Salud

19/08/2020 0 comments 177 views

El embarazo y la lactancia provocan cambios importantes en las glándulas mamarias. Como respuesta al estimulo hormonal se llenan de liquido (edema), existe una hiperplasia o crecimiento de los lóbulos y lobulillos y comienza la producción de leche.

Todo ésto se refleja en un aumento externo del volumen de la mama, y puede haber dolor o molestias. Es normal la pigmentación de la areola y pezón.

La patología mamaria durante las etapas del embarazo y la lactancia es con frecuencia la misma que en una mujer no embarazada, pero se presenta la dificultad de cómo hacer el diagnóstico sin usar la mamografía (contraindicada en el embarazo, no así en la lactancia) como primera prueba diagnóstica.

Por otro lado, hay tumores benignos en íntima relación con el embarazo y la lactancia tales como el galactocele (quiste de leche), el adenoma de la lactancia, y diferentes cambios que pueden derivar en fibroadenomas o nódulos benignos ya conocidos.

La acumulación de leche y las grietas del pezón, favorecen a la inflamación- infección. Eso se llama Mastitis, y se torna visible cuando la mama se torna enrojecida, con dolor y aumento de la temperatura local y/o general. El tratamiento es con antibiótico, para evitar complicaciones, pero se puede continuar con la lactancia normalmente. ¡Es fundamental no bajar los brazos si esto ocurre!

Ecografía mamaria

Lamentablemente, cada vez se ven mas casos de cáncer de mama en mujeres jóvenes, y puede aparecer durante el embarazo o la lactancia.

El conocimiento de los cambios que pueden producirse en la glándula mamaria durante el embarazo y la lactancia , así como de los diferentes aspectos radiológicos de las patologías más frecuentes, nos ayudan a los médicos a hacer un diagnóstico correcto y con la mayor rapidez posible, ya que el cáncer de mama en la mujer embarazada tiene muchas veces un peor pronóstico debido al retraso en su diagnóstico.

La ecografía es la primera técnica de imagen en el estudio de los nódulos que aparecen durante el embarazo y la lactancia y nos es útil para diferenciar entre benignidad y malignidad. La mamografía puede usarse en caso de sospecha de malignidad.

(*) Especialista en Diagnóstico por Imágenes. M.P. 5251. Diagnóstico por Imágenes Junín.

14/08/2020 0 comments 227 views

Desde el 1 al 7 de agosto tuvo lugar la Semana de la Lactancia Materna en todo el mundo. Este año, atípico por la pandemia por Covid-19,  el tema fue: «Apoyar la lactancia materna para un planeta más saludable».

Mónica Ritacca

La Semana Mundial de la Lactancia Materna, que se celebra todos los años del 1 al 7 de agosto, es una campaña mundial coordinada por la Alianza Mundial para la Acción de Lactancia Materna (WABA, por sus siglas en inglés) para crear conciencia y estimular la acción sobre temas relacionados con la lactancia materna.

«Apoyar la lactancia materna para un planeta más saludable» fue el tema seleccionado de este año para la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2020. El tema se centra en el impacto de la alimentación infantil en el medio ambiente/cambio climático y el imperativo de proteger, promover y apoyar la lactancia materna para la salud del planeta y su gente.

Invertir en la lactancia materna puede salvar vidas infantiles y mejorar la salud, el desarrollo social y económico de individuos y naciones. Por lo tanto, debe crearse un entorno propicio para la lactancia materna, así como otras facetas de la alimentación de lactantes y niños pequeños. La protección, promoción y apoyo de la lactancia materna requieren acciones coordinadas durante los tiempos normales y quizás aún más durante las emergencias. La pandemia de COVID-19 ha puesto de manifiesto la necesidad de abogar por la lactancia materna como una intervención de salud pública que salva vidas y previene infecciones y enfermedades en la población en general.

La leche materna es el alimento más adecuado para el desarrollo del lactante debido a su equilibrado contenido de nutrientes, ideales para un crecimiento y desarrollo óptimo. Es el primer alimento natural para los niños, proporciona toda la energía que necesitan durante sus primeros meses de vida y es el único que le da protección sostenida durante los primeros 2 años. Es la base de la seguridad alimentaria para todos los bebés del mundo y es uno de los recursos naturales renovables más valiosos.

