El vino argentino hace bien

Publicado por: 16/11/2016 0 comments 45 views

Recientemente se difundió un estudio realizado en la provincia de Mendoza sobre los beneficios del vino para el corazón cuando se consume en cantidad moderada. El motivo: tiene una alta capacidad antioxidante.

Según un estudio del Fondo Vitivinícola Mendoza (FVM), los vinos argentinos tienen una alta capacidad antioxidante, por lo que beberlos con moderación retarda el envejecimiento de las células y tiene beneficios cardíacos.

La investigación del FVM, denominada “Vinos argentinos, salud y calidad de vida”, se realizó junto a expertos de las universidades nacionales de Buenos Aires (UBA) y de Cuyo (UNCuyo), la Estación Experimental Agropecuaria local del INTA y el consultor externo Alan Crozier, de la Universidad de Glasgow, Escocia.

En los últimos años los científicos profundizaron el concepto tradicional de vino y salud al investigar por qué los franceses, que comen muchas grasas, fuman mucho y tienen un alto nivel de colesterol en sangre, sufren menos muertes por enfermedades del corazón. La “paradoja francesa” se resolvió al demostrar que la ingesta de cantidades moderadas de vino -dos vasos al día- junto a la dieta mediterránea sería responsable de la baja incidencia de cardiopatías, observación que ampliaron estudios posteriores.

Actualmente, dos prestigiosas entidades de Estados Unidos, la Academia de Ciencias (Institute of Medicine) y la Asociación de Cardiología (American Heart Association) recomiendan el consumo diario de al menos cinco raciones de frutas y verduras o productos directamente derivados, como el té o el vino.

Varias investigaciones desribieron la capacidad antioxidante de vinos de distintos países, pero el estudio financiado por el instituto mendocino muestra que los producidos en Argentina poseen una alta capacidad antioxidante.

Cada vez que respiramos, el oxígeno oxida nuestras células; esta oxidación haceque los órganos envejezcan y es por esto que los alimentos con capacidad antioxidante retardan el envejecimiento de las células, señalan los investigadores.

Los antioxidantes son compuestos químicos que el cuerpo usa para eliminar los radicales libres sobrantes, que son sustancias químicas muy reactivas que introducen oxígeno en las células, produciendo la oxidación de sus partes, alteraciones en el ADN y cambios que aceleran el envejecimiento del cuerpo.

Las propiedades del vino, explica el trabajo, se deben principalmente a sus componentes   polifenólicos, un gran grupo de compuestos presentes en la naturaleza con potentes efectos antioxidantes necesarios para el funcionamiento de las células vegetales, que están en frutas y verduras y en bebidas como el té y el vino.

 La estructura del vino es compleja y la mayoría de sus componentes provienen de la uva y del proceso fermentativo, aunque el envejecimiento en madera también aporta pequeñas cantidades de polifenoles al producto final.

Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo, ubicándose por delante del cáncer, las enfermedades respiratorias y la diabetes, y los expertos tienen argumentos científicos para sustentar el efecto beneficioso del consumo moderado de vino tinto sobre nuestro corazón. “Las poblaciones consumidoras de vino tinto tienen cifras bajas de infarto de miocardio” e, inclusive, quienes lo han padecido “reducen el riesgo de sufrir un re-infarto”, afirman los investigadores de la Sociedad Europea de Cardiología.

La calidad de la tecnología utilizada en el estudio del Fondo Vitivinícola Mendoza, la cantidad de vinos  analizada y el número de métodos usados convierten esta investigación en una base de información de trascendencia internacional y ayuda a ubicar a los vinos argentinos dentro del contexto mundial de “Vino y Salud”.

El vino es la bebida nacional de nuestro país, que es uno de los mayores productores de vino de latinoamérica y el quinto mayor productor en todo el mundo. La calidad del vino argentino creció sin detenerse en los últimos años, ganando terreno en el mercado mundial.