Las tradiciones cuando llegan las pascuas

Publicado por: 11/04/2017 0 comments 28 views

La Semana Santa es el momento del año en el que más pescado se consume. Y eso trae muchos beneficios al organismo.

Para los cristianos, sobre todo los católicos, este domingo termina la semana más importante del año: la Semana Santa. Es que entre el Domingo de Ramos y el Domingo de Resurrección los fieles recuerdan la última semana de Jesús en la Tierra, desde su entrada triunfal en Jerusalén hasta su crucifixión y resurrección. “Pascua” significa paso y se refiere al paso de Jesús de la muerte a la vida.

Pese a que en ninguna parte de la Biblia dice que no se pueda, los cristianos evitan comer carne roja a manera de sacrificio y optan por el pescado sin saber, quizás, todos los beneficios que tiene.

Un alimento con todas las letras

El pescado puede cocinarse de las más variadas formas. Es un alimento que tiene muchos nutrientes, y uno de los más requeridos en platos de restaurantes de esta fecha. Ahora bien… ¿qué beneficios aporta?

El pescado se considera un alimento básico en una alimentación saludable, y debemos tomar de dos a cuatro raciones de pescado por semana, alternando los pescados grasos (azules) con los magros (blancos). Además, su consumo es especialmente importante en embarazadas, lactantes y durante periodos de crecimiento, como en la edad infantil.

Es un alimento nutritivo, sabroso y muy saludable, y altamente beneficioso para la salud porque aporta los siguientes beneficios:

  • Rico en proteínas. El pescado tiene un valor nutritivo muy alto. Aporta todos los aminoácidos esenciales necesarios para formar y mantener los órganos, tejidos y el sistema de defensa frente a infecciones y agentes externos.
  • Fuente muy valiosa de grasas “cardiosaludables”. Contiene Omega 3, particularmente ácido eicosapentanoico (EPA) y el ácido docosahexanoico (DHA) y ácidos grasos poliinsaturados en pescados azules (atún, arenque, sardina, caballa, salmón, anguila, bonito, etc). Estos ácidos grasos Omega 3 aumentan el colesterol HDL (“bueno”), reducen el colesterol LDL (“malo”) y los triglicéridos disminuyen la presión arterial.
  • Aporte calórico relativamente bajo por su bajo contenido en grasas. Además son grasas insaturadas, considerándose las grasas más saludables para el organismo.
  • Alta presencia de minerales y oligoelementos. El pescado contiene yodo, hierro, fósforo, zinc, magnesio, cobre, selenio, flúor, calcio y potasio; todos necesarios para el buen funcionamiento del cerebro y sistema nervioso.
  • Rico en vitaminas liposolubles (A, D, E) e hidrosolubles (B6, B12). Dichas vitaminas son indispensables para el organismo; en particular, para el crecimiento y desarrollo.
  • Pobre en sodio. El pescado se convierte en un alimento ideal para personas que llevan a cabo dietas bajas en sal.
 

La tradición de los huevos de chocolate

El origen de esta costumbre viene de los antiguos egipcios, que en las ocasiones especiales se regalaban huevos decorados por ellos mismos.

Los primeros cristianos adoptaron esa tradición para celebrar la resurrección de Jesús. Durante la cuaresma, que son los 40 días anteriores a la fiesta de Pascua, estaba prohibido comer huevos. Era una especie de sacrificio que los cristianos hacían para purificar su alma. Pero cuando por fin llegaba el Domingo de Pascua, salían de sus casas con canastas de huevos para regalárselos unos a otros.

Más tarde, los pasteleros europeos los elaboraron con chocolate e incluyeron sorpresas y confites en su interior.

Más antigua es todavía la leyenda del conejo de pascua. En algunos países de lo que hoy es Europa, el conejo era un símbolo de fertilidad y renacimiento asociado a Eostre u Ostara, la diosa de la primavera.

Con el paso del tiempo, la leyenda del conejo de pascua se mezcló con las costumbres cristianas y es por ello que hoy día muchos niños esperan ansiosos el Domingo de Pascua para buscar los huevos de chocolate que tanto les gustan.

Eso sí: no hay que abusar de su consumo. Las consecuencias de ello serían terribles para el estómago.

 

La Rosca de Pascuas

El origen de la Rosca de Pascuas se remonta al año 476, cuando un rey bárbaro había sitiado la ciudad de Pavia, en Italia. En ese lugar, un humilde pastelero preparó un postre con forma de paloma para la Pascua, símbolo de paz y amor y se lo regaló al monarca. Tan conmovido quedó el rey, que en prueba de amistad levantó el sitio de la ciudad y liberó a la población. Con el correr del tiempo, fue cambiando la forma del postre, hasta llegar a la rosca tan conocida, que representa con un anillo el amor y la amistad que unen los pueblos.

Las roscas fueron en su principio simples panes leudados. Sus antecedentes no están relacionados con la religión sino con festejos paganos de la antigüedad. En estas oportunidades se elaboraban unas tortas redondas hechas con higos y miel.

Otros señalan el origen de la Rosca de Pascua también en Italia, pero en Bolonia, con el fin de complementar al ya tradicional huevo de pascua. Los reposteros italianos retomaron estas tradiciones antiguas nunca perdidas del todo para “competir” con la también antigua tradición del huevo.

Lo cierto es que para su confección utilizaron productos simples: leche, huevo y harina. Y de esta manera nació la “Rosca de Pascua”.

Con el tiempo cada país fue creando su propio pan de pascua, agregando ingredientes. Y así llegan a nuestros días propuestas de roscas rellenas con distintas variedades de cremas, roscas almendradas, roscas de chocolate o con frutas.