En forma durante la edad de oro

Publicado por: 21/03/2016 0 comments 3810 views

Llegar a la tercera edad, para muchos, es sinónimo de quietud y de diferentes problemas físicos, los que de a poco van coartando la agilidad de años anteriores. Estar quieto no permite mantener al cuerpo en forma y por eso la realización de ejercicios es primordial incluso para el bienestar de la mente.

La actividad física en los adultos mayores – tal como en cualquier otra etapa de la vida – es fundamental no sólo para tener un cuerpo en forma, sino además para prevenir enfermedades típicas de la llamada “edad de oro”, como la diabetes, la artritis, la hipertensión y las patologías cardíacas, entre otras.

La tercera edad es sin duda una etapa especial del ser humano, en la mayoría de los casos ya no hay presiones de tipo laboral y los hijos ya han dejado el hogar, lo que da paso al ocio y a la necesidad de mantener activos el cuerpo y la mente, ocupando este nuevo tiempo libre que antes resultaba tan esquivo. Además, es en este periodo de la vida donde se hacen presentes enfermedades que finalmente se vuelven comunes, como las llamadas enfermedades crónicas.

Sin embargo está comprobado que mantener una actividad física en forma regular, ayuda considerablemente a reducir los niveles de azúcar en la sangre y a regular la presión arterial, así como también a mejorar la movilidad y elasticidad de las articulaciones.

Actividad mental 

Mantenerse en forma también está directamente relacionado con lo social y cultural, pues la mayoría de estas actividades se realizan en grupo y con esto, sin duda se obtienen beneficios al relacionarse y establecer vínculos con otras personas de su edad, cosa que claramente contribuye en su calidad de vida. El ejercicio físico junto con la estimulación de hormonas como las endorfinas – que nos producen la sensación de bienestar – son una herramienta fuerte para mantener la mente activa y en situación de alerta. 

Sí a las caminatas, no al impacto 

Con respecto a los ejercicios que los adultos mayores pueden realizar durante esta etapa de sus vidas, los aspectos más importantes que hay que trabajar son la movilidad articular, la elongación y los ejercicios de tonificación muscular.

Así los profesionales recomiendan, “los sin impacto como las caminatas, el yoga, el pilates y la natación”. Por otro lado, entre las actividades no recomendadas, asegura que son los ejercicios de impacto – aquellos donde se corre riesgo de lesión – los que no se aconsejan.