Cáncer de mama: priorizá los controles para que no te sorprenda

Publicado por: 12/10/2018 0 comments 12 views

Se viene la 4ta. edición del Vestite de Rosa, iniciativa de la Mutual Jerárquicos Salud. Este año, en el evento estarán presentes las Chicas Pink. En diálogo con Viví Mejor, algunas de ellas contaron su historia con la enfermedad e hicieron hincapié en la importancia de los controles anuales para una detección precoz.

 Mónica Ritacca

En el Mes de la Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, la Mutual Jerárquicos Salud invita a toda la población a participar de la 4ta. edición del Vestite de rosa que se llevará a cabo el 20 de octubre próximo  y tiene por finalidad aumentar el compromiso de toda la sociedad en la detección precoz de la enfermedad, clave para tratarlo y curarlo.

El evento es gratuito y abierto a la comunidad. Tendrá lugar en el Parque Federal, siendo Martín Zapata y Pedro Vittori el punto de encuentro a partir de las 15 horas. A las primeras 2500 participantes se les entregará su remera rosa en adhesión a la campaña.

Una caminata participativa y clases de zumba harán del encuentro una jornada diferente, donde el rosa que simboliza esta lucha será el protagonista. También habrá regalos y sorteos para toda la familia. Los interesados pueden inscribirse en la página web www.jerarquicos.com

“A la fecha ya se anotaron dos mil personas. Estimamos que al evento asistirán alrededor de 2600, lo cual nos pone muy contentos porque nos hace sentir que estamos haciendo las cosas bien. Nosotros somos una mutual que ofrece, entre otras cosas, salud. Todos los programa de prevención tienen esta condición hacia adentro, hacia el socio… Pero desde hace un tiempo, al Vestite de rosa lo abrimos a la comunidad porque la lucha contra en cáncer de mama nos atraviesa a todos. Asumimos un compromiso a la hora de brindar información, difundir los controles que deben hacerse las mujeres, etcétera”, manifestó Carina Nicola, gerenta de Recursos Humanos de la Mutual Jerárquicos Salud.

Para participar del evento no es necesario anotarse previamente. Basta con acercarse el 20 al Parque Federal y sumarse.

Chicas Pink

 En Santa Fe, desde hace unos años, hay un grupo de mujeres que hace remo y tuvieron contacto directo o indirecto con el cáncer de mama. Son las Chicas Pink. Ellas estarán presentes en el Vestite de rosa para acompañar la iniciativa de Jerárquicos.

“Chicas Pink es un grupo de mujeres de Santa Fe que nos juntamos para hacer una actividad física post últimos tratamientos por cáncer de mama. Arrancamos siendo 2 en diciembre de 2016, y ahora ya somos 15”, cuenta Lucila Estrada.  Y agrega: “El 20 de octubre, en el Vestite de Rosa, queremos llevar un mensaje de concientización a mujeres que están pasando por esta enfermedad y a todas en general”.

Para las Chicas Pink el remo es la terapia a seguir después de todos los tratamientos de radio y quimioterapia. No importa la edad, cualquier mujer que se encuentre en la etapa final del tratamiento y cuente con autorización médica puede remar. ¿Por qué remo? “porque está comprobado que con un entrenamiento continuo y progresivo se logra fortalecer torsos y brazos y combatir la inflamación y efectos secundarios que te produce la enfermedad, por ejemplo sentir la zona de la axila anesteciada”, dice Lucila Estrada.

Los dichos de Lucila se avalan en una experiencia canadiense. Según contó, fue un doctor especialista en medicina del deporte el que armó un grupo experimental con mujeres con mastectomías y comprobó los beneficios del remo.

Hoy, las Chicas Pink integran uno de los diez equipos de remo femenino con integrantes vinculadas directa o indirectamente al cáncer de mama. Además forman parte de la Comisión Internacional de Remeras con cáncer de mama y pertenecen al Movimiento Mundial IBCPC en la disciplina bote dragón.

Detectado a tiempo, el cáncer de mama tiene hasta un 90 % de probabilidades de ser tratable y curable. Si tenés más de 40 años, se recomienda realizar una mamografía anual. Si tenés antecedentes familiares, lo recomendable es a partir de los 35 años. También es importante el autoexamen.

 

“Siempre pensé en positivo”

 

Lucila Estrada, 54 años.

