Generación boca tapada

Publicado por: 16/10/2020 0 comments 120 views

En estos tiempos de pandemia es fundamental el uso del tapabocas. ¿Pero cómo enseñarle a un niño que debe utilizarlo? Esa tarea de los padres debe hacerse puertas hacia adentro, de un modo divertido, con el propósito de que al salir a la calle, ese chico comprenda que lo suyo es un acto de responsabilidad social.

Psp. Ma. Alejandra Canavesio (*)

«- Mi mamá me compró tres tapabocas: uno de Spiderman, otro de Cars y otro de calaveras. Me encanta ponérmelos, porque ahora nadie me ve cuando les saco la lengua… y ya no pueden retarme. (Iván. 8 años)

– Ahora con el tapaboca, mi papá no se da cuenta cuando le digo malas palabras cuando no me deja usar su celu. ¡Ya no me puede leer los labios como hacía antes! (Lautaro. 6 años)

– Mi abuela ya no puede ver cuando le tiro besos haciendo trompita, pero mis papás dicen que no me puedo sacar el barbijo cuando los voy a visitar. ¡Odio estos trapos que me tapan la boca! (Luz. 8 años)

– ¿Y hasta cuándo los vamos a tener que usar? En mi familia y mis amigos no hay nadie enfermo, y ya no nos podemos ver la sonrisa. (Bianca. 10 años)

– A mí me gustan, porque los usan los superhéroes. Así se tapan la cara para que los otros no sepan quiénes son. (Ariel. 9 años)

– No sé de qué puedan ayudar, si lo más lindo de hablar con una persona es poder verle la cara. (Juliana. 11 años)».

– Hay personas que no tienen síntomas y, sin embargo, tienen el virus. A mí me molesta usarlo, porque me cuesta respirar, pero me muero si llego a contagiar a alguien. Me parece que no todos entienden eso. Si no, lo usarían. (Clara. 13 años)».

Algunos se aprovechan de él, en beneficio propio. Otros reniegan, porque les resulta un obstáculo. Unos pocos entienden de qué se trata, y demasiados… no. Pero todos tienen (tenemos) un punto en común: deben llevarlo puesto, fundamentalmente al salir de la casa.

Aunque el uso de los tapabocas es una de las mayores medidas de prevención en contra del Covid-19, no deja de ser una realidad la necesidad de utilizarlos adecuadamente, tanto en cuanto a modos como a tiempos. En el caso de los niños, lo ideal es que lo tengan puesto cuando sea realmente necesario y durante lapsos cortos, habida cuenta de que no solamente muchos de ellos babean, sino que escupen, salivan y expulsan secreciones por la nariz, tanto al hablar como al respirar, y la inhalación de lo que exhalan acaba resultando totalmente insana.

Es una realidad que los niños tienen menos posibilidades de enfermarse, pero pueden ser transmisores del virus y, si bien es preciso explicarles esto, como para que hagan un uso responsable del tapaboca, es sumamente necesario manejarse con tacto, porque debemos evitar que sientan que la responsabilidad será suya, en caso de que otros enfermen, habiendo interactuado con ellos, sin cuidado. Esto les implicaría un peso sideral.

Es importante que los padres introduzcan a los hijos en el uso del tapaboca de un modo divertido, dentro de casa, como para que al salir a la calle estén preparados en el entendimiento de que se trata de un acto de responsabilidad social, pero no es aconsejable fomentarlo desde la simbología que tiene el «tapar la boca», en cuanto a amordazar, callar, cubrir, ocultar… o esconderse.

Además de estar llamados a cuidarnos para cuidar, este tiempo nos da la posibilidad de aprender nosotros y enseñar a estas nuevas generaciones el arte de leer qué es lo que dice el rostro…observando solamente los ojos.

(*) Psicopedagoga. M.P. N.º 279. L.I.F.8

Es una realidad que los niños tienen menos posibilidades de enfermarse, pero pueden ser transmisores del virus y, si bien es preciso explicárselos, como para que hagan un uso responsable del tapaboca, es sumamente necesario manejarse con tacto, porque debemos evitar que sientan que la responsabilidad será suya, en caso de que otros enfermen, habiendo interactuado con ellos, sin cuidado. Esto les implicaría un peso sideral.