¿Cuántos tipos de memoria tenemos los seres humanos?

Publicado por: 08/02/2018 0 comments 14 views

Por lo general se dice que tenemos memoria de corto o largo plazo. Pero la realidad es que existen muchísimos tipos de memoria.

 Dr. Hugo Valderrama (*)

A continuación vamos a mostrarle unos números. Léalos solo una vez e intente recordarlos, luego sin volver a mirarlos dígalos en voz alta pero invirtiéndolos, o sea del último número al primero, el número es… 7395. ¿Pudo hacerlo? Para poder invertirlo y decir 5937, tuvo que retener el número en su memoria unos instantes con el objetivo de trabajar con él. Necesitó de su “memoria del trabajo”, una memoria a corto plazo, pero de uso diario y casi continuo en nuestras actividades. La usamos cuando empezamos a cocinar recordando una receta nueva, hacemos una lista mental para comprar en el supermercado o tenemos presentes varias prioridades al mismo tiempo antes de  tomar una decisión en una empresa. Recientemente fue publicada una importante investigación que realizó el CONICET junto a un equipo internacional de investigadores acerca de este tipo de memoria. Su función es similar a la memoria “RAM” de las computadoras, permite procesar la información del momento y luego se renueva.

Ahora intente recordar en donde estuvo y qué hizo el domingo pasado. Supongamos que fue a cenar afuera y al cine, a eso se le llama memoria “episódica”, un momento de su vida que puede relatar y se deposita a largo plazo, a veces por meses, a veces por toda la vida. Pero si mira a su alrededor y empieza a nombrar los objetos, una lámpara, una mesa, un florero… no sabe en dónde y cuándo aprendió esos conceptos, aún así se almacenan en otra red neuronal a muy largo plazo denominada “semántica”.

 Otros tipos de memoria

Si termina de leer esta revista y utiliza los cubiertos para comer o sale a pasear en bici o en auto, no tiene que estar recordando cómo hacerlo, ni siquiera se lo pregunta. Pero cuando era pequeño tuvo que prestar atención a cómo tomaba los cubiertos para poder cortar correctamente y repetirlo muchas veces para poder automatizarlo e inclusive no cortarse. Entre paréntesis, pero de vital importancia entenderlo, es por esto que antes de conducir entre peatones y otros vehículos, debemos practicar lo necesario hasta almacenar y automatizar todos los procedimientos que exige una maquinaria que pesa mas de una tonelada, el auto. Si ello no ocurre, estaremos prestando atención a si debemos hacer tal cambio o el otro, en vez de prestar atención a posibles eventualidades que pueden terminar en fatalidades. Por otro lado, si tenemos automatizado el manejo del vehículo y de todas maneras dejamos de prestar atención al conducir… “llegué (o me pasé) y no registre el momento que manejé”… corremos el mismo riesgo. Lamentablemente quizá le pasó alguna vez y estará preguntándose “¿Cómo frené en las esquinas?”… No solo se pueden memorizar y automatizar movimientos sino también conductas hasta cierto punto,  pero sino mantiene la atención en su alrededor,  frente a cualquier situación diferente que ocurra en el trayecto puede que no tenga tiempo u oportunidad de reaccionar. La repetición sistemática de nuestras acciones van creando conexiones y en la memoria “procedimental”. Inclusive puede pasar lo mismo con la lectura.. “Leí y di vuelta las páginas, pero no registré nada”… leer con la práctica se automatiza, no así comprender lo que se lee.

Si este artículo le produjo asombró, al menos el concepto general va a ser archivado y recuperado de manera más simple de la llamada memoria “emocional”. Ahora sabemos que la memoria no es una sola, sino diferentes tipos de conexiones y redes neuronales, que creamos y recreamos permanentemente en nuestro cerebro.

(*) Médico Neurólogo – Máster en Neurociencias.