El nebulizador: qué tener en cuenta la hora de adquirirlo y utilizarlo

Publicado por: 12/08/2016 0 comments 28 views

Los nebulizadores son dispositivos utilizados para paliar síntomas de afecciones respiratorias.

 

La función de los nebulizadores es convertir un determinado medicamento líquido en aerosol de partículas muy pequeñas que, al ser inhaladas, alcanzan las vías aéreas. Se utilizan para el tratamiento del asma, alergias y otros trastornos respiratorios, en especial durante la época invernal.

Tipos de nebulizadores

Existen dos tipos de nebulizadores: los que funcionan a pistón y los ultrasónicos (silenciosos). Las principales diferencias entre uno y otro son el tamaño de las partículas que generan y su velocidad de ingreso en las vías aéreas respiratorias. Es por ello que se aconsejan para tratar patologías diferentes.

Para afecciones como laringitis, bronquitis y asma se recomienda el uso del nebulizador a pistón, pues éste libera micropartículas que penetran en las vías respiratorias bajas y medias donde se encuentran las ramificaciones más pequeñas de los bronquios.

El nebulizador ultrasónico se recomienda para afecciones como rinosinusitis, rinitis alérgica y faringitis. Éste al emitir vibraciones de alta frecuencia que generan ondas de ultrasonido sobre la solución, produce partículas de mayor tamaño que las de los nebulizadores a pistón, las cuales se perciben como una niebla. Las macropartículas del medicamento se depositan en las vías aéreas superiores y ayudan a reducir la inflamación de la garganta, facilitan el paso del aire por la laringe y normalizan así la frecuencia respiratoria.

 

Precauciones para la adquisición de un nebulizador

El nebulizador es un producto médico y, por lo tanto, debe estar registrado ante la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) para su comercialización. Algunos de los disponibles en el mercado se fabrican en el país, mientras que otros son importados.

Al adquirir un nebulizador es importante verificar que en el rótulo del producto conste la siguiente información:

– Nombre genérico del producto. Marca y modelo;

– Nombre y domicilio del fabricante o importador, autorizado por la ANMAT;

– Fecha de fabricación;

– Nombre del responsable o director técnico de la empresa (según el producto sea nacional o importado);

– Número de serie del equipo;

– Condición de venta (generalmente es venta libre);

– Debe estar incluida la leyenda “Autorizado por ANMAT PM – (Nº Legajo de la empresa) – (Nº Producto)”

El manual del usuario o instrucciones de uso que deben acompañar al equipo, así como la información de los rótulos deben estar en español.

 

Cómo utilizarlo

Antes de utilizar el nebulizador, se recomienda leer las instrucciones de uso.

La mayoría de los nebulizadores necesitan agua potable (no destilada) que actúa como conductora para el funcionamiento del equipo (aunque existen algunos modelos que no utilizan agua). Luego, deben seguirse los siguientes pasos:

1- Lavarse las manos;

2- Verificar la dosis indicada del fármaco;

3- Agregar en el recipiente del equipo la cantidad de medicamento recetada. Para evitar derrames, hay que cerrarlo herméticamente;

4- Conectar la manguera y colocar la mascarilla. Generalmente, los nebulizadores tienen dos mascarillas de distinto tamaño: una para adultos y otra para niños;

5- Encender el equipo;

6- Respirar por la boca hasta que se consuma todo el medicamento, evitando que la mascarilla se salga de su sitio;

7- Cuando se haya consumido todo el medicamento, apagar el equipo.

Cuidado del equipo y prevención de infecciones

Como todo aparato eléctrico, es importante que el nebulizador permanezca fuera del alcance de los niños.

Una vez utilizado el equipo, el recipiente del medicamento, la manguera y la mascarilla deben lavarse con detergente lavavajillas y agua tibia. Luego, debe dejarse secar al aire, hasta el próximo tratamiento.

Ese mismo procedimiento de lavado debe realizarse cuando el nebulizador es utilizado por más de una persona, y en este caso debe dejarse descansar el equipo al menos 30 minutos, por seguridad de las personas y del dispositivo.

La adquisición de un nebulizador debidamente autorizado y su correcta utilización y conservación resultan fundamentales para preservar la salud. Se debe tener en cuenta que los principales usuarios son personas vulnerables como los niños, los adultos mayores y quienes padecen enfermedades respiratorias crónicas.

 

                                    Departamento de Actualización Profesional.

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