Herpes zóster o culebrilla

Publicado por: 16/11/2015 0 comments 621 views

La culebrilla es generalmente benigna y se cura espontáneamente pero en ciertos grupos de riesgo puede resultar grave y hasta mortal.

 ¿Qué es?

Es una enfermedad producida por reactivación del virus que ocasiona la varicela (virus varicela-zóster).
El virus varicela-zóster causa dos enfermedades diferentes; en el primer contacto produce varicela. Luego el virus queda en estado latente en el organismo y, por diversas razones, se puede reactivar años más tarde y causar la culebrilla.

 

¿Quién puede contraer la culebrilla?
Cualquier persona que haya tenido varicela. Para algunos grupos ese riesgo es mayor, por ejemplo: personas de edad avanzada, pacientes que presentan inmunodepresión (enfermos con leucemia, linfoma, síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) o los que reciben medicamentos inmunodepresores como corticosteroides o los utilizados en trasplante de órganos o quimioterapia).
Por lo general, las personas solo tienen culebrilla una vez en la vida. Sin embargo, es posible que se contraiga esta enfermedad por segunda y hasta por tercera vez.

 

¿Cuáles son sus síntomas?
La culebrilla se manifiesta como una erupción (sarpullido) vesiculosa, unilateral, circunscripta a un área de la piel inervada por una raíz o nervio dorsal de la médula espinal (dermatoma), y produce dolor intenso. Su comienzo se manifiesta por dolor en esa zona, 48 a 72 hras previas a la aparición de las lesiones.
Las lesiones evolucionan rápidamente a vesículas (ampollas), pústulas y finalmente a costras (7-10 días después) que se desprenden en 2-3 semanas. Se curan normalmente en 10-15 días.
En general, el sarpullido aparece en el tronco desde la columna vertebral alrededor de un lado del tórax. También puede aparecer en el cuello o en la cara afectando la boca o los ojos.
El dolor puede durar meses o años después de que el sarpullido desaparece (neuralgia postherpética). Se ha descrito como un dolor insoportable, persistente, ardiente, punzante y como de descarga eléctrica.
La culebrilla también puede provocar: fiebre, dolor de cabeza, escalofríos, malestar estomacal.
Las complicaciones más frecuentes son la neuralgia postherpética y la sobreinfección bacteriana.

 

¿Es contagiosa?
La culebrilla no se puede transmitir de una persona a otra. Sin embargo, el virus puede propagarse de una persona con herpes zóster activo a otra que nunca haya tenido varicela. En dichos casos, la persona expuesta podrá desarrollar varicela, pero no herpes zóster. La transmisión del virus se produce por contacto directo con el líquido de las ampollas del sarpullido. El riesgo es menor cuando el sarpullido está cubierto con ropa.

 

¿Se puede tratar?
El objetivo del tratamiento es minimizar el dolor, acortar la duración de los síntomas y reducir el riesgo de neuralgia postherpética. Se utilizan fármacos antivirales y analgésicos. Para aliviar la picazón se usan compresas húmedas, loción de calamina y baños calmantes a base de avena coloidal.

 

¿Se puede prevenir?
Actualmente está disponible una vacuna, indicada para la prevención del herpes zóster y la neuralgia postherpética, y la reducción del dolor agudo y crónico asociado con el herpes zóster, en adultos de 50 años de edad o mayores.

 

Recomendaciones…

• Mantener el área de sarpullido cubierta.
• Evitar tocarse o rascarse el sarpullido.
• Lavarse las manos con frecuencia.
• Hasta que se formen costras en las ampollas del sarpullido, se debe evitar el contacto con:
– mujeres embarazadas que nunca hayan tenido varicela o no se hayan vacunado contra la varicela,
– bebés prematuros o con bajo peso al nacer,
– personas con sistema inmunitario debilitado (adultos mayores, pacientes que se administran medicamentos inmunosupresores y/o quimioterápicos e infectados con el virus de la inmunodeficiencia humana.

 

Material elaborado en el Departamento de Actualización Profesional del Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Santa Fe, 1° C.