Las mascotas, una buena compañía en la tercera edad

Publicado por: 11/01/2017 0 comments 37 views

La convivencia de los adultos mayores con las mascotas tienen efectos positivos en la persona, el más importante es que son una compañía contra la soledad.

La jubilación puede ser un buen momento para adoptar un perro. Las personas mayores son buenos cuidadores de estos animales porque reúnen todas las condiciones: tienen mucho tiempo y experiencia de vida, y muchos de ellos están además en buenas condiciones físicas. Y un perro puede ayudar a que esto se mantenga durante mucho tiempo así, ya que las mascotas obligan a moverse todos los días y salir al aire libre a pasearlas.

Además, tener una mascota ayuda a la socialización: al sacar a pasear al perro, se conocen a otros dueños de mascotas con los que se pueden entablar conversaciones. Y estar en casa con una mascota también es mucho más lindo, ya que prestan una invaluable compañía.

El efecto beneficioso de las mascotas en las personas mayores está incluso demostrado científicamente. Al acariciar un perro, se libera una hormona conocida como oxitocina, que contribuye al bienestar y reduce miedos, estrés y el riesgo de depresiones.

Sin embargo, antes de adoptar una mascota, es necesario hacerse algunas preguntas como: “¿Aún estoy lo suficientemente en forma? ¿Tengo tiempo y ganas de tener un perro? ¿Tengo dinero suficiente? ¿Hay personas que podrían ocuparse del animal si enfermo o tengo que viajar?”. Por eso, a veces son una buena elección los animales adultos, que son menos activos.

Los cachorros dan mucho trabajo y deben ser educados primero. En cambio, los perros más bien pequeños y poco problemáticos son ideales para las personas mayores. Deben ser animales sociables y mimosos, poco defensivos y agresivos. Conviene también que no sean de una raza que exige mucho movimiento y que se entienda bien con otros perros.

Hay muchas razas de perro que cumplen con estos requisitos. El chihuahua, por ejemplo, es ideal para quienes quieren un perro pequeño. Es cariñoso, aunque a veces tiene ciertos delirios de grandeza frente a otros perros. Aguanta bien paseos largos, pero también se contenta con paseos más cortos.

Por supuesto, el carácter de cada animal es más importante que su raza. Muchos refugios para animales ofrecen mascotas adultas, que suelen ser agradecidas y cariñosas. De todas formas, siempre es bueno dejarse asesorar por un especialista, sobre todo si no se tiene experiencia previa con animales.

Un gato también puede ser una buena compañía para una persona mayor en su casa. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los gatos también demandan cierto trabajo, empezando por limpiar a diario los cajoncitos donde hacen sus necesidades si se vive en un apartamento. Tampoco hay que olvidar que suelen vivir más que los perros.

Buenos resultados comprobados

Un informe de la Federación Internacional de Envejecimiento (IFA, por sus siglas en inglés) reúne abundantes estudios que relacionan el bienestar físico y emocional en la tercera edad con la presencia de mascotas. Por ejemplo, dos informes sugieren que las mascotas ayudan a las personas mayores que atraviesan un período de duelo y que disminuyen el deterioro de la salud de las mujeres viudas. Otra investigación señala que los animales de compañía están asociados a un aumento de la autoestima y a estados de ánimo positivos.

Las mascotas traen beneficios físicos y emocionales a la vida de un adulto mayor; sin embargo, algunas enfermedades pueden dificultar el cuidado de un animal. 

Las mascotas pueden reducir el aislamiento social y reducir problemas emocionales en sus dueños.