En cuarentena vas a subir de peso

Publicado por: 13/05/2020 0 comments 381 views

Aislamiento social, más tiempo en casa, preocupación, aburrimiento, estrés, más comida y menos ejercicio es un combo que, lógicamente, te hará sumar unos kilos. Pero no hay que desesperarse, ya vendrán tiempos para poder bajarlos. Mientras tanto, hay varias cuestiones a tener en cuenta.

Dr. Marcelo Blank (*)

 

Comer es un acto consciente y voluntario que es afectado muchas veces por nuestro estado anímico. Estamos nerviosos, ansiosos, preocupados, aburridos… les suena “cuarentena” y simplemente comemos.
Por otro lado, muchas veces el comer algo rico actúa en forma beneficiosa sobre nuestro estado anímico.
Nuestro peso corporal es el resultado de dos variables: lo que comemos menos lo que gastamos, así de simple. Y hay un equilibrio en ésto, caso contrario pesaríamos 100 toneladas en la vida adulta o hubiésemos desaparecido al mes de nacer.

Lo que comemos tiene dos variables de ajuste: qué comemos y cuánto comemos. Vale decir no es lo mismo comer una pera que una salchicha, ni da igual comer una o cinco peras.

Y lo que gastamos también está regulado por dos variables: nuestro metabolismo basal, en castellano tu capacidad de metabolizar todo lo que comiste ayer estando sentado sin hacer ningún esfuerzo, y la segunda variable de ajuste es el ejercicio físico.

En este contexto, entonces, cuarentena, preocupación, aburrimiento, estrés, más comida, menos ejercicio: vas a subir de peso, seamos realistas.
Podrás decirme que la cuarentena es un buen momento para leer un libro, plantar un árbol, reflexionar, leer a Platón, tener una alimentación súper ordenada, hacer ejercicio físico a diario y desarrollar tus virtudes artísticas ausentes hasta el día de hoy. No sé, lo dejo a tu criterio, pero seamos sinceros: no lo vas a hacer. Crear hábitos es un proceso que lleva su tiempo, mucho más del que debería de durar este aislamiento. No te sientas presionado justo ahora en cuarentena.

 

Nuestro peso corporal es el resultado de dos variables: lo que comemos menos lo que gastamos, así de simple. Y hay un equilibrio en ésto, caso contrario pesaríamos 100 toneladas en la vida adulta o hubiésemos desaparecido al mes de nacer.

Entonces y nuevamente siendo realistas, vas a subir un poco de peso en esta cuarentena. Pero… ¿cual sería el mal menor? Te voy a dar una serie de consejos para que sean solo unos pocos los kilitos los aumentados y no más que eso.
—Evitá los ayunos prolongados: desayuna, almorzá, merendá y cena.
—Tené cuidado con el picoteo innecesario entre comidas. Intentá saciarte durante las comidas principales.
—Priorizá los alimentos. Hacé compras inteligentes en el súper, porque otra cosa que afecta nuestra alimentación es la disponibilidad de alimentos. No compres comida chatarra para llenar tu alacena, en algún momento del día estarás aburrido y la terminaras ingiriendo.
—Date los gustos con alimentos ricos y de elaboración casera. Cociná, es otra buena forma de ocupar el tiempo y combatir el estrés: milanesas caseras, papas al horno, zapallitos rellenos, polenta, pastas caseras. Esto es siempre mejor que palito, chizito y pororó.
—Mové un poco el esqueleto en casa. Si no sabes qué hacer es un buen momento para apoyar a profesores de educación física santafesinos que brindan sus servicios online.
—Y por último te voy a sorprender con otra pauta: ¡no te peses! Mal momento para eso, no te tortures. Dejá la balanza tranquila. Cuando todo esto termine verás en que situación estás y como seguís adelante.

Para terminar: en cuarentena cuídate, cuidá a tu familia y a tu prójimo. Respetá todas las recomendaciones de los entes oficiales. Cuidá tu cuerpo y tu salud que continúan siendo tus principales activos en esta vida.

 

(*) Médico. M.P. N° 3522. Diplomado en Nutrición Clínica.

 

Cinco ensaladas para probar
Te propongo que organices tus almuerzos de lunes a viernes de forma natural, nutritiva, variada pero por sobre todas las cosas rica. Para ello, probá las siguientes ensaladas.
—ensalada de tomate, porotos, cebolla, ajo, perejil y limón.
—ensalada de lentejas, pollo, morrón, tomate y perejil.
—ensalada de fideos, tomate, choclo, aceitunas negras y verdes.
—ensalada de fideos, atún, brócoli y choclo.
—ensalada de papa, zanahoria, arvejas, huevo y remolacha.