El sudor permanente

Publicado por: 09/09/2016 0 comments 93 views

Transpirar es una necesidad básica del cuerpo, porque al desprenderse de líquido evita el sobrecalentamiento y de esa forma regula la temperatura. Pero, por el otro, hay personas que transpiran mucho más de lo que sería necesario.

¿CÓMO RECONOCER SI LA TRANSPIRACIÓN ES DESMEDIDA?

En realidad no existe una definición exacta de la hiperidrosis (exceso de transpiración). Por supuesto, las personas que transpiran bajo las axilas, en el rostro, en la espalda o incluso en la zona del pecho al practicar deportes o hacer algún esfuerzo físico, no tienen de qué preocuparse.

Los especialistas explican que el sudor pasa a ser patológico cuando corre por todo el cuerpo e independientemente de la temperatura ambiente o de la actividad que se realice. La hiperidrosis no tiene ni punto de comparación con la transpiración del deporte.

¿CUÁLES PUEDEN SER LAS CAUSAS?

Hay dos tipos de hiperhidrosis: la primaria y la secundaria. En la primera, el sudor no se ve disparado por ninguna enfermedad. Puede tener motivos psíquicos como el miedo o una tensión desmedida.

La hiperhidrosis secundaria, en cambio, aparece como síntoma de alguna enfermedad, que puede llegar a ser diabetes, inconvenientes hormonales como de la glándula tiroidea o de otras enfermedades más graves.

Los afectados deberían acudir al médico sobre todo si sufren de este problema durante la noche.

¿CUÁLES SON LAS FORMAS DE SUDOR POCO HABITUAL?

Si los afectados transpiran mucho en una o varias zonas, puede ser una hiperhidrosis local, que por lo general es primaria. Ese sudor suele darse en las axilas, las palmas de las manos y las suelas de los pies. En cambio, si el sudor es generalizado, en todo el cuerpo, podría remitirse a una enfermedad y es bueno hacerse ver.

¿QUÉ PUEDEN HACER LOS AFECTADOS?

Como en tantos otros casos, la calma es un eje fundamental. Un modo de propiciarla es hacer ejercicios de relajación, un curso de yoga, entrenamiento autógeno o relajación muscular progresiva. Las duchas alternando agua fría y caliente también pueden ayudar a reducir este inconveniente.