Las imágenes que no deben faltar en las distintas etapas de la vida de una mujer

Publicado por: 13/03/2017 0 comments 199 views

Desde que nacen hasta que envejecen las mujeres atraviesan distintas etapas. En  ese camino, la buena salud cumple un rol fundamental. Por eso, en el marco del Día Internacional de la Mujer que se conmemoró el 8 de Marzo, queremos contarte cuáles son los estudios por imágenes que deben hacerse en el transcurso de su vida.

Impulsiva, tranquila, sociable, solitaria, analítica, observadora, independiente, madraza… Muchos son los adjetivos que le pueden caber a cualquier persona del mundo de sexo femenino. Pero hay una palabra, una cualidad, que está por encima de todas las mencionadas: MUJER.

Desde que nacen hasta que mueren, las mujeres atraviesan distintas etapas de la vida. Para transitarlas, y sobre todo disfrutarlas, es fundamental encontrarse bien de salud. Por ello, Viví Mejor dialogó con la la doctora especialista en Diagnóstico por Imágenes, Mercedes Sañudo (M.P. 5251) a los fines de conocer cuáles son los estudios por imágenes  más importantes que toda mujer puede hacerse a lo largo de su vida.

De 0 a 10 años. Antes de cumplir los seis meses de vida, todos los recién nacidos deben realizarse una ecografía de cadera. Ese estudio es muy importante porque permite diagnosticar displasia de cadera y, de ser así, iniciar un tratamiento correctivo lo antes posible.

En niños prematuros se pide también una ecografía de cerebro, que permite visualizar hemorragias para poder actuar en consecuencia.

La etapa de la niñez es por excelencia en la que más se producen golpes y caídas. Aprender a andar en bicicleta o el simple hecho de jugar a la escondida puede generar lesiones que pueden derivar en radiografías, tomografías o resonancias.

De 11 a 20 años. Es en este rango etario donde nenas y nenes empiezan a observarse diferentes. La menstruación marca en ellas un antes y un después. Llegó la adolescencia y con ella el primer control ginecológico. “Muchas adolescentes llegan a Diagnóstico por Imágenes Junín para realizarse su primer ecografía ginecológica o mamaria. Estos estudios son muy importantes porque van a permitir conocer el estado de las mamas, si hay algún nódulo o quiste y también del útero, si su morfología es la normal o esta alterada y si hubiera quistes de ovarios”, señala la doctora Mercedes Sañudo.

De 21 a 39 años. Entre estos años, al parecer, está la plenitud femenina. Es la etapa donde las relaciones sexuales ya comenzaron y, por ende, en la que hay que prestar atención a síntomas que podrían ser de embarazo o enfermedades de transmisión sexual, “Cualquier mujer que se inicia sexualmente puede contraer HPV, que es un virus que favorece el desarrollo de cáncer de cuello uterino y se diagnostica con un simple estudio llamado papanicolau. La resonancia magnética sirve para estadificar la enfermedad, que significa evaluar el abdomen en búsqueda de metástasis”, menciona la especialista consultada por Viví Mejor.

La ecografía es el estudio al que más se someten las mujeres cuando transitan un embarazo. Aún en situaciones complicadas, como un embarazo gemelar o la necesidad de hacer punciones y otros estudios complementarios, como ecocardiografía y ecografía doppler fetal, Diagnóstico por Imágenes Junín cuenta con la mejor tecnología y personal capacitado para poder hacer todo en el mismo lugar.

Lo mismo ante problemas de fertilidad. Allí se realizan histerosalpingografías, que es un complejo estudio por radiología que se utiliza para ver si las trompas están tapadas, e histerosonografías, estudio fundamental previamente a un implante embrionario entre otros.

De 40 a 50 años. Toda mujer que llega a los 40 años debe hacer sí o sí una mamografía. ¿Por qué? Porque el cáncer de mama es el tipo más mortífero entre las mujeres.  El control es anual, así que no hay excusa para no hacerlo. En este rango etario también son importantes las ecografías ginecológicas.

De 51 en adelante. En Argentina, suceden 80 mil casos anuales de ACV, siendo las mujeres las que más lo padecen. Las condiciones de riesgo son: colesterol elevado, hipertensión arterial, tabaquismo, sedentarismo y obesidad. La prevención, para esta enfermedad pasa por cambiar el estilo de vida. Para el diagnóstico de enfermedad cerebro vascular y su estadificación neoplásica se realizan la tomografía computada y resonancia magnética. En casos de ser necesario se pide una angiografía.

Otro estudio que se pide después de los 50 años es la densitometría ósea, que permite medir la densidad mineral ósea en los huesos, es decir el contenido de calcio. Ello no puede calcularse con una radiografía, por lo que se solicita este estudio específico. Es un método simple, efectivo, rápido, no invasivo e indoloro que utiliza una muy baja dosis de radiación. Además, la densitometría puede ayudar al médico a valorar qué riego tiene la paciente de sufrir una fractura ósea en los próximos años.