Danza en altura sobre telas: el arte de volar sin alas

Publicado por: 11/11/2019 0 comments 195 views

La acrobacia sobre telas es una disciplina que puede ser practicada por personas de cualquier edad y condición física, desde los tres años hasta mayores. Sus beneficios físicos y psicológicos son muchos, pero el más importante es que hace feliz a quien la realiza. Viví Mejor entrevistó a la profesora Aimé Giuliana Gionotti Vargas.


Mónica Ritacca

En Santa Fe, muchas son las niñas y adolescentes que descubrieron en la danza en altura una disciplina para realizar. Describen una sensación de absoluta libertad y felicidad, que nadie debería dejar de experimentar en algún momento de su vida.

Aimé Giuliana Gionotti Vargas es bailarina y profesora en Danza en altura sobre Telas y Danza Contemporánea. Hace 15 años la practica, y una década que la enseña a niñas y adolescentes. en diálogo con Viví mejor, Aimé brindó detalles de este arte que está a la vanguardia y que la enamora todos los días. —en los últimos años, la acrobacia en tela se volvió más popular y son muchas las personas que la eligen por salud, recreación y entrenamiento.

¿Cuáles son los beneficios de esta disciplina tanto físicos como psicológicos?
los beneficios, a mi criterio, son muchos y variados, tanto físicos como psicológicos. esta disciplina artística brinda herramientas que ayudan al cuidado del cuerpo, su postura, al cuidado de las emociones y sentimientos, como expresarse dándoles un lugar, como relacionarse sin la palabra, entre otros, que podríamos
agrupar de la siguiente manera:
1. Aumenta el nivel de endorfinas<XC>: así como muchos de los ejercicios, practicar danza aérea te ayuda a aumentar tu nivel de endorfinas haciéndote feliz casi instantáneamente.
2. Ayuda a la descompresión de los cartílagos: <XC>si buscás un ejercicio de bajo impacto para tus rodillas y articulaciones, este es ideal, ya que debido a que mucho del trabajo se realiza en el aire, tus articulaciones estarán menos expuestas que si salieras a correr.
3. Reduce el estrés:<XC> debido a que los ejercicios involucrados en esta práctica implican el manejo de la respiración y el entrenamiento de resistencia para los músculos manteniendo ciertas posturas, el estrés tiende a disminuir ya que hay una oxigenación del organismo y una elongación de los músculos.
4. Fortalece el corazón así como el flujo sanguíneo:<XC> aunque no es una disciplina que sea cardio tal cual, sí existe un aumento en la presión cardiovascular al momento de ejercitar el cuerpo, subir a las telas y mantener ciertas posturas que implican una tensión muscular.
5. Tonifica el cuerpo:<XC> para los ejercicios se requiere fuerza en brazos, piernas y abdomen, de manera que puedas subir a las telas, mantenerte y realizar las posturas y giros que vayan según la rutina, y con ello se realiza una quema de calorías importante.
6. Sirve como terapia de autoconfianza y autoestima:<XC> al inicio puede ser que subir te de miedo o te genere dudas, sin embargo a medida que avanzás comenzás a ver lo que es posible con la maravillosa herramienta que es tu cuerpo y así desarrollás paciencia, concentración y fortaleza mental, ya que sos vos solamente el que puede
sostener tu peso en el aire.
7. Te ayuda a tener más flexibilidad y mejor coordinación:<XC> esto es vital antes y después de realizar una actividad como ésta. Antes de empezar una sesión de ejercicio, existe un tiempo de calentamiento en el que es preciso estirar los músculos y adecuarnos antes de subir a las telas, de manera que nuestro cuerpo esté preparado para dicha actividad. los distintos movimientos realizados sobre el elemento, permiten una coordinación motriz que va incrementando al pasar el tiempo de aprendizaje e incorporación de la disciplina.
8. Fortalece la zona lumbar: Si padecés de lesiones lumbares, esta actividad puede ayudarte a sanar, ya que no es de alto impacto y con los ejercicios de flexibilidad puede servir de terapia para reactivarte poco a poco.
9. Ayuda a la salud de tus huesos: muchos estudios aseguran que el ejercicio ayuda a aumentar la densidad ósea, en este caso en la danza aérea, se trabaja con el peso de tu cuerpo y a su vez convierte a esta actividad en un ejercicio de soporte de peso, siendo éstos los ejercicios más recomendables para fortalecer los huesos si se practican un poco más de 90 minutos por semana.
10.y lo mas importante de todo: TE HACE FELIZ:  será un momento para vos, para encontrarte. Un momento para reír, compartir y disfrutar. ¿No es motivación suficiente?

¿Quiénes pueden realizarla? 
—La acrobacia sobre telas es una disciplina que puede ser practicada por personas de cualquier edad y condición física, desde los tres años hasta mayores. No se requiere una condición física previa y experiencia. No obstante, se debe tener una progresión adecuada en los ejercicios y figuras que se realizan. La clase comienza y termina con una sesión de estiramiento, para evitar lesiones y preparar los músculos.
las figuras se practican abajo hasta lograrlas, siempre con la supervisión docente a cargo. Luego, se puede pasar a realizarlas en altura.
Lo importante, es que es un proceso de aprendizaje fantástico. Es creativo, atlético, despierta nuestros sentidos, nuestra percepción, la belleza de nuestros movimientos, es un entrenamiento completo, nos enseña el arte de la investigación, de la atención… Hay que animarse, darse tiempo y disfrutar del camino.

