¿Estás bloqueando tu felicidad?

Publicado por: 11/05/2017 0 comments 93 views

Quien bloquea su felicidad tiene cero autocrítica y es incapaz de mirarse a sí mismo para ver si hay algo que necesite cambiar. También se autoboicotea y no puede disfrutar de nada y muchas veces pierde aquello que le costó conseguir. Reconcerse como tal es bueno para revertirlo.

Por Bernardo Stamateas (*)

¿Cómo solés reaccionar ante las presiones cotidianas? En casa, en el trabajo, en la calle… Muchos lo hacen poniéndose de mal humor, o quedándose callados, o agrediendo verbal y físicamente a los demás.

Todos podemos tener un mal día a veces pero no deberíamos permitir que sea un mal día ¡todos los días! No es justo ni para uno mismo, ni para quienes nos rodean. Siempre encontraremos alguna dificultad en el camino pero la forma que reaccionamos ante ello revela claramente cuál es nuestro nivel de tolerancia. Y para algunos parece ser menos cero.

Cuando las cosas no salen como lo esperamos, por lo general, nos olvidamos de que quienes nos rodean no tienen la culpa de lo que sucede. Los demás no tienen la culpa de que llueva, o de que haya una congestión de tránsito, o de que estés engripado y tengas ganas de estar en cama. Lo cierto es que a nadie le gusta estar con alguien que tiene “mala onda”, como se dice comúnmente de aquel que no sabe controlar sus emociones negativas.

Te invito a considerar si alguna vez pensaste o hiciste alguno de estos comentarios sobre otra persona:

-“No lo soporto más”.

-“Él/ella vive en su propio mundo”.

-“Debe tener muchos problemas”.

-“Qué raro que actúa”.

Estas ideas describen la percepción que tenemos de aquellos que, por una u otra razón, se terminan aislando del mundo.

Las personas que dicen “estar solas” suelen tener las siguientes características, que no son ajenas a quienes los rodean:

-Son ciclotímicas, un día están bien y al siguiente están mal.

-Es difícil acercarse a ellas para tener una conversación, pues son muy rígidas en su forma de pensar.

-Tiene malos modos y, por ejemplo, no saben pedir lo que quieren con amabilidad ni ser agradecidas por lo que los demás hacen por ellas.

-Siempre están amargadas y se enfocan solo en lo negativo.

-Tienen reacciones explosivas que alejan a la gente, pues no piensan antes de actuar.

Y lo más importante de todo, es que estas personas bloquean su felicidad. Es así como, cuando todo está bien, crean conflictos con su pareja, sus amistades, sus compañeros de trabajo, e incluso con desconocidos en la calle. La idea que prevalece en su cabeza es que “el mundo está en su contra” (en realidad ellas están en contra del mundo) y se ponen en el lugar de la víctima, a quien todos quieren perjudicar.

Veamos las formas más comunes de bloquear nuestra felicidad:

  • Quien bloquea su felicidad tiene cero autocrítica y es incapaz de mirarse a sí mismo para ver si hay algo que necesite cambiar; tiene sus ojos puestos en los demás y en lo que cree que buscan hacerle.
  • Quien bloquea su felicidadse autoboicotea (echa a perder) todo lo bueno que le ocurre en la vida. Y lo hace con empeño y dedicación. Como resultado, no puede disfrutar de nada y muchas veces pierde aquello que le costó conseguir o que decía anhelar, ya sea que se trate de un empleo, una relación, dinero u objetos materiales.
  • Quien bloquea su felicidad acostumbra responder que no cuando le hacen una invitación, que podría hacerlo pasar un buen momento: ir a comer afuera, ir al cine, ir de vacaciones, etc. Casi siempre se excusa diciendo que no tiene tiempo, o no tiene dinero, o simplemente no tiene ganas.
  • Quien bloquea su felicidad, donde va, crea un conflicto. Allí donde hay paz y tranquilidad, busca generar un problema que lo involucre e involucre a otros. El objetivo inconsciente es pasarla mal, por eso siempre está con la pelea en la boca.
  • Quien bloquea su felicidad, piensa que cuando viene algo bueno a su vida, después vendrá algo malo. Tal actitud es sinónimo de creer que estamos en este mundo para sufrir.

¿Qué lleva a una persona a bloquear su felicidad? En la mayoría de los casos, la creencia que le inculcaron desde la niñez que dice: “No merecés ser feliz; no sos digno de nada bueno”. Es posible ser libre de esta forma de pensar pero es fundamental primero ser consciente de ella y trabajar para reemplazarla por la verdad, que dice que todos merecemos ser felices y disfrutar nuestra vida a pleno.

Si tenés alguna inquietud, podés escribirme a Bernardoresponde@gmail.com

(*) Psicólogo. Especialista en autoayuda, liderazgo, motivación y trabajo en equipo.

Todos podemos tener un mal día a veces pero no deberíamos permitir que sea un mal día ¡todos los días! No es justo ni para uno mismo, ni para quienes nos rodean. Siempre encontraremos alguna dificultad en el camino pero la forma que reaccionamos ante ello revela claramente cuál es nuestro nivel de tolerancia. Y para algunos parece ser menos cero.