Las mejores oportunidades llegan cuando uno menos las espera y en los lugares más insólitos. Solo tenemos que creernos merecedores e ir detrás de ellas con pasión, humildad y tenacidad. ¡Lo mejor siempre está por venir!

Si tenés alguna inquietud, podés escribirme a bernardoresponde@gmail.com

(*) Psicólogo. Especialista en autoayuda, liderazgo, motivación y trabajo en equipo.

 

Cuando hay en nuestra vida algún área que no está funcionando como quisiéramos, necesitamos recordar que en nuestro interior reside la capacidad de generar cambios. Y si perdemos un partido, sepamos que siempre habrá otro. Las oportunidades están a la vuelta de la esquina, solo debemos estar atentos para aprovecharlas.