El reflujo en lactantes

Publicado por: 26/02/2019 0 comments 107 views

En los bebés, es normal que se presente una pequeña cantidad de reflujo gastroesofágico. Sin embargo, el reflujo continuo con vómito frecuente puede irritar el esófago y provocar irritabilidad en el bebé. El reflujo intenso que ocasiona pérdida de peso o problemas respiratorios no es normal. Hay estudios de imágenes para confirmar el diagnóstico y dar lugar a un tratamiento.

Dr. Guillermo Fernández

>El reflujo es el pasaje del contenido gástrico hacia el esófago, que ocurre varias veces por día. Se pueden dividir en dos grandes grupos:

-EL REGURGITADOR O VOMITADOR FELIZ: es el lactante que regurgita y / o vomita con variable intensidad, sin otro síntoma acompañante. Crece bien y está sonriente, es el reflujo gastroesofágico fisiológico.

-LA ENFERMEDAD POR REFLUJO GASTROESOFÁGICO: es el lactante o niño con síntomas digestivos y/o extradigestivos que se vinculan al daño tisular producido por la intensidad o frecuencia de los episodios de reflujo, el cual se denomina reflujo gastroesofágico patológico.

Las pruebas para el diagnóstico
En el paciente con sospecha de reflujo gastroesofágico fisiológico no se recomienda estudios de imágenes; en cambio en el reflujo gastroesofágico patológico se recomienda realizar estudio contrastado que se denomina Seriada Esófagogastroduodenal,que sirve para valorar deglución y anatomía del esófago, estómago y duodeno. Al ser un estudio dinámico nos permite visualizar movilidad intestinal y vaciado gástrico. También se utiliza la PHmetría 24 hs. que sirve para valorar el reflujo en mayor tiempo.
Cuando el reflujo es fisiológico, la causa es inmadurez en el esfínter esofágico inferior, que actuaría como una especie de válvula cuya función es impedir que el alimento ascienda al esófago cuando el mismo está en estómago.
En el reflujo patológico se debe estudiar el motivo que pueden ser varios, desde un trastorno anatómico hasta una alteración en el esfínter esofágico inferior.
Una vez diagnosticado, ¿cuál es el tratamiento? Si la causa no es anatómica que necesite corrección quirúrgica se recomienda,tratamiento higiénico dietético:
-Fórmulas espesadas, para disminuir las regurgitaciones, no la cantidad de episodios de RGE.
-Posición: elevar el tronco, no acostar enseguida después de ingerir alimento.
-En chicos mayores y adolescentes: evitar chocolate, comidas picantes y café.

(*) Pediatra. Esp. en Diagnóstico por Imagen Pediátrico SAP. M.P.4.239. Material elaborado por Diagnóstico por Imágenes Junín

Para tener en cuenta
El reflujo fisiológico generalmente comienza antes de los 3 meses de vida (75% de niños), presenta vómitos y regurgitaciones que no alteran el crecimiento. Son “Vomitadores felices”. Resuelven espontáneamente la situación entre los 6 y 18 meses.

-Los reflujos patológicos pueden producir síntomas variados e inespecíficos desde llanto excesivo, problemas respiratorios, alteración del crecimiento, etc; por lo que es muy importante consultar con su pediatra y valorar la realización de estudios como es la seriada esófagogastroduodenal.

Preguntas frecuentes
¿Qué es un estudio esofagogastroduodenal (SEGD)? Es un procedimiento con rayos X en el cual el niño toma una sustancia llamada bario que llena el tubo digestivo desde la boca y permite al médico radiólogo evaluar y diagnosticar distintas afecciones del esófago, estómago o el intestino delgado.
Habitualmente el estudio está limitado al esófago, estómago y la primera porción del intestino delgado (duodeno). En algunos casos especiales puede seguirse el pasaje a través de todo el intestino.

¿Qué pasará durante el estudio? Un médico radiólogo y un técnico radiólogo van a encontrarse en la sala para la realización de este estudio. El niño/a ingresará a la sala con el acompañante. Lo ayudaremos a subirse a la camilla donde podrá ver la cámara que toma las radiografías ubicada justo por encima de la mesa. En este momento con la ayuda del acompañante se quitará la ropa de arriba de la cintura para quedarse sólo con una camiseta o remera. Se obtendrá una radiografía inicial y se esperará para ver cómo sale. Luego se le dará a tomar el bario al paciente (ya sea en biberón o con sorbete) mientras permanece acostado debajo de la cámara de rayos X. El médico mirará por el televisor el recorrido del contraste por el tubo digestivo e irá tomando radiografías de frente, oblicuas o panza abajo. Cuando haya que seguir el tránsito de intestino delgado se tomarán radiografías cada media hora aproximadamente hasta que se haya visto todo el intestino. Esto permitirá al radiólogo evaluar los hallazgos que pudieran aparecer en las sucesivas imágenes.

¿Tiene algún riesgo? Ninguno, en tanto y en cuanto la correcta indicación de este estudio ofrece información de sumo interés para el médico tratante en relación con el riesgo de la exposición a los rayos X.