¿Su desempeño requiere de alguna condición física especial? ¿y emocional?

—Danzar sobre telas no requiere de ninguna condición física ni emocional, más bien es una actividad que permite ser desarrollada según las necesidades y posibilidades de cada persona, buscando su cuidado, su aprendizaje optimo y su disfrute continuo. Sin embargo siempre en necesario estar en pleno conocimiento sobre la salud física y mental de quien decida aprender esta disciplina.

¿Cómo describirías la sensación de estar danzando en las alturas amarrada a telas?
—Comenzar por decir que es plena felicidad, puro amor y mucha libertad… así me gusta describir en palabras cuando hablo de danzar en el aire: es volar. Estar allí, olvidar la mente y solo sentir el alma, es una sensación única, es ser uno mismo, sin obstáculos, sin predeterminaciones. La sensación es inigualable… solo deberías experiméntalo para poder sentirlo.

Para muchos se trata de una actividad peligrosa por la altura. ¿Cuál es tu opinión al respecto?
—Considero que no es una actividad peligrosa, siempre y cuando quien esté a cargo de la clase sea una persona experimentada (en su teoría y práctica), que entienda de procesos personales y por sobre todo ame lo que está enseñando. Creo, firmemente, que esta danza del aire debe ser progresiva, paulatina y fluida. El cuerpo
debe ir reconociendo todo lo nuevo que está adquiriendo, paralelamente que la razón
comience a comprender procedimientos, cuidados y posibilidades del mismo.
Darle tiempo a este camino de aprendizaje, darnos tiempo, es el secreto de “volar” seguros y confiados; para poder disfrutar de este hermoso arte que está disponible y a disposición de todos y todas.

—¿Cómo descubriste la disciplina? ¿y cómo es enseñarla?

—Siempre amé el arte, su disposición a la expresión y al encuentro con uno mismo. Cuando conocí la danza, desde muy pequeña, me dije “así quiero vivir: bailando”. Tome clases, aprendí muchos tipos de danzas hasta que un día me encontré con esta disciplina, la tome como una clase mas y me enamore. Era el complemento perfecto entre danza, libertad y expresión. Considero que es única, complementaria y muy sana para el desarrollo de todas las personas. Comprende aspectos físicos y psíquicos que ayudan a la vida.
Su enseñanza es maravillosa, permite fusionar aspectos disciplinarios (técnica) con aspectos tales como el juego, la diversión, la concentración, la interacción, autoconocimiento e inclusión. A mi criterio y experiencia, se da en una comunicación continua entre docente y alumno/a donde se construye la propia enseñanza como un “ida y vuelta”. Poder contar con titulo en “Profesorado en Danzas con Orientación a la Danza Contemporánea”, también permite incorporar herramientas pedagógicas, psicológicas y didácticas muy importantes a tener en cuenta a la hora de diagramar o planificar una clase de Danza en altura sobre Telas.

¿Por qué recomendarías este arte?
—El arte es una ventana que permanece en construcción continua, teniendo posibilidades ilimitadas en su sensibilidad y creatividad. Todas sus formas son igual de importantes: pintura, canto, teatro, música, danza. Recomiendo plenamente la experiencia de danzar en las alturas sobre telas. Experimentar todas sus facetas y disfrutar de cada una ellas. Cuidar tanto nuestro interior como nuestro exterior (cuerpo) creo que es posible bajo esta disciplina. ¡Date la posibilidad de conocerla! ¡Volar es mágico!

Los inicios en el área de la danza 
Aún no existe propiamente un consenso sobre los orígenes de la Danza Aérea, pues es a su vez una de las disciplinas o prácticas aéreas de más reciente creación (años setenta del siglo XX).Sin embargo, se suele
aludir (en los escasos materiales que dan cuenta de su historia) a que la mayoría de las artes aéreas modernas proviene de rituales de antiguas culturas.
Una de las más importares tendencias que suelen retratarse a la hora de hacer la reconstrucción histórica de la disciplina es la que apela a la evolución del Circo, propiamente en Francia, donde se suele contar que por ser una de las más jóvenes artes aéreas, la danza sobre telas, apareció en una Escuela de Circo francesa en 1959. como un proyecto final, la escuela asignaría a estudiantes presentar su mejor acto de una manera completamente nueva. se relata que un estudiante de Cuerda volante encontró un extraño armado de tela en el lugar de la presentación,
presentando su acto completamente sobre éstas dando origen así a la disciplina.
La acrobacia en tela ha sido creada aparentemente a partir de una evolución de las técnicas de cuerda fija y cuerda volante. Algunos dicen que surge del trapecio tradicional, como una forma de evolución antes incluso
de alcanzar el trapecio, utilizándose la cuerda que se usa para subir. Hay quien dice que la tela surge de performances (accidentales o no) de artistas que se colgaban de las cortinas del fondo del escenario en las carpas.