Desconexión digital, la nueva felicidad: herramientas para alcanzarla

Publicado por: 10/07/2019 0 comments 77 views

El teléfono celular con la mejor cámara fotográfica, con mayor velocidad de procesamiento, capacidad de almacenamiento y duración de la batería y, como si todo eso fuera poco, que sea lindo. Objeto de deseo en sociedades en las que los nuevos modelos son presentados en pomposos eventos de lanzamiento. En ese contexto, aunque pueda sonar contradictorio, la nueva felicidad es estar «off-line», conseguir momentos de desconexión total.

En Estados Unidos, ya hay cadenas de restaurantes que ofrecen postre gratis a las personas que no usan el celular mientras comen. Y en algunos hoteles de lujo, como el Mandarin Oriental de Nueva York, se puede pedir el servicio «no wi-fi» entre las comodidades y la «desintoxicación digital» está en el menú del spa, donde los celulares son depositados al ingresar.

Los amantes del «hágalo usted mismo» pueden probar alternativas caseras y menos costosas, como las nuevas aplicaciones para los teléfonos inteligentes que frenan el gran flujo de conexiones y el «bombardeo» de las redes sociales. También pueden subirse a la recuperación del «dumb-phone» («teléfono tonto»), el viejo celular que tan sólo permitía hacer llamadas, mandar mensajes de texto o usar el despertador.

En ese sentido, es posible cambiar la configuración del teléfono inteligente con aplicaciones antisociales. La aplicación Off the Grip-digital detox, filtra el uso de teléfonos móviles para la cena, por la noche y detiene el tiempo en línea si se supera el límite establecido, por ejemplo. Mientras que Stay Focused – App Block, que ayuda a concentrarse en el trabajo o durante el estudio bloquea las redes sociales por tiempo, supera las 100.000 descargas. ThriveAway, de la renombrada periodista fundadora de Huffington Post, Arianna Huffington, «ayuda recuperar el control del su vida», al permitir establecer límites horario para correo electrónicos, aplicaciones, notificaciones y tiempo transcurrido frente a la pantalla.

Estamos demasiado pegados al teléfono y después del atracón digital vendrá la dieta, anuncian los especialistas. De hecho, ¿es 2019 el año de la abstinencia digital y las vacaciones del teléfono? Sin internet, ni redes sociales, ni seguidores, es el nuevo lujo para los cada vez más numerosos «tecnofóbicos» que ya no quieren estar siempre disponibles y buscan una nueva relajación, contemplación, relaciones con personas de carne y hueso y la naturaleza como fuente de felicidad.

Un nuevo lujo
El fenómeno fue analizado en la última Cumbre Global de Bienestar (GWS) celebrada en Cesena, Italia (en octubre se realizará la nueva edición en Hong Kong). Los «desconectados» en 2018 cayeron a 37%, cuando alcanzaban el 50% en 2017. En contrapartida, los «siempre conectados» en el tiempo libre descendieron del 36% al 27% en 2018. Incluso el «compartir» las vacaciones a través de selfies y fotografías publicadas en las redes sociales está en declive.

«No todos somos ya tecnofóbicos, pero 2018 fue el año del bautismo de quienes, habiendo estado siempre disponibles o adictos a Internet, se sienten enfermos, más infelices y aún menos productivos. El 2019, por lo tanto, será el año de recuperación del estado mental de uno mientras se mantiene ‘desconectado’», afirmaba el economista inglés Thierry Malleret.

Los analistas del informe de GWS explican: «La reacción contra Big-Tech apenas acaba de comenzar. Los estudios que atestiguan los efectos desastrosos de las constantes conexiones digitales y sociales en nuestro cerebro y la felicidad están aumentando. Estamos en el punto en el que la adicción a la tecnología es igual a la dependencia al tabaco de hace unos diez años, en la que hubo una renuencia inicial de los ciudadanos a reconocer los efectos negativos en la salud, pero también una conciencia que ha aumentado año tras año. El mundo del bienestar de lujo entonces se enfoca cada vez más en este aspecto y ofrece sobre pasar tiempo desconectado y cuidado para adictos digitales».

El negocio del bienestar abandona la tecnología y toma un giro incluso monástico en nombre del silencio regenerativo y los tratamientos relajantes con cero innovaciones de alta tecnología, sin wi-fi ni redes sociales. El informe mundial cita a Italia como una fuente para recuperarse de la sobredosis de smarpthone: de la Ermita de Parrano, un monasterio renovado cerca de Orvieto que ofrece paquetes de silencio, no wi-fi, habitaciones iluminadas con velas y retiros de bienestar de 50 horas, hasta el faro de Capel Rosso, en la Isla del Giglio, que ofrece cursos de desintoxicación digital inmersos en la naturaleza. También hay un número creciente de gimnasios, centrps de yoga, tai-chi y meditación donde se desaconseja el uso de teléfonos móviles