Lámparas de bajo consumo para ahorrar dinero y cuidar el medioambiente

Publicado por: 11/05/2018 0 comments 15 views

La última boleta de la luz generó dolor de cabeza en más de un santafesino. Si bien es cierto que las temperaturas bajaron un poco y el otoño apareció, y por ende ya casi no se prenden acondicionadores de aire ni ventiladores, viene bien recordar algunas medidas para ahorrar energía y así la boleta a pagar “no duela  tanto”.

 La luz es una de las necesidades  más  profundamente  arraigadas en el hombre. La sugerencia de ahorro de energía en la iluminación está relacionada con su máximo aprovechamiento.

La luz del sol es la más natural de todas y también la de menor costo. La consigna es aprovecharla al máximo, manteniendo abiertas cortinas y persianas, para utilizar luz natural el mayor tiempo posible. Es importante, en este sentido, el diseño arquitectónico de las viviendas.

Se  debe  tener en cuenta que no todos los espacios de la casa tienen las mismas necesidades de iluminación. Se debe distinguir los distintos ambientes y la utilización que se hace de ellos y escoger el tipo de lámparas que solucionan los diferentes requerimientos de iluminación.

A la hora de aprovechar el recurso, y cuidarlo, se sugiere:

-pintar las paredes de  colores claros, preferentemente blanco, así reflejan y distribuyen mejor los rayos luminosos;

-limpiar periódicamente lámparas y artefactos, ya que si están sucios pierden su eficiencia;

-no dejar nunca luces encendidas en habitaciones o zonas desocupadas;

-utilizar para la iluminación lámparas fluorescentes o de bajo consumo: dan la misma cantidad de luz que la lámpara común  (incandescentes ) pero consumen comparativamente un 20 % de la electricidad. Además, la vida útil de estas lámparas es aproximadamente 7,5 veces  mayor a las incandescentes.

Iluminación eficiente

La iluminación eficiente es aquella que ilumina con el menor consumo de energía posible. El uso de lámparas fluorescentes compactas, comúnmente llamadas “lámparas de bajo consumo”, es el mejor medio para lograr una iluminación eficiente. Una lámpara de bajo consumo es un tubo fluorescente en miniatura con tamaño adecuado para el uso en artefactos residenciales convencionales. La mayoría de ellas lleva una rosca igual a las de las lámparas tradicionales. Tienen una potencia de entre 7 y 23 watts, para que tengan el flujo luminoso equivalente a las incandescentes de 25 a 100 w.

Entre las ventajas de las lámparas bajo consumo hay que saber que:

– Consumen entre 75 y 80 % menos que las comunes, aún brindando la misma luz,

– Duran 6 veces más que las lamparitas comunes,

– Preservan el ambiente, usando cuidadosamente las reservas naturales disponibles y colaborando en reducir el “efecto invernadero”.

Es decir que permiten disminuir el consumo de electricidad y con ello la generación de energía, y con ello el uso de combustibles, y con ello la emisión de gases contaminantes… Así se evita incrementar el “efecto invernadero” y, en consecuencia, el cambio climático.

Ahorrar en energia es ahorrar dinero y cuidar el Medio Ambiente

Para la economía del hogar conviene reemplazar las lámparas incandescentes que se utilizan varias horas por día por las de bajo consumo, resultando más conveniente cuanto mayor sea la potencia de la lámpara incandescente sustituida y mayores sean las horas de encendido.

Algunos detalles de estas lámparas que hay que saber:

-Su instalación es muy simple ya que tiene rosca incorporada, sólo debe quitar la lámpara común y reemplazarla por la fluorescente compacta,

-Es conveniente colocarlas en sitios en los que la luz suele estar encendida 3 ó 4 horas seguidas, como la luz del exterior o la de la cocina,

-Habitualmente, son un poco más caras que las comunes, pero el ahorro compensa el gasto adicional.

Más allá de la potencia de la lámpara, las lámparas son de dos tipos de luz:

– Luz cálida: es aquella de color amarillo pastel (similar a la de la lamparita común), normalmente preferida para iluminación de interiores.

– Luz fría: de color blanco (similar a los tubos comunes), se prefieren para iluminación exterior o de salones.

Recomendaciones de Uso

-Deben utilizarse en lugares donde no se enciendan ni se apaguen muchas veces, ya que la vida útil depende del número de encendidos y apagados.

  • No deben utilizarse con fotocélulas de encendido.
  • No deben utilizarse con sensores de presencia.
  • No deben utilizarse con atenuadores de luz.
  • No deben colocarse a intemperie sin artefactos estancos.
  • No deben colocarse en lugares propensos a cambio bruscos de temperatura (por ejemplo en el baño)
  • No deben colocarse en lugares donde se enciendan y se apaguen con mucha frecuencia.

Fuente: Empresa Provincial de la Energía