Este líquido vital, entre otras cosas, promueve el desarrollo sensorial y cognitivo, siendo la mejor protección para el niño contra las infecciones. Ciertos estudios demuestran que los bebés alimentados con leche materna tienen menor riesgo de padecer diarreas, infecciones respiratorias, otitis, enfermedades atópicas, eccemas, diabetes, infecciones gastrointestinales y meningitis, entre otras afecciones. Por otro lado, reduce la mortalidad infantil y favorece un pronto restablecimiento en caso de enfermedad.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses y, a partir de ahí, seguir dando el pecho junto con otros alimentos hasta los 2 años o más ya que durante este periodo continúa siendo una fuente importante de energía, aportando muchos nutrientes de calidad y anticuerpos.

Cómo obtener una buena lactancia

Lo primero que se debe considerar es que cada niño/a requiere de un tiempo diferente para quedar satisfecho, por esta razón se recomienda dar el pecho de día y de noche, cuando se solicite. Por otro lado, es importante tener en cuenta que la madre no debe estar apurada ni medir el tiempo para dar el pecho.

Para que pueda producir la cantidad de leche necesaria, es recomendable amamantar con frecuencia y en el caso de separarse del niño (por razones laborales, por ejemplo) igual se puede continuar con la lactancia, extrayendo manualmente la leche, conservándola en un recipiente limpio y tapado.

En algunos casos, existen problemas frecuentes al iniciar la lactancia, como la bajada de la leche, dolor de pezón, grietas, congestión mamaria y mastitis. Ante cualquiera de estos casos, no se debe suspender la lactancia sino continuar amamantando de la mama afectada ya que estimula su curación.

– La bajada de la leche: suele demorarse un poco más en los partos mediante cesárea, pero no se debe dejar de ofrecer el pecho al bebé.

– Dolor en el Pezón: es común que se presente algo de dolor o molestia (ardor, picazón o pellizco) cuando el bebé comienza a alimentarse en los primeros días o semanas. No hay una causa clara del dolor en el pezón. Un simple cambio de posición del bebé mientras se alimenta puede aliviarlo. También se puede tener dolor en el pezón si el bebé continúa la succión a medida que se desprende de la mama, en este caso, se le puede ayudar al bebé a aprender a soltar el pezón, introduciéndole suavemente un dedo por un lado de la boca para interrumpir la succión.

– Grietas en el pezón: se debe cuidar la piel del pezón, si la piel está demasiado seca o muy húmeda puede causar lesiones en el pezón debido a la humedad de la zona, por lo que se recomienda el uso de sostenes confeccionados con telas de algodón, que ayudan a la aireación. Se debe evitar el uso de jabones o soluciones para quitar los aceites naturales de la piel que llevan a resequedad de ésta. El aceite de oliva, la leche de la madre y los aceites que contengan lanolina pueden ayudar a aliviar los pezones agrietados.

– Congestión mamaria: es causada por la congestión de vasos sanguíneos en la mama. Las mamas se inflaman, se endurecen, duelen y los pezones pueden no protruir (salir hacia adelante) para permitirle al bebé sujetarlos correctamente. El dolor, el estrés y la ansiedad pueden interferir con el reflejo de bajada de la leche, como resultado la leche se acumulará en los conductos galactóforos. El tratamiento consiste, en pedirle a la madre que se relaje, que encuentre una posición cómoda para el amamantamiento, y realizar masajes suaves durante y luego de la succión, además de aplicar calor a la mama. Alternar baños con duchas calientes y uso de compresas frías para ayudar a aliviar la molestia. Aumentar la frecuencia (ocho veces o más en 24 horas), durante no menos de 15 minutos en cada alimentación, extraer la leche manualmente o con un extractor o sacaleches ayuda a disminuir y prevenir la congestión.

– Mastitis: es una infección de la mama, causa dolor muscular, fiebre y un área roja, caliente y sensible en una mama. Cuando esto suceda, se debe consultar con el médico de cabecera. El tratamiento puede incluir: antibióticos para la infección, aplicación de compresas calientes y húmedas sobre el área infectada, un apropiado descanso y el uso de un sostén cómodo entre alimentaciones.

La experiencia de tres mamás con la lactancia

Marcela, mamá de Valentino. «La lactancia sin dudas es un acto de amor, sino no me explico cómo funciona. En mi caso no ha sido una gran experiencia al principio. Sentía muchísimo dolor. Nunca imagine que podía doler, nunca nadie habla de eso. Se habla de dolor de parto, de contracciones pero no de las posibles complicaciones de la lactancia. Fui insistente, hasta que un comentario justo en el momento que iba a tirar todo por la borda me empoderó: apropiate de tu lactancia porque tenés el poder. Y así fue. Me apropié, sanaron las heridas y comenzó a fluir…Lo que antes era muy difícil hoy se me hace cotidiano y puedo dar teta hasta parada».

