En Santa Fe hay 425 personas en lista de espera para un trasplante renal

Publicado por: 26/02/2019 0 comments 38 views

La Clínica de Nefrología de la capital provincial cerró el 2018 con un total de 82 trasplantes de riñones, cifra que se viene manteniendo año tras año con muy pocas variaciones. Está considerada como el segundo centro de trasplantes renales del país.

Por Mónica Ritacca

La Clínica de Nefrología, Urología y Enfermedades Cardiovasculares de la capital provincial está considerada como el segundo centro de trasplantes renales del país. Es que allí se realizan, en promedio, entre 60 y 80 trasplantes renales por año; cifras que se vienen manteniendo desde hace algunos años y convierten a la institución en un centro líder en la materia.
Los doctores Luis Eduardo Gaite -nefrólogo y jefe del Servicio de Nefrología de la clínica- y José Hugo Paladini -nefrólogo pediatra y jefe del Servicio de Trasplante Renal- conversaron con este medio e hicieron un balance respecto a lo realizado en 2018. Para ellos, fue un año más que positivo ya que pese a la realidad del país se siguió con la misma cantidad de trasplantes renales que venía teniendo la clínica.
En total, durante 2018 se realizaron 82 trasplantes de riñones, lo que significa que esa cantidad de personas salió de diálisis y mejoró su calidad de vida.
“En la Clínica de Nefrología, Urología y Enfermedades Cardiovasculares se realizan trasplantes renales, hepáticos y cardíacos. Los renales, o de riñón, encabezan la lista porque hay más pacientes en lista de espera”, explica el doctor Hugo Paladini. “La clínica hizo el primer trasplante renal en Santa Fe en noviembre de 1986. Y desde entonces los hace de manera ininterrumpida. El promedio anual oscila entre los 60 y 80 trasplantes renales”, agrega el doctor Luis Gaite.

Las cifras en Santa Fe
La provincia de Santa Fe siempre ha tenido una media aproximada de unos 600 pacientes en lista de espera para un trasplante renal.
En la capital provincial, los centros de trasplantes son la Clínica de Nefrología y el Hospital Cullen. En Rosario, el Hospital Centenario y los sanatorios Parque y de la Mujer.
“Como ya dije, en 1986 se hizo en nuestra clínica el primer trasplante renal. Desde entonces a esta parte, o sea en el transcurso de 32 años llevamos hechos 1808. En la provincia, arrancamos el 2019 con 425 pacientes en lista de espera para un trasplante renal y 111 hepático. De esos 425, 260 pacientes -adultos y también niños- son de nuestra clínica”, señala el doctor Gaite. Y aclara que como es un centro de referencia, en la lista de la clínica hay personas de otras provincias cercanas.
“Ningún paciente debería irse a otro lado porque en Santa Fe tenemos todo: profesionales formados, tecnología, fármacos… Se hace lo mismo que en el resto del mundo. Además, en nuestra clínica tenemos residencias, por lo que somos también un centro de formación”, agrega el doctor Paladini.

30.000 argentinos en diálisis
En Argentina hay 30.000 pacientes en diálisis como consecuencia de una insuficiencia renal. De ese número, unos 6000 están en la lista de espera del Incucai para someterse a un trasplante; es decir que están esperando el órgano. Pero de esos 6000 sólo 1500 aproximadamente se trasplantan, o sea el 25 %.
Para ambos médicos referentes de la clínica ubicada en avenida Freyre 3074, las cifras de trasplantes renales a nivel país son bajas. Consideran que “un país como el nuestro debería sacar en un año, para estar en niveles europeos, el 50% de pacientes en lista de espera. O sea que deberían hacerse 1500 trasplantes más al año”.
Consultados sobre qué falta para llegar a ese porcentaje, dijeron “una política adecuada de organización y administración de recursos que sea mas ecuánime para el tratamiento de la insuficiencia renal”. “Los recursos médicos y tecnológicos están, lo que pasa es que los trasplantes no tienen la misma sustentabilidad que la diálisis; siendo que sería más económico”, remarcó el doctor Gaite.

