Cuidado con los golpes de calor

Publicado por: 07/12/2017 0 comments 14 views

El 21 de diciembre arranca el verano. El calor se notará con más fuerza, y con él parecerán los cuadros conocidos como golpes de calor. Una de las claves para evitarlos es tomar agua, aún cuando no se tenga sed.

 Las altas temperaturas pueden traer complicaciones para la salud, ya que el cuerpo a veces no está en condiciones de regular su temperatura con la que lo rodea.

Por eso, para evitar los denominados agotamientos por calor o los golpes de calor propiamente dichos, se deben tomar algunas sencillas medidas que permitirán hacer más llevadero el verano santafesino.

Las indicaciones son especiales para abuelos y los niños menores de 5 años por ser las poblaciones que tienen mayores riesgos, pero las recomendaciones valen para todos.

Los médicos aseguran que este sistema de regulación de la temperatura corporal en relación con las altas temperaturas falla más en los bebés, en los abuelos y en las personas que están enfermas. En ellas se da lo que se denomina agotamiento por calor o, al extremo, golpe de calor, que se caracteriza por fiebre alta (entre 39º y 40º); piel enrojecida (caliente y seca porque no hay sudoración); sensación de que el corazón late mucho; dolor de cabeza palpitante; fatiga o sensación de falta de aire; y sensación de náuseas y mareos. Pero en los cuadros más graves se da la pérdida del conocimiento.

¿Los golpes de calor se pueden prevenir? La buena noticia es que sí, se previenen. Lo que se aconseja es que si las temperaturas son elevadas no hay que hacer demasiada actividad física; hay que vestirse con ropa cómoda, fresca y de colores claros; ubicarse en lugares frescos y ventilados; bañarse frecuentemente o refrescarse las zonas con mayor circulación de sangre, como el cuello, las axilas y la ingle; consumir comidas sencillas; y tomar mucha pero mucha agua. No hay que esperar a tener sed para tomar agua u otro líquido fresco, porque ese síntoma se tiene cuando uno está deshidratado

Los días de calor acordate: 

  1. Después de comer, no hay que hacer actividad física.
  2. Hay que tomar mucha agua para estar bien hidratado. La ingestión de líquidos debe ser en pequeñas cantidades y en forma permanente ya que las altas temperaturas y la falta de hidratación producen el golpe de calor.
  3. Al aire libre, los lactantes deben estar en lugares frescos.
  4. Hay que usar protectores solares adecuados para cada niño, según recomendaciones del dermatólogo.
  5. Hay que ponerse ropas livianas, de color claro y gorro o sombrero.
  6. Hay que evitar la exposición solar entre las 10 y 16 hs.
  7. La alimentación debe ser variada, preferentemente a base de hidratos de carbonos y con escasa ingesta de grasas. Evitar comer alimentos elaborados en los puestos callejeros, especialmente mayonesas, verduras y cremas.

PARA SABER

La exposición al sol es una excelente fuente de vitamina D, que favorece la absorción del calcio y mejora la salud ósea de los niños. ¡Pero no es cuestión de exponerse en cualquier horario ni mucho tiempo!. Una exposición de 15 minutos diarios es suficiente para producir la vitamina D que el organismo necesita.

El sol emite diversas radiaciones solares, algunas de las cuales pueden ser muy perjudiciales y ocasionar quemaduras solares, enrojecimiento o ampollas; golpes de calor; deshidratación (por pérdida de agua y minerales); y a largo plazo envejecimiento cutáneo prematuro (manchas y arrugas) o mayor riesgo de cáncer de piel en la adultez.

Aunque el día esté nublado las radiaciones solares también llegan.