Aún con 100 años, las neuronas pueden ejercitarse y conectarse

Publicado por: 11/05/2017 0 comments 240 views

¿Cómo ejercitamos y mantenemos saludables nuestras neuronas? ¿Es importante hacerlo? ¿Por qué? Al igual que con la actividad física, se debe mantener una continuidad de ejercicio de todas las funciones cognitivas para contrarrestar los factores de declive durante el paso de los años.

Por el Dr. Hugo Valderrama (*)

¿Hace 30 años había tantas personas corriendo por bulevar y la costanera santafesina? Se dio un cambio de paradigma y  actualmente sabemos que entre muchos de los beneficios que tiene el ejercicio físico, tonificamos y mantenemos saludables nuestros músculos y corazón. Pero ¿cómo ejercitamos y mantenemos saludables nuestras neuronas? Las neurociencias son el camino hacia nuevos paradigmas…

Sin importar la edad, su cerebro se modifica permanentemente frente a la presencia o falta de estímulos. A esta propiedad se la denomina “plasticidad cerebral” y está presente durante toda la vida en un cerebro que se mantiene saludable. Al igual que sucede con la actividad fìsica, se debe mantener una continuidad de ejercicio de todas nuestras funciones cognitivas para contrarrestar los factores de declive durante el paso de los años.

Hasta hace poco se pensaba que durante la vida adulta el cerebro deja de producir neuronas. Ahora sabemos que se generan un promedio de 1.400  neuronas nuevas por día y se conectan otras miles dependiendo del estímulo ambiental recibido.

Reserva cognitiva

 No solo es importante la cantidad de estímulos, sino que éstos sean saludables y diversos. Aunque el cerebro trabaja en su totalidad y en red, durante su vida tiende a utilizar en forma diaria algunas funciones mentales más que otras, en general las más usadas tienen que ver con su trabajo. El balance se da cuando mantiene lo que mejor hace y a su vez entrena lo que le cuesta. De esta manera genera lo que se denomina “reserva cognitiva”, que no es sinónimo de mayor cantidad de conexiones neuronales, sino de mayor eficacia y calidad.

“Reserva cognitiva” es el término médico aplicado a ese desarrollo continuo de conexiones neuronales, que junto a otros hábitos saludables como una correcta alimentación,  el ejercicio físico, dormir lo necesario y  una vida social gratificante, contrarrestan los factores de riesgo de las enfermedades neurodegenerativas, como la Enfermedad de Alzheimer, y mejoran nuestra calidad de vida.

Se estará preguntando ¿cuáles son ejemplos de estos estímulos? Si está actualizado con las noticias, estimula la memoria a corto plazo; si pinta o piensa sobre tema filosóficos, la abstracción; si visita lugares que no conoce, la orientación; si trabaja con herramientas o hace escultura, la visuoconstrucción; si lee sobre nuevos temas, la memoria semántica (memoria de conceptos); sí resuelve nuevos problemas de la vida diaria o planifica y ejecuta proyectos, las funciones ejecutivas…

Si realiza algunas de estas actividades, o similares, junto a otro grupo de personas, muchas veces las potencia y además desarrolla otras redes como la empatía y el lenguaje.

Es probable que sepa que el músculo del bíceps esta en su brazo y le parece obvio que sea una herramienta que le permite movilizar objetos, sin embargo qué sabe de aquel donde se genera el control de  todos nuestros músculos, órganos, memoria, emociones, sentimientos y  decisiones.

¿Qué conoce sobre su cerebro? ¿Trabaja activamente cuando duerme?, ¿Hay estímulos que ayudan a memorizar?, ¿Por qué se olvida dónde deja las llaves?, ¿Puede entrenar el sector que controla sus impulsos?, ¿Qué neurotransmisores desatan la ansiedad y cómo repercute en su cuerpo?, ¿Qué son y para qué sirven los sueños?, ¿El cerebro controla su sistema inmune?, ¿Qué factores lo predisponen a la creatividad?…

Santiago Ramón y Cajal, Premio Nobel de medicina, dijo “todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro”.

(*) Neurólogo. Máster en Neurociencias.

 

Santiago Ramón y Cajal, Premio Nobel de Medicina, dijo “todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro”.