Ejercicios al aire libre, ¿te sumas?

Publicado por: 21/03/2016 0 comments 178 views

Hoy las posibilidades de realizar actividades al aire libre se multiplican. Pero, ¿cuánto tiempo debemos dedicarle y con qué intensidad? ¿Cuál es la mejor opción? ¿Qué beneficios podemos obtener?

 

 

Los profesionales aconsejan realizar un mínimo de 30 minutos de actividad física moderada (andar, subir escaleras, bailar, limpiar la casa, montar en bicicleta,
correr) 5 días a la semana. Si se quiere perder peso, ésta debe extenderse hasta los 60-90 minutos y, para mantener la pérdida, lo más recomendable es hacer
entre 40 y 60. Obviamente, el tipo de actividad, la intensidad y el tiempo que  dediquemos a ella variará según las necesidades individuales de cada persona. Lo importante es que las metas propuestas sean accesibles y amenas, para que su práctica se convierta en un hábito saludable y evitar, así, los habituales abandonos.

A tu medida No todos podemos hacer los mismos ejercicios y los principales factores a tener en cuenta a la hora de definir cuál realizar debemos tener en cuenta el estado físico en que nos encontramos, así como nuestro estado de salud general y el objetivo que queramos alcanzar. Es importante tener en
cuenta que el deporte al aire libre debe ser un momento de disfrute y no una obligación, por lo que es probable que debamos probar varias opciones hasta
dar con la que más nos guste.

Entre los distintos tipos de ejercicios, podemos encontrar los de perfil aeróbico, anaeróbico y los que están ideados para trabajar nuestra flexibilidad. Algunos de estos pueden ser:

– Ejercicios cardiovasculares: aceleran el ritmo cardíaco y permite hacer esfuerzos prolongados a una intensidad media (aquella en la que estamos ligeramente sin aliento pero aún podemos mantener una conversación normal). Está especialmente recomendado para la pérdida de grasa, por lo que es el complemento ideal de una dieta  de adelgazamiento. Algunos ejemplos de actividades aeróbicas son: correr, montar en bici, nadar, caminar o bailar.

– Ejercicios anaeróbicos: se caracterizan por ser muy intensos y de poca duración. El entrenamiento con pesas aumenta la masa muscular, acelera el metabolismo y, en definitiva, mejora el estado del sistema musculoesquelético. Los expertos recomiendan practicar ejercicios de fuerza de 2 a 3 veces por semana.

– Trabajar la flexibilidad: mejoran el funcionamiento de las articulaciones y es ideal para prevenir posibles lesiones. Además de los clásicos ejercicios de estiramientos, hoy existen multitud de disciplinas destinadas a mejorar esta capacidad como son, por ejemplo, el yoga o el pilates.
Además, practicarlos te ayudará también a mejorar tu postura y equilibrio.

Un aliado anímico

Los beneficios de la práctica de ejercicio no se limitan a perder kilos de más. La práctica regular de ejercicio aporta numerosos beneficios para la salud como por ejemplo: ayuda a reducir el riesgo de padecer enfermedades relacionadas con el corazón, mantiene el tono y la masa muscular, fortalece los huesos y previene la osteoporosis, aumenta los niveles de colesterol HDL (colesterol bueno), refuerza el sistema inmunitario, etc.

Además, también tiene efectos positivos a nivel anímico, ya que cuando hacemos ejercicio nos sentimos bien, dormimos mejor y como estimula la producción de endorfinas, los niveles de estrés disminuyen y somos más felices.