Golpes en la cabeza: qué tener en cuenta y cómo actuar

Publicado por: 11/10/2019 0 comments 46 views

La falta de equilibrio, los obstáculos en el camino, la curiosidad por descubrir algo nuevo, los accidentes domésticos… Todo parece aliarse para que durante los primeros años del niño la mayoría de los golpes los sufra su cabeza. ¿Qué hacer como padres cuando nuestro hijo se hizo un chichón?

Entre los huesos del cráneo y la piel no hay mucho tejido que amortigüe el golpe, lo que favorece que tras el impacto se produzca una inflamación inmediata y una rotura de vasos sanguíneos o linfáticos con líquido que se acumula en la zona y genera lo que conocemos, comúnmente, como chichón.
Aunque siempre hay que valorar la edad del niño (no es lo mismo un golpe en la cabeza en un bebé de 6-12 meses que en un niño de 4 años), la zona dañada (el hueso frontal es mucho más duro y resistente que el resto), la altura de la caída o la aceleración con la que se ha producido y las manifestaciones o síntomas posteriores, en general, los chichones, aunque son dolorosos y alarmantes, no revisten gravedad. Evolucionan (con el tiempo la inflamación desaparece, la sangre se degrada y se reabsorbe) y todo suele quedar en un susto.
Lo que sí conviene saber es qué hacer inmediatamente después de un golpe.
En primer lugar, el niño necesita que quien lo auxilie tenga calma. Cada vez que tu bebé o un niño pequeño sufra una caída (de una silla, cama o silla alta, por ejemplo), hay que revisar si se lastimó y asegurarse que no tenga una herida grave. Las caídas pueden ser serias, pero como los huesos de los bebés y niños menores de 3 años son flexibles, no se fracturan tan fácilmente como los de un niño mayor.
Si el niño se ve bien y tras el golpe actúa de manera habitual, es posible que la caída no le haya causado una lesión seria. De todas formas hay que observarlo cuidadosamente durante las 24 horas siguientes. Ante alguna duda sobre la gravedad del golpe o si el chico está irritable o confundido es necesario consultar un Servicio de Emergencias.
En el caso de los menores de 1 año, tras un golpe en la cabeza se debe acudir siempre al médico, especialmente si se han caído de una altura de más de un metro.

Cuándo es una emergencia
Si el niño luego de un golpe en su cabeza presenta los siguientes síntomas no hay dudas de que se debe llamar a un servicio de emergencia o concurrir rápidamente al hospital. Pero siempre manteniendo la calma.
-Pierde el conocimiento o convulsiona.
-Tiene un sangrado que no se detiene aplicando presión.
-No responde o está inconsciente después de la caída o no lo puedes despertar después de que se durmió.
-Hay señales de una posible fractura de cráneo: un área que se siente suave, inflamada en el cuero cabelludo, especialmente si está en un lado de la cabeza (arriba o atrás de la oreja), sangre en la parte blanca de los ojos o líquido rosa o con sangre saliendo de la nariz u oído.
-Vómitos persistentes o somnolencia.
-Dependiendo de su edad, observar si hay cambios en su forma de gatear o caminar, si está mareado o le duele la cabeza, presenta debilidad o confusión, o problemas para hablar, ver o en sus habilidades motoras.

Si sólo le salió un chichón
Cuando “sólo” se trate del chichón, sin herida, y salvo el dolor, el niño se encuentra bien.
El día del golpe, durante el sueño nocturno conviene que despiertes al niño cada tres o cuatro horas para comprobar si su estado general es correcto. No es necesario levantarlo ni someterlo a un interrogatorio. Si te reconoce y sabe dónde está, si quiere agua, el chupete o pide que lo dejes, es suficiente.

Material revisado por la Doctora Fabiana Molina, pediatra.

 

Chichón más corte
Los chichones merecen un cuidado, especialmente si va acompañado de alguna incisión en la piel o herida. Un chichón es doloroso cuando suele tener color rojo. Cuando cambia a un color más violáceo o azul, empieza a ser menos doloroso, y cuando se está curando se pone de color amarillo o verde. En el caso de que el chichón esté acompañado de un corte, es importante realizar curaciones a diario para evitar infecciones. Para ello se puede utilizar agua oxigenada, Iodopovidona y apósitos -elementos indispensables de un botiquín—.

>Instructivo para padres de niños con golpes en la cabeza (*)
Aunque el médico lo haya revisado y autorizado a ir a su casa, hay ciertos signos que pueden aparecer en los próximos dos días; por lo tanto controle a su hijo y vuelva a consultar si aparece:
1. Sueño excesivo: el niño puede estar cansado por las circunstancias del golpe, pero deberá despertar fácilmente de un sueño profundo. Si no despierta fácilmente consulte al hospital donde fue atendido y dado de alta.
2. Vómitos persistentes: en la mayoría de los casos de golpes en la cabeza, el niño vomita una o más veces inmediatamente después de golpearse. Pero si los vómitos aparecen después de horas del golpe debe volver a consultar en el lugar donde fue atendido.
3. Si el niño no usa el brazo o la pierna como antes o la forma de caminar es inestable (tambaleante) también es motivo de consulta. Lo mismo si es un niño que habla claro y deja de hacerlo, haciéndose su palabra poco clara o es incapaz de hablar.
4. Si aparece un fuerte dolor de cabeza consultar al hospital. En los lactantes este fuerte dolor puede manifestarse con llanto intenso.
5. Si el niño dice que ve doble o tiene movimientos raros en los ojos también debe verlo un médico.
6. Si aparece una convulsión hay que poner al niño de costado, asegurándose de que no se caiga.
7. La noche del día del accidente o del golpe en la cabeza es aconsejable despertar al niño cada dos horas y observar la aparición de cualquiera de los síntomas mencionados anteriormente.

(*) Este instructivo es el que se le entrega a los padres en la Guardia del Hospital de Niños Orlando Alassia cuando llega un niño con un golpe en la cabeza y, tras ser atendido, es dado de alta.