El oficio de ser mamá

Publicado por: 13/10/2016 0 comments 555 views

El 16 de octubre se conmemora en nuestro país el Día de la Madre, un oficio hermoso y agotador al mismo tiempo. En esta nota, algunos consejos para que las madres aprendan a relajarse y disfruten a pleno de la maternidad. 

La maternidad es un camino de ida. Hermoso de transitar, pero al mismo tiempo un poco cansador sobre todo según la etapa en la que se encuentre el o los niños y una como mujer también. No es lo mismo ser mamá a los 20, a los 30 o a los 40. Tampoco ser madre de un solo niño o de mellizos. O trabajar o ser independiente…

Cada caso, o cada madre en realidad, vive su maternidad de manera particular. Pero lo cierto es que todas tienen la misma responsabilidad, la de criar un hijo, y eso deriva en situaciones que sí o sí terminan en una necesidad para cualquier mamá: la de tomarse un descanso.

El estrés, aseguran los psicólogos, es el motivo por el que más concurren las mujeres a sus consultorios. Están desbordadas, y en eso mucho tiene que ver el estilo de vida que llevan. “Se levantan, visten al chico para ir a la escuela, le dan el desayuno, lo llevan y se van a trabajar. Luego lo retiran o si los busca un familiar llaman para ver cómo llego y qué tarea tiene. Luego se va a su casa, o no, y continúa pensando qué es lo que tiene que hacer… y así. No paran un segundo, y eso no es bueno porque en algún momento el cuerpo les pasará factura”, comentó la psicóloga Romina Godoy a Viví Mejor.

Consultada sobre qué deben hacer, brindó los siguientes consejos:

Delegar: es cierto que no hay nadie como mamá. Pero también es bueno aprender que hay otros miembros de la familia que pueden colaborar con los hijos. Dividir las tareas con papá es una excelente opción. También recurrir a los abuelos o a los tíos cuando una no pueda acarrear con todo.

Caminar o hacer algún deporte al aire libre: para olvidarse, al menos por un rato, del llanto de un bebé, de las normales peleas de hermanos o de la respuesta a la típica pregunta qué cocino, salir a caminar es una buena alternativa. La clave, en este sentido, es tomarse un rato para cada una y no pensar en el hogar. Lo recomendable son 30 minutos, por lo menos tres veces a la semana.

Alimentarse bien: toda madre debe tener presente el consumo de vegetales y frutas, ya que son alimentos que aportan muchos beneficios y, sobre todo, energía. Además, debe tomar mucha agua.

Controlarse: no hay que dejar que el estrés se apodere de una. Aprender a tener el control y filtrar lo negativo es clave para estar y sentirse bien.

El deporte después del embarazo

Después de un embarazo la mayoría de las mujeres notan que sus cuerpos están distintos. Les duele la espalda de tanto cargar al bebé y algunas zonas musculares están más blandas. En algún momento piensan que algo de ejercicio les vendría bien, precisamente para fortalecer la musculatura, pero de inmediato surge la duda: ¿qué puedo hacer y qué no?

En algunos países y ciudades del país esa pregunta ya tiene su propia oferta: existen desde ‘entrenamientos’ con el canguro del bebé o caminatas rápidas con el cochecito.

El embarazo y el parto representan una gran carga para el suelo pélvico, por eso es tan importante reforzar esos músculos una vez nacido el niño. Fortalecer la espalda, corregir posturas y reforzar los músculos de las piernas también es fundamental. Sin embargo, a la vez es necesario cuidar el suelo pélvico y evitar algunos ejercicios, como los saltos, para evitar secuelas.

El mejor consejo es que cada mujer escuche lo que le transmite su cuerpo, siendo ante todo consciente de que el objetivo no es parecerse a ninguna supermodelo poco tiempo después de dar a luz. Los entrenamientos pueden dar resultados, pero no hay que ser impaciente.

El primer paso es consultarle al ginecólogo en qué momento recomienda retomar los ejercicios y en qué medida hacerlo. La respuesta no es igual para todas las mujeres, porque el suelo pélvico y los músculos abdominales se recomponen a un ritmo distinto en cada mujer.