Cómo edificar un ideario colectivo más inclusivo

Publicado por: 15/12/2015 0 comments 587 views

La necesidad de una sociedad con mirada individualizadora y comprometida es clave para el desarrollo de los chicos con capacidades especiales. Algunos conceptos básicos sobre educación especial.

Uno de los aspectos más importantes en la educación de los niños con discapacidad es conseguir que logren una autonomía personal que les permita, con el paso del tiempo, alcanzar el mayor grado de independencia posible para que consigan una participación cada vez mayor y puedan luchar por lo suyo.
Si la educación es importante en personas sin ningún tipo de dificultad añadida, en el caso de los chicos con necesidades especiales cobra especial relevancia. Todos los expertos coinciden en que su desarrollo personal está vinculado a las oportunidades que la sociedad les quiera brindar, para que puedan hacer valer todas sus cualidades.

Lo fundamental -afirman- reside en que más allá del potencial de cada niño es que a su alrededor encuentren el respaldo, el estímulo y los medios necesarios para construir su plenitud. Es imprescindible que cada integrante de la sociedad construya una mirada individualizadora y comprometida que permita rescatar al individuo de la masa impersonal que el ideario colectivo desinteresado o desinformado edifica de las personas con discapacidad.

 

Educación especial
El autor Josep Pinto Castro define la EE como un “conjunto de acciones educativas, insertas dentro de un sistema educativo general, que tienden a la atención y sostén de las personas que presentan una dificultad ya sea física, psíquica o sensorial, para alcanzar con éxito, conductas básicas exigidas por el grupo social y cultural al que pertenecen, una educación ya no centrada en el niño exclusivamente sino también en el entorno, en las carencias de éste y en las posibilidades y aptitudes de los docentes para satisfacer las necesidades de todos los niños”.

En el análisis general, se considera la definición más actual ya que está concorde con la sociedad en la que vivimos hoy. Sin embargo, no parece ser suficiente y aún queda un largo camino por recorrer.

El objetivo de la educación es el máximo desarrollo de las capacidades del individuo. Los alumnos con discapacidad simplemente necesitan una serie de apoyos que los hacen diferentes y especiales, pero no incapaces.

 

Características de la EE
La normalización implica que, en lo posible, la persona con discapacidad debe tener los mismos derechos y obligaciones que los demás miembros de la sociedad. Esto no significa negar la discapacidad, sino tender al desarrollo de las capacidades individuales de cada sujeto recibiendo atención particular a través de los servicios ordinarios y propios de la comunidad, teniendo presente que sólo en los casos necesarios podrá recibirla en instituciones específicas.
Asimismo, la individualización responde a criterios particulares en cuanto a la intervención profesional y terapéutica (adaptación curricular, metodología especial, etc.). La sectorización, por su parte, atiende a que los servicios educativos especiales sean brindados en el lugar donde el alumno con discapacidad vive y se desarrolla. Es decir, instrumentar los medios para que se preste servicio aun cuando no existan en el lugar instituciones específicas.

La integración que se desprende del principio de normalización, en cuanto a que en la utilización de los dispositivos de la técnica y de la organización de los servicios sociales, procurará que los alumnos con discapacidad reciban la asistencia necesaria en el seno de los grupos normales y no de forma segregada.
La normalización refiere al deber de tomar la discapacidad como algo natural; no se trata de negar las necesidades y dificultades del niño, sino más bien tener en cuenta los apoyos y ayudas que este necesitará pero sin que esto suponga una forma de discriminación o segregue a los alumnos con discapacidad en centros específicos. Y la individualización responde a la necesidad de adecuar la enseñanza a cada alumno y a sus necesidades.