Cómo enfrentar la fragilidad de los años

Publicado por: 15/12/2015 0 comments 143 views

Los hábitos saludables son determinantes para alcanzar una mejor calidad de vida al pasar la barrera de los 80. Qué pasa con las personas que necesitan un acompañamiento especial y de qué modo la familia se sobrelleva esa situación.

En la Argentina, el aumento de la expectativa de vida trajo como resultado el aumento de la cantidad de personas de 80 años (y más) que viven períodos prolongados en situaciones de fragilidad o dependencia, afectando su capacidad de realizar por sí mismos un conjunto de actividades de la vida cotidiana que resultan imprescindibles para la supervivencia. Son circunstancias básicas, como la alimentación, la vestimenta, el uso del baño o salir de la cama, hasta algunas más complejas pero también necesarias, (dinero, traslado, comunicación, compras, etc.).

Diferentes investigaciones al respecto indican que, generalmente, las personas mayores están bien y resuelven su vida cotidiana sin mayores problemas. En algunos casos, aproximadamente un 5% de la población mayor, necesitan alguna forma de acompañamiento, que por lo general es un auxiliar gerontológico o una persona de servicio doméstico que cumple con la función de cuidado. De la población general, sólo un 2% se encuentra en internación geriátrica, según un artículo del matutino La Nación.

A nivel preventivo y para que una persona pueda tener la mejor calidad de vida hasta el fin de sus días, los especialistas recomiendan “que tenga hábitos saludables, una buena alimentación, mantenga actividad física y desarrolle proyectos. Todo esto hace que uno llegue mejor a esa edad para mantener una autonomía y dependencia. En los casos en los que la persona sufra una enfermedad cognitiva como las demencias, se va dando un proceso de deterioro que a la familia le permite prepararse, y ese tipo de situación se puede ir trabajando con más tiempo.

 

Hogares públicos
Son residencias de larga estadía para adultos mayores autoválidos. La provincia de Santa Fe posee 19 hogares oficiales y refuerza la cobertura regional a través de convenios con instituciones con y sin fines de lucro.

Así, el Estado provincial sostiene hogares oficiales de internación de ancianos y garantiza una cobertura de plazas de internación de adultos mayores autoválidos, sin recursos económicos, a quienes se les brinda los servicios diarios de albergue permanente, alimentación, vestimenta, medicamentos, atención médica y atención multidisciplinaria.

Para acceder a los hogares las personas deben ser mayores de 60 años o tener vejez prematura, ser autoválidos y/o semi dependientes leves, sin recursos económicos.

Consejos para la familia
-Escuchar a sus padres y respetar sus preferencias sobre dónde y con quién quieren vivir su vejez.
-Informarles sobre las ventajas y desventajas de cada una de las opciones disponibles y reflexionar juntos sobre ellas.
-No asumir todas las tareas, compartir responsabilidades con otros miembros de su familia.
-Pedir asesoramiento y ayuda profesional.
-Delegar todo lo posible las tareas que pueden ser realizadas por otras personas, como ayuda en las tareas domésticas, cuidados personales, trámites, etcétera.
-Evaluar periódicamente cómo varía la necesidad de apoyos.