La piel después del verano

Publicado por: 22/03/2016 0 comments 109 views

Una buena recuperación de la piel luego del verano no sólo asegura quitar los efectos del verano sobre ella, sino que la deja protegida y mejor preparada para la llegada del frío. Para que la hidratación sea efectiva, es necesario tener una buena rutina de limpieza.

 

Durante la temporada de verano nuestra piel se ve más expuesta a los rayos solares. El calor del sol provoca pérdida de agua, generando deshidratación cutánea, dando como resultado una piel áspera, rugosa, opaca, sin brillo, con poca flexibilidad y mayor tendencia a la formación de surcos, arrugas y manchas.
Por eso, después de meses de sol, calor y agua (de mar o cloradas), es muy importante hidratar la piel del rostro en profundidad para devolverle el balance hídrico propio y los nutrientes que necesita para verse saludable, evitando así su envejecimiento prematuro.
Para que la hidratación sea efectiva y la piel se recupere rápidamente, es necesario realizar una rutina de cuidados diarios -teniendo en cuenta el tipo de piel y el momento del día en que se hace- aplicando los productos adecuados. Se requieren tres pasos para lograr el cuidado adecuado de la piel.

El primer paso: la limpieza
Cualquiera sea el tipo de piel, la limpieza favorece la eliminación de impurezas y ayuda a verse y sentirse más sana y linda. Las pieles normales también requieren un cuidado especial antes de la hidratación.
Para este primer paso se puede recurrir a la leche o a los geles de limpieza facial. El gel limpia en profundidad, elimina las impurezas y deja la piel suave e hidratada. Para que la limpieza sea efectiva es necesario aplicar diariamente tanto de día como de noche sobre rostro, cuello y escote con un suave masaje circular ascendente y enjuagar con abundante agua tibia. Para utilizar este tipo de producto, la ducha es un momento ideal, ya que el vapor y el agua continua dilatan los poros favoreciendo una limpieza más profunda.

El segundo paso: cuidado del contorno
Hay partes del cuerpo que tienen la piel más fina. Por ser tan delicada, la piel de estas zonas es más propensa a romperse y arrugarse, y a sufrir más los efectos del verano. Para prevenir y tratar la sequedad, las arrugas, manchas, ojeras y otros signos de envejecimiento y cansancio propios de esa área, es necesario contar con productos específicamente formulados para la zona ocular que actúen favoreciendo la microcirculación, descongestionando, atenuando el color, hidratando y regenerando la piel del área.

El tercer paso: la hidratación y nutrición
En pieles mixtas a grasas, se recomienda el uso de geles hidratantes, tanto de día como de noche, ya que hidratan en profundidad y ayudan a controlar el exceso de grasitud, regular el brillo de la piel, y proporcionar una acción refrescante.
En el caso de las pieles normales, secas y muy secas, se aconseja aplicar, por la mañana, emulsiones o cremas hidratantes ricas en Vitamina A y E, que posean protector solar para proteger la piel de los rayos UV y, a la vez, la hidraten. Por la noche, se necesitará una crema nutritiva, ideal para regenerar los tejidos y devolverle a la piel su elasticidad.

ATENCIÓN!!
La hidratación de la piel del rostro de una mujer es fundamental para poder retrasar los efectos de su envejecimiento, manteniéndola fresca y saludable. Y más en momentos clave del año como el final del verano, ya que permite recuperarla de los efectos de la estación cálida y a la vez prepararla y dejarla protegida frente a la llegada del frío y los agentes físicos y químicos típicos del invierno.