El té, de Oriente a Occidente

Publicado por: 15/12/2015 0 comments 335 views

Agua, café y té forman el trío de las tres bebidas más consumidas en el mundo.

Usado sobre todo con fines terapéuticos en Oriente, el té se difundió en Occidente con un halo de distinción de la mano de los ingleses.

Se cree que hacia el remoto año 250 ac comenzó a utilizarse, principalmente como bebida medicinal. Pronto se le atribuyeron leyendas y se fueron generando rituales y formas de preparación, se intensificó el desarrollo de la cerámica para los distintos recipientes.

Leyendas
Las leyendas orientales atribuyen su descubrimiento a un emperador chino a quien por casualidad se le cayeron unas hojas de té dentro de un tazón de agua caliente ; más elaboradas son las de India : una cuenta que el fundador del budismo Zen se arrancó los párpados y los enterró , de donde brotó la planta. Y la más poética, cuenta que las lágrimas de Buda sufriente por la humanidad, cayeron a la tierra y de allí creció la planta que daría origen a esta bebida que serviría para calmar a los ánimos. Los comerciantes portugueses son los que lo llevan a Europa desde India a comienzos de 1500 y un siglo después llegaría el primer cargamento al puerto de Amsterdam. Pero donde arraigó fuertemente fue sin dudas en el Reino Unido, donde es hoy una de sus características culturales en todas sus capas sociales. No hay serie o película de ese origen que no aparezca la famosa infusión.

Ritos y tradiciones
Pero sea en Oriente como en Occidente siempre el té está rodeado de distintos rituales. El más conocido entre nosotros tal vez sea el “five o´clock tea” británico: una merienda muy completa con scons y sándwiches y que muchas veces reemplaza a la cena. Es una costumbre que en Europa Central es frecuente, con lo que la cena se convierte en algo mucho más liviano que entre nosotros. Pero también se bebe en las pausas (tea brek) y hasta en el desayuno, y en todas las clases sociales. Beber té tiene mucho de ceremonia: la temperatura del agua y de las tazas, la porcelana, las mesas especiales (esas no muy grandes con dos pisos), los cubreteteras para evitar la pérdida de calor, los tea caddies o sea las cajas para guardar las hebras, en de finos materiales, maderas talladas o con incrustaciones de plata o piedras.

En Norteamérica
Los colonos no sólo tomaban té sino que Inglaterra les cobraba impuestos por todas las mercaderías que les llevaban. En 1773 en Boston, se rebelaron lanzando al mar todo un cargamento de té. Ese acto de protesta conocido como el “Boston tea party” es uno de los precedentes de la independencia de EEUU. En otro tipo de acto independentista los norteamericanos inventaron el té frío, casi tan popular entre ellos como la infusión caliente en su madre patria. También son ellos los inventores del té en saquitos, creado por Thomas Sullivan hacia 1904 con la intención de que la cantidad justa para una taza estuviera contenida, en hebras, en cada bolsita que tenía que abrirse para sacar las hebras, pero resultó tan práctica que se modificó hasta la forma conocida hoy, muy útil para un ritual de los tiempos modernos al tipo de me tomo 5 minutos, me tomo un té.

Variedades y propiedades
El té es una infusión de las hojas y brotes de la planta del té (Camellia sinensis).
Es bueno para la salud porque contiene antioxidantes, flavanoles, flavonoides, catequinos y polifenoles. Tiene propiedades anti-inflamatorias y neuroprotectoras, ayuda en la regulación del apetito, puede disminuir el dolor y la naúsea, y en general es calmante.
Contiene L-teanina sustancia relacionada con un estado mental calmado en humanos, tal vez por eso es la bebida preferida de quienes practican meditación.

Té verde: Se obtiene tras un proceso de mínima oxidación de las hojas. Tiene alto poder antioxidante, por lo que retrasa el envejecimiento de los tejidos. Se recomienda para evitar endurecimiento de arterias, reducir riesgo de distintos tipos de cáncer, ayuda a controlar el peso y a mantener la buena salud del sistema nervioso. Puede ayudar a protegerse de infecciones.

Té azul: su verdadero nombre es “té Oolong”, se somete a un proceso oxidativo intermedio entre el negro y las variedades más suaves, lo que le da un gusto algo frutado. Se recomienda para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, ayuda a regular el colesterol y a reducir la tensión arterial. Fortalece el sistema inmunológico y ayuda a reducir grasas.

Té negro: Es el más conocido de todos. Las hojas de camellia sinensis se someten a un proceso oxidativo más prolongado que el del blanco, el verde o el azul: de ahí su sabor más fuerte y color oscuro. Estimula el sistema nervioso, tiene efecto diurético y relaja los mùsculos de los bronquiolos, por lo que ayuda a la respiración. De ahí que es recomendado para los estados gripales.

M. Alejandrina Argüelles