Dejar atrás los reproches

Publicado por: 15/11/2018 0 comments 27 views

¿Sos de reprocharte a vos mismo/a por las cosas que sentís que no has hecho bien? El autoreproche es totalmente inútil y surge del enojo contra uno mismo porque, en el fondo, nos percibimos impotentes.

Dr. Bernardo Stamateas (*)

Ante el autorreproche, surgen síntomas, frustraciones y cuestionamientos. Por ejemplo, cuando un ser querido fallece, frente al hecho de no poder hacer nada para cambiar la situación, la persona se pregunta: “¿Por qué no hice o dije tal cosa?”. Siente en su interior que ha fallado.
El reproche puede estar dirigido a uno mismo o a los demás. En este último caso, aquel que vive reprochándoles a otros por sus acciones, probablemente acabe aislado de la gente. Lo cierto es que todos podemos cambiar una actitud negativa. ¿Cómo podemos salir del “modo reproche”? Es sencillo: cambiando reproches por acciones concretas. Comparto tres acciones prácticas que nos pueden ayudar a tal fin:

1. Levantándonos con alguna enseñanza, cada vez que nos caemos
Mucha gente cree que si comete un error, es el fin del mundo. Nada más lejos de la realidad. Cuando nos caemos, no sirve de nada culparnos. Pero nunca deberíamos levantarnos enseguida o, al menos, hasta que no hayamos descubierto la enseñanza detrás de esa caída. Por ejemplo, si me echan del trabajo, en lugar de protestar contra mi jefe o contra la empresa, necesito realizar una mirada introspectiva y reconocer que, tal vez, antes de perder el empleo, perdí la puntualidad o la pasión que tenía al comienzo. Por lo general, antes de perder algo, hemos perdido otra cosa en el camino. Por esa razón, debemos mirar hacia adentro y aprender la lección, sin autorreprocharnos ni reprochar a otros eternamente. Siempre hay algo que podemos aprender de toda circunstancia negativa.

2. Escogiendo ser proactivos
La persona pasiva no acciona. La persona activa hace solamente lo que le piden. Pero la persona proactiva siempre hace un poco más. ¿Por qué? Porque se atreve a ver más allá. Para que nos vaya bien en la vida y, aunque tengamos obstáculos y caídas en el camino, necesitamos ver y hacer lo que otros no ven ni hacen. Es decir, “caminar la milla extra”. De este modo, no tendremos que reprocharnos ni reprocharle nada a nadie porque lograremos liderarnos a nosotros mismos y obtener siempre resultados. Atrevámonos a ver un poco más que el resto de la gente, a ser líderes en lugar de seguidores, pues tal actitud nos impulsa a movernos y a superar cualquier problema.

3. Disfrutando el esfuerzo realizado
Para lograr ver más allá, es preciso esforzarse. ¿Por qué? Porque todo aquello que nos costó lo valoramos y lo disfrutamos de verdad. Todos podemos aprender a valorar las cosas que amamos y, como padres, deberíamos enseñarles esto a nuestros hijos. Ellos necesitan aprender, en medio de esta cultura que sobrevalora el placer, que placer y esfuerzo van de la mano. No hay nada mejor que algo por lo que luchamos y nos costó obtenerlo pero, al mismo tiempo, lo disfrutamos grandemente. Allí no hay lugar para el reproche de ningún tipo.
Enseñanza en el error, proactividad y esfuerzo disfrutado: tres pilares que nos mantienen lejos del reproche.

Si tenés alguna inquietud, podés escribirme a bernardoresponde@gmail.com

(*) Psicólogo. Especialista en autoayuda, liderazgo, motivación y trabajo en equipo.