¿Como hacer un hogar más sustentable?

Publicado por: 02/01/2020 0 comments 333 views

¿Es posible tener un hogar sustentable? ¿Podemos cuidar nuestro mundo desde casa? Sí, con pequeños hábitos podemos lograrlo. Algunos son muy sencillos y harán de tu casa un espacio sostenible del que podrás sentirte orgulloso.

A continuación, algunos tips para aplicar en nuestra vida cotidiana y ayudar a cuidar el medio ambiente todo los días.

Control de la temperatura. Al momento de climatizar un hogar, hay temperaturas más “sustentables” que otras dependiendo del momento del día y de la época del año. La ideal para no malgastar energía es programar una temperatura de 24ºC en verano y 22ºC en invierno. Es importante usar a conciencia tanto los calefactores como los acondicionadores de aire, teniendo en cuenta estos valores.

Cambios en la cocina. Es posible aplicar cambios muy sencillos que colaboran con el ahorro de energía en este espacio de la casa. Un ejemplo es utilizar una olla a presión en lugar de una olla convencional sobre el anafe. Al usar otro tipo de olla, es clave ponerle la tapa para acelerar el tiempo de cocción y utilizar menos gas. Al momento de cocinar con el horno, se sugiere abrirlo el menor número de veces posible e intentar aprovechar cada uso para cocinar alimentos que se vayan a consumir inmediatamente después. Es importante tener en cuenta que si apagamos el horno unos minutos antes de lo previsto, los alimentos terminarán de cocinarse con el calor residual, sin que se produzca ningún gasto extra.

Desconectar los artefactos eléctricos cuando no se usen. Muchos de los dispositivos eléctricos que tenemos en nuestro hogar consumen energía aunque no estén funcionando y pueden generar un gasto, incluso mayor durante este “falso apagado”. Por otro lado, dejar el celular cargando toda la noche supone un gasto innecesario. Revisar el estado de nuestros dispositivos y desconectarlos de la red eléctrica si no están en uso es un pequeño hábito que puede mejorar la economía del hogar.

Lámparas de bajo consumo. La iluminación del hogar supone un 25% de la energía que se consume en el país, pero si en lugar de lámparas tradicionales utilizamos las de bajo consumo o lámparas LED, colaboramos reduciendo ese consumo entre un 50% y un 80%. La diferencia entre ambas es que las de LED, a pesar de ser más caras, tienen una vida útil mayor, iluminan más y no contienen elementos tóxicos, por lo que no es necesario reciclarlas (como ocurre con las de bajo consumo), es decir, representan la opción más ecológica y rentable.

Electrodomésticos clase A. Los artefactos con Eficiencia Energética “A” son aquellos que consumen la menor cantidad de energía necesaria para realizar una tarea. A la hora de renovar algún electrodoméstico del hogar, se recomienda optar por aquellos con la mejor eficiencia. Para ello, es fundamental comparar la información que ofrecen las etiquetas de eficiencia energética de cada electrodoméstico en cuestión. Un artefacto de clase energética A++ puede consumir hasta un 70% menos de energía que uno de clase A y hasta un 85% menos que uno de clase C.

Utilizar el lavarropas y lavavajillas con su carga completa. Acumular sin miedo platos y vasos antes de poner en funcionamiento el lavavajillas ayuda mucho, ya que al cargarlos completamente, se ahorra hasta el 30% de agua. Aprender a aprovechar su espacio para optimizar su rendimiento al máximo significará un gran cambio. Se debe evitar poner en funcionamiento el lavarropas para poca ropa, ya que si completamos toda su capacidad, lograremos reducir el consumo. Además, si utilizamos la opción Eco con la ropa de uso diario contribuiremos aún más al ahorro energético.

Aísla tu casa. Utilizando cortinas o persianas como aislantes y sellando puertas y ventanas se ahorrará el consumo requerido para climatizar la casa. Si se planea una reforma, considerar la instalación de cristales dobles. Estas decisiones ayudarán a reducir la calefacción y refrigeración requerida, con el consiguiente ahorro de energía y dinero.

 

Al momento de climatizar un hogar, hay temperaturas más “sustentables” que otras dependiendo del momento del día y de la época del año. La ideal para no malgastar energía es programar una temperatura de 24ºC en verano y 22ºC en invierno. Es importante usar a conciencia tanto los calefactores como los acondicionadores de aire, teniendo en cuenta estos valores.