La vista después de los 60

Publicado por: 16/11/2016 0 comments 620 views

Los problemas de visión después de los 60 años pueden ser síntoma de degeneración macular asociada a la edad. La mácula es una parte sensible de la retina y es la responsable de la agudeza en la visión. Si se mueren células de la mácula, se producen manchas ciegas en el campo de visión. Hoy en día hay varias alternativas para tratar esta enfermedad.

La pérdida de agudeza visual suele aparecer de repente: de pronto las líneas rectas se ven  torcidas y la cara de la persona que está al lado parece borrosa. Si se trata de una degeneración macular asociada a la edad (DMAE), causada por daño de los vasos sanguíneos que irrigan la mácula —una parte de la retina—, lo más probable es que la persona afectada vea su entorno de forma borrosa o distorsionada. La enfermedad es más común en personas de más de 60 años, por eso se la asocia a la edad.

Con el correr de los años, las medimentaciones en el ojo son más frecuentes y eso provoca inflamaciones que pueden dañar las células de la retina. La mácula es una parte especialmente sensible y es la responsable, justamente, de la agudeza en la visión. Si se mueren células de la mácula, se producen manchas ciegas en el campo de visión.

Detectar a tiempo

Muchas personas no advierten la enfermedad después de un tiempo ya que, al principio, los problemas de visión son bastante reducidos. Pero la enfermedad avanza y, finalmente, afecta mucho a la visión.

La degeneración de la mácula puede desarrollarse en dos sentidos: de forma seca, que avanza lentamente, y de forma húmeda, que puede tener un desarrollo muy agresivo.

En el pasado todos los pacientes que sufrían una degeneración macular húmeda quedaban ciegos al poco tiempo. Hoy en día hay varias alternativas para tratar esta enfermedad, como una serie de inyecciones en el ojo —previa anestesia local— cada cuatro semanas o según indicación del médico. Cuanto antes se comienza con las inyecciones, más altas son las chances de que la terapia haga efecto. Por eso, es importante recurrir al oftalmólogo ante los primeros síntomas. En general, se recomienda a las personas de más de 50 años visitar regularmente al oftalmólogo para una detección temprana.

Si bien la DMAE húmeda puede tratarse efectivamente, no hay una terapia reconocida para su forma seca. Es muy difícil evitar esta enfermedad, entre otras cosas por la edad y porque hay factores genéticos que son determinantes. Sin embargo, se puede influir un poco en el riesgo de contraerla y en el desarrollo de la enfermedad a través del estilo de vida.

Estilo de vida

Fumar y llevar una alimentación pobre en vitaminas no ayuda, mientras que en caso de una DMAE seca, ciertas formas de alimentarse pueden aportar a una mejoría.

La luteína, un compuesto químico similar a las vitaminas que se encuentran sobre todo en las verduras verdes, desempeña un papel importante. Un estudio de largo plazo realizado en la universidad alemana de Jena con 240 pacientes con DMAE estableció que los alimentos ricos en luteína aumentan los pigmentos en la mácula. Eso permite estabilizar la capacidad de visión y mejorar la visión de contraste.

Hay alimentos que ayudan a fortalecer la vista. Algunos de ellos son: zanahorias, tomates, espinacas, hígado, huevos (yema) y verduras de color. También manzanas, ciruelas, bananas y espárragos.

Para una buena salud visual, los expertos recomiendan llevar hábitos sanos de vida, así como una revisión oftalmológica en caso de presentar algún tipo de malestar. Ante cualquier anomalía en la vista, no se debe postergar la consulta con el oftalmólogo u oculista.

Muchas patologías oculares aparecen con la edad. Entre ellas, además de la Degeneración Macular Asociada a la Edad, figuran Catarata y Glaucoma.