Las causas de una insuficiencia renal
Tanto niños como adultos pueden sufrir una insuficiencia renal. Según señalaron los médicos, en la población adulta, entre otras causas, hoy por hoy la insuficiencia renal es atribuida a la hipertensión y a la diabetes. “Los órganos van cumpliendo años junto con nosotros. La combinación de diabetes e hipertensión, sumado a la edad de la persona, hacen que la vida renal se vea amenazada. Otra causa son las infecciones urinarias mal tratadas, en mujeres sobre todo”, dice el doctor Gaite. Y agrega: “Por eso insistimos en los controles médicos, porque la hipertensión y la diabetes pueden ser silenciosas y detectadas a tiempo pueden evitar una insuficiencia renal. Con un laboratorio de orina completa y de creatinina en sangre y una ecografía de abdomen se puede prevenir una insuficiencia renal, pero para eso hay que hacerse los chequeos médicos. Obviamente que si uno es diabético, hipertenso o tiene antecedentes de insuficiencia renal debe tener los ojos más abiertos”.
En los niños, las causas más frecuentes de una insuficiencia renal, que pueden llevar a la necesidad de un trasplante, son las malformaciones urológicas -que generan infecciones urinarias frecuentes-, y el Síndrome Urémico Hemolítico.
Al respecto, cabe señalar que durante 2018 se trasplantaron en la Clínica de Nefrología 13 menores. Allí, los trasplantes pediátricos se llevan a cabo desde 1988 y hasta el momento suman 160.

Médicos full time
La logística para llevar adelante un trasplante tiene varios involucrados. Por empezar hay que saber que en el caso de los trasplantes renales, los donantes pueden ser vivos o cadavéricos. Cuando el donante es una persona viva, que obviamente debe reunir criterios como el de compatibilidad y buena salud, todo es más organizado y programado. Pero cuando se trata de una persona fallecida la historia es otra.
“Todo comienza con un llamado telefónico. Los coordinadores llaman a la clínica, donde hay guardias activas todo el tiempo, y ofrecen el órgano. Empieza un ida y vuelta de preguntas entre los coordinadores y el centro -donde se averigua cómo es el órgano, cómo falleció la persona y cuestiones de compatibilidad-. El Incucai tiene un sistema inviolable. No hay posibilidades de acomodo ni manipulación de orden, eso hay que destacarlo. Cuando decís que sí querés el órgano, se hace un análisis de la sangre del donante con la sangre del receptor y si el resultado es negativo el órgano es apto para trasplante”, cuenta el doctor Paladini, jefe de Trasplante de la Clínica de Nefrología, con su celular a la vista porque nunca sabe cuando puede ser llamado.
Y sigue: “Ahí empieza el operativo de traslado. El órgano puede estar en Jujuy, Neuquén o a la vuelta de la clínica. Cuando se acepta el órgano se llama al paciente para que concurra, que tiene que estar en óptimas condiciones de salud, y apenas llega el órgano se trasplanta, sea la hora que sea o el día que sea. En este tipo de operativos no importa si es Navidad o Año Nuevo. A veces se trasplantan varios pacientes un mismo día. El órgano llega en avión, o por vía terrestre si se encuentra a menos de 150 kilómetros, y es traído a la clínica por gente del Cudaio”.
Consultado sobre la posibilidad de rechazo del órgano, Paladini dijo que existe, aunque las estadísticas son bajas. “El rechazo depende de muchos factores: la calidad del órgano que llega y la toma de la medicación del paciente. No tomar la medicación genera rechazo. De todas maneras no todos los rechazos es causa de pérdida del órgano, se pueden intentar cosas. La lista de pacientes que rechazan un trasplante renal es baja, pero si ocurre la persona vuelve a entrar en lista de espera para un segundo trasplante”.