Romina, mamá de Mateo y Julia. «Defiendo todo tipo de alimentación que puedas darle a tu hijo o hija. Se que lo intentas de la mejor manera y si no se logra de una forma se logrará con otra. Desde que me quedé embarazada tuve decidido que quería dar pecho. Pensé que era tan fácil como natural y que no me costaría ningún esfuerzo, pero no fue así. Mi relación con la lactancia no fue tan buena porque nunca pude cumplir con las expectativas que yo misma me impuse y con las exigencias que sentía de los demás: exigencias desde las imágenes perfectas sobre lactancia en redes sociales y exigencias desde el hecho de que la leche materna es lo mejor. Estoy de acuerdo con que la leche materna es lo mejor, pero también es lo mejor que la madre esté bien. A mi primer hijo lo amamanté exclusivamente con leche materna hasta el año. A mi segunda hija, llevo 6 meses».

María de los ángeles, mamá de Joaquín y Matilde. «A mis 23 años me enfrenté a mi primera lactancia sin tener mucha información ni alternativas. Siempre lo vi como la única posibilidad de alimentar a mi hijo y solo seguí mi instinto sin cuestionar si funcionaria o no. No fue fácil al principio pero luego caímos en una complicidad infinita que nos envolvió hasta sus 10 meses, recuerdo la etapa con mucha satisfacción, con mucho placer de saber que juntos podíamos enfrentar al mundo. Hoy con 32 años me preparo para la llegada de mi segunda hija , quiero que sea una etapa donde podamos disfrutar y conectarnos. Esta vez me he podido informar, leer y estudiar para vivir el proceso de la mejor forma, soltando expectativas y confiando en que la lactancia es mucho más que alimento.»

22/07/2020 0 comments 428 views
Los efectos del COVID-19 sobre los pulmones son bien conocidos, pero a medida que continúa la pandemia, hay más información respecto a...
17/07/2020 0 comments 317 views
En tiempos de COVID-19 las consultas se vuelven tardías y el riesgo de vida de los pacientes que presentan un accidente cerebrovascular...
17/07/2020 0 comments 290 views

El control es importante para evitar el desarrollo de trombosis venosa profunda que puede desencadenar en embolismo pulmonar, considerada una complicación grave. La Flebografía con Tomógrafo Multislice permite un diagnóstico adecuado para determinar los pasos a seguir.
</FIRMA>Dra. Natalia Negretti/ Dr. Miguel Lo Vuolo (*)

</TEXTO>El sistema venoso es el encargado de realizar el adecuado retorno de la sangre al corazón. En las piernas, hay dos sistemas que permiten este retorno: unas pequeñas válvulas en las paredes de las venas, y el sistema conocido como bomba muscular, mediante el cual con la contracción de los músculos se facilita el flujo ascendente de la sangre. La Insuficiencia venosa es el resultado de la falla en alguno de estos mecanismos. Como consecuencia, la sangre se acumula en las venas, lo cual predispone a la formación de várices, y sus principales síntomas son el dolor y las piernas cansadas. Es más frecuente en mujeres a partir de los treinta y cinco años, durante el embarazo, en personas con exceso de peso o en quienes permanecen sentados o de pie por mucho tiempo, dado que la bomba muscular no se activa.
El diagnóstico de Insuficiencia venosa lo realiza un médico especialista (flebólogo o cirujano vascular), contando con herramientas de diagnóstico por imágenes entre las cuales destacan el ecoDoppler venoso y la Flebotomografía (FleboTC).
El ecoDoppler venoso es una ecografía de las venas, en este caso de las piernas. Es un método que no utiliza radiaciones ionizantes y no necesita preparación por parte del paciente. Aporta información sobre la circulación de la sangre a través de las venas y permite detectar coágulos de sangre en el interior de las mismas.
La FleboTC es un método innovador, complementario, que permite demostrar al cirujano vascular un “mapa” del sistema venoso, conociendo de esta manera variantes anatómicas o patologías específicas de las venas, que son fundamentales conocer antes de planificar un tratamiento. Dentro de las ventajas se mencionan la visualización completa del sistema venoso desde el abdomen hasta los pies con una sola adquisición de imágenes, y si bien se utiliza contraste endovenoso, el mismo se diluye reduciendo al mínimo la probabilidad de efectos adversos. Como única desventaja se menciona la utilización de radiación ionizante, por lo que está contraindicada en mujeres embarazadas.
En Diagnóstico por Imágenes se trabaja en conjunto con médicos flebólogos, cirujanos vasculares y médicos especialistas, quienes realizan el ecoDoppler venoso y la FleboTC, estudios que se complementan entre sí para brindar un diagnóstico de insuficiencia venosa y sus causas, como así también un plan de tratamiento adecuado para cada paciente.

