Consejos para el rendimiento escolar de un niño

Publicado por: 16/03/2017 0 comments 136 views

Llegó el momento de volver a la escuela, de encontrarse con viejos amigos y conocer otros y de estudiar y aprender conceptos nuevos. En esta nota, brindamos algunos consejos para que el rendimiento escolar de los más chicos del hogar sea excelente. La clave está en tener una rutina.

Los chicos ya tienen las pilas bien cargadas para hacerle frente a un nuevo ciclo escolar. Las vacaciones fueron el momento para descansar, hacer actividades al aire libre y dormir sin horarios. Pero ahora, de cara al comienzo de clases, todo debe ser más ordenado y organizado; de manera tal que tengan una rutina diaria.

El inicio de clases es un momento esperado. Seguramente muchos están ansiosos por utilizar los lápices de colores nuevos o por lucir la mochila que le compraron porque la del año anterior quedó para el recuerdo, pero sobre todo por reencontrarte con sus compañeros y maestros.

En el marco del comienzo de clases, Viví Mejor brinda una serie de tips para que el año escolar de tu hijo o de los niños que haya en la familia sea espectacular, la pase genial pero, sobre todo, tenga un buen rendimiento. ¡Agendá!

Ir a la escuela con una actitud positiva, ¡siempre! El primer día de clases suele ser uno de los más lindos del año porque se produce el reencuentro con los compañeros y docentes. Pero ese entusiasmo debe durar todos los días del calendario escolar, para que asistir al colegio sea algo placentero.

Prestar atención a los docentes. Estudiar será mucho más fácil si el niño se concentra en clases. Las explicaciones de las señoritas se almacenarán en su cerebro con solo escucharlas atentamente.Ante alguna duda es importante que pregunte en el aula.

Elegir un método de estudio. Muchos subrayan textos, otros hacen resúmenes, otros transcriben las ideas más importantes… Cuando el estudiante encuentra su método de estudio, las pruebas dejan de ser una preocupación.

Organizar el tiempo personal. Es importante tener horario para todo. Planificar el día del niño estableciendo momentos para el desayuno, el almuerzo, la merienda, la cena, el estudio, el deporte, el divertimento, la lectura, etcétera, favorecerá el rendimiento escolar.

Preparar la mochila con tiempo. Antes de acostarse, los chicos deben controlar que no le falten sus útiles y/o materiales solicitados por los docentes.

Resperar las horas de sueño. El descanso nocturno es fundamental para llegar a fin de año como el primer día de clases.

Con estos consejos… TU HIJO YA TIENE ASEGURADO UN GRAN AÑO ESCOLAR. ¡ÉXITOS!

 

Más consejos para un año escolar excelente

  1. Dormir 8 horas corridas y acostarse temprano para afrontar el día con energía.
  2. Desayunar siempre, ya que es la comida principal. Hay que hacerlo con tiempo y con calma. Se sugiere Incorporar hidratos de carbono (como tostadas y galletitas) y lácteos (como leche, yogur y manteca). También incluir frutas y cereales durante la mañana y evitar la comida “chatarra”.
  3. Armar en casa un rincón tranquilo para estudiar y realizar todas las tareas. Para que sea un ambiente agradable para el niño, se puede decorar a su gusto.
  4. Mantener todo el material de lectura ordenado y hacer una lista con todo lo que hay que hacer el día siguiente.
  5. Participar en clases. El aprendizaje es algo que se construye todos los días de a poco y no a último momento para las lecciones. 

 

Hay niños que aprenden mejor guardando en su cabeza lo que tienen que aprender luego de haberlo visto escrito. Eso significa que tienen memoria fotográfica. Lo leen varias veces, toman notas, y luego pueden cerrar los ojos y ver lo que han leído como si fuera una fotografía. Esto funciona bien con reglas matemáticas o textos cortos. Si el texto es largo, pueden resumirlo en pocas frases y aprenderlas.

Poner orden es aburrido. Pero a la hora de estudiar… a veces hay que luchar contra el lío que hay en el escritorio y se pierde mucho tiempo buscando los útiles escolares. Para evitarlo, se deben guardar las hojas en las carpetas que corresponden a cada materia y no acumularlas sueltas en cualquier sitio. Mantener el orden no es fácil, pero si se elige “un lugar para cada cosa”, siempre se encontrará “cada cosa en su lugar”.