 

“De chica siempre quise hacer remo. Y sin pensarlo la vida me llevó a él… A los 50 años fui a hacerme el control anual, como siempre. Fue ahí donde me detectan un nódulo sólido y arrancaron mis consultas frecuentes al médico. La cuestión es que me hacen la punción y se confirmó el diagnóstico: tenía cáncer de mama.

Por suerte tuve y tengo mucha contención familiar. Pero nunca sabés cómo sigue ésto… Hoy, que tengo 54 años, me hago controles y tomo medicación.

Mi mensaje para todas las mujeres es que respeten los tiempos. Es decir que si la primera mamografía se hace a los 35, que se la hagan. Que no especulen con sentirse bien. Yo no tenía antecedentes, y me tocó.

La operación no fue algo tremendo. Fui feliz y hasta me compré el camisón más lindo que había. Era la primera de cuatro, y yo no lo sabía.  Siempre pensé en positivo, y eso me jugó a favor”.

 

 

“La enfermedad de mi amiga me ayudó a tomar conciencia”

 

Viviana Marín, 50 años.

 

“El cáncer de mama me llega indirectamente. Tengo una amiga que padeció la enfermedad y ella fue quien me invitó a sumarme a las Chicas Pink. Y no lo dudé. Sentí que era la forma de acompañarla. Es un grupo hermoso, que las devolvió a la vida a todas ellas.

Yo estoy convencida de que la enfermedad las hizo a ellas aprender a valorar otras cosas.  Y a mi a tomar conciencia de los controles. Más que por miedo por prevención”.

 

 

“Después de un cáncer valorás más la vida”

 

Viviana Cámara, 54 años.

 

“Yo me hacia todos los controles, todos los años. Me acuerdo que en abril de 2014 me hice los controles y todos habían dado bien; pero en Julio me empezó a doler la mama izquierda. Otra vez nuevos estudios y resultados bien. Hasta que en diciembre me palpé algo duro. Sabía que no era algo bueno. Fui al médico y, después de la punción, me dicen finalmente que tenía cáncer de mama.  La noticia la recibí el 2 de febrero de 2015. Fue un momento difícil. No tenía antecedentes, ni tampoco otra opción más que enfrentar la situación. Me operan inmediatamente y el 9 de marzo arranqué con la primera quimio. Soy docente, y ese año me lo tomé. No podía verme sin pelo.

Cuando te dan una noticia así, la cabeza te hace un clic y pensás en lo que hiciste hasta ahora. Valorás más tu vida y disfrutás de todo”.

 

“Si sos mujer, priorizá tus controles”

 

Alejandra Pereyra, 48 años.

 

“Yo sí tengo antecedentes. Una tía, que salió adelante, y mi abuela, que falleció de cáncer de mama.

En el año 2016, una noche en la que me estoy bañando, me descubro un bulto en la mama izquierda que además latía. Fui a la doctora. En enero de 2017 me hicieron la punción y se confirmó que tenía cáncer de mama, uno bastante agresivo. En marzo arranqué el tratamiento. Hubo que esperar para la  cirugía porque tenia en la axila también. Estaba en período de crecimiento y no se podía tocar. Las quimio despiertan terror. Te derrotan.  En mi caso fueron fueron 4. Ahora estoy con controles, nada más.

Yo le diría a cualquier mujer que esté dejando pasar el tiempo y no se hace los controles que se priorice. Que sus controles están antes que nada. Después puede ser tarde”.

 

 

“Mi marido siempre me insistía con los controles”

 

Virginia Mezzo, 53 años.

 

“Todos los años, gracias a la insistencia de mi marido, me hacía los controles. Hasta que en uno de ellos salieron células atipeas, por lo que el médico sugirió una pequeña intervención para sacar ese tipo de células. Yo externamente no notaba nada. Fue así que me sacaron un pedacito de la mama en una primera intervención. A los seis meses,  esa característia en las células persistía y, como no fui dotada de mucha mama, se empezó a hablar de extirpar la mama entera. Era lo conveniente. Uno eliminaba toda posibilidad de que esas células adquirieran características especificas de cáncer.  La cuestión es que terminamos en una mastectomía bilateral, o sea de las dos mamas para no correr ningún riesgo. A través de la obra social pude conseguir el reconocimiento de la cirugía y, en simultaneo, la colocación de las prótesis mamarias. Ahora tengo una vida normal, con los controles anuales de cualquier mujer”.