 

(*)Médica (Mat. Prov. N° 6223) / Especialista en Diagnóstico por Imágenes (Mat. Prov. N° 6223). Profesionales de Diagnóstico por Imágenes Junín.

14/07/2020 0 comments 380 views
La frase “vestite como una cebolla” es muy utilizada cuando las bajas temperaturas se sienten. La idea es ir sacándose capas de...
14/07/2020 0 comments 517 views
Gripe y bronquiolitis son las patologías más frecuentes cuando empiezan a registrarse las bajas temperaturas. La buena noticia es que existen medidas...
22/06/2020 0 comments 384 views
Los médicos recomiendan un control prostático anual en hombres a partir de los 45 años, y a partir de los 40 años...
12/06/2020 0 comments 441 views

Si no es usted mismo, seguro tendrá un conocido que a pesar de que arrancó el frío llega de mangas cortas, o el que por el contrario, ya esta usando bufanda y guantes apenas inició el otoño. ¿Qué pasa con el termostato de las personas?

Dr. Hugo D. Valderrama (*)

 

La mitad de las personas que sufren una amputación, siguen sintiendo sensaciones de frío, calor o tacto, a pesar de que esa parte de cuerpo ya no está, se lo denomina “miembro fantasma”. Sucede porque las neuronas que tenían a cargo recibir información de esa parte del cuerpo, sigue cruzando información con la de otras partes de manera errónea, hasta que logren reconfigurarse. Es una forma cruda de ejemplificar que es nuestro cerebro el que da la interpretación subjetiva a lo que ya captan nuestros sentidos de la realidad, de una forma particular para nuestra especie.

La sensación de frío o el calor es una alarma ubicada en el hipotálamo, en el medio del cerebro, que funciona como un “termostato” para evitar que vayamos a sufrir de hipo o hipertermia. Es por ello, que aún dejando de lado múltiples variables que influyen de manera directa sobre la temperatura corporal, el cerebro de una persona u otra, o la misma persona en diferentes momentos de su vida, puede variar en la percepción de una misma temperatura. Esto se debe a fenómenos como:

Umbral y atención a las alarmas del cerebro: se pueden modificar o desviar frente a necesidades básicas, como el frío o el calor, de forma variable pero siempre limitada, o sea hasta cierto punto. Por acostumbramiento o entrenamiento frente a la exposición, como vivir en un país con temperaturas extremas, o focalización en otro estímulo o tarea, la cual nos entusiasma, sorprende o nos amenaza.

Neuronas espejo: que tienden a imitar lo que observamos, o sea, si a pesar de que esta fresco todos están en manga cortas y nos dicen que hace calor, podemos a llegar percibir algo menos de frío que si vemos a todos abrigados.

Estado de ánimo: algunos datos muestran que cuando las personas están aisladas mucho tiempo y/o depresivas, tienden a sentir más frío.

Receptores neuronales en la piel: la actividad de estos receptores de frío y calor, también puede variar con la edad y según nuestras experiencias; por ejemplo, someterse al nado en temperaturas extremas frecuentemente.

Múltiples factores

Por otro lado, hay un gran cantidad de múltiples factores fisiológicos y patológicos, que influyen sobre la regulación de la temperatura real del cuerpo, más allá de la devolución que luego el cerebro nos da como interpretación de esta temperatura. Estos son solo algunos de ellos:

Grasa corporal y masa muscular: Cuanto más, menos pérdida de calor, entonces soportará más el frío, pero también sufrirá más el calor.

Hormonas: alteraciones endocrinas variadas, como el hiper o hipotiroidismo, o fisiológicas como cambios hormonales en la adolescencia, ciclo menstrual y meno/andropausia.

Déficit nutricionales: una de las más importante es la vitamina B12, que puede causar sensación de pérdida de temperatura, adormecimiento en algunas partes del cuerpo y cierta debilidad.

Sistema circulatorio: algunas veces, el frío constante tanto en las piernas como en los brazos, puede tratarse de un signo de problemas arteriales o venosos, presión baja o anemias.

Estrés y agotamiento: la fatiga crónica puede conducir a una disminución del funcionamiento del metabolismo.

Ejercicio físico: el ejercicio aeróbico, no en exceso y regular, es necesario para un correcto metabolismo y para la circulación sanguínea.

Falta de Hidratación: el agua logra mantener el calor corporal, por lo que la falta de la misma hace que el cuerpo tenga que buscar factores reguladores en otras partes.

Si tiene dudas sobre lo que podrían llegar a ser síntomas, no dude en realizar una consulta a su médico para despejarlas.

(*) Médico Neurólogo – Máster en Neurociencias. M.P. 5010.