Leer en vacaciones hace bien

Publicado por: 14/02/2020 0 comments 105 views

Las vacaciones son un momento ideal para dedicarnos a aquellas lecturas que no pudimos hacer durante el año, motivando también a los más pequeños de la casa. Es que todo combina bien con un buen libro en las manos.

 

Hay estudios que demuestran que estimular la mente frena el progreso de enfermedades mentales, e incluso se las puede prevenir. Mantener el cerebro activo, aún en vacaciones, lo mantiene alejado de perder su poder. Eso es porque el cerebro funciona, a pesar de ser un órgano, como un músculo: hay que ejercitarlo para mantenerlo fuerte y saludable. Una de las formas para estimular la mente es la lectura.

Cuando uno lee, además, adquiere conocimiento. Todo lo que leés llena la mente con pequeñas dosis de información nueva que en realidad no sabés cuándo va a resultarte útil. Incluso si pierdes todo lo material que posees, el cerebro tiene capacidad ilimitada para almacenar y utilizar el conocimiento que has adquirido durante toda tu vida.

Mientras más leés más palabras nuevas se adquieren. Tener un buen léxico siempre será un plus en cualquier profesión. Saber que te comunicas con tus empleados y colegas con confianza puede ser algo grande para tu autoestima, y puede ayudarte a avanzar en tu carrera.

Cuando se lee un libro debes recordar información sobre los personajes, contexto, ambiciones e historias, así como las tramas y sub tramas que se desarrollan a lo largo de la historia. Sorprendentemente, cada recuerdo que creas forja nuevas vías cerebrales y fortalece las que ya existen, lo que ayuda a mejorar la memoria a corto plazo.

En este mundo tecnológico que vivimos, la atención puede desviarse en un millón de direcciones cuando tratamos de hacer varias cosas a la vez. Los estudios han demostrado que tan solo en un lapso de cinco minutos, la persona promedio dividirá su tiempo entre trabajar en una tarea, revisar el correo electrónico, chatear y ver las redes sociales.

Este tipo de comportamiento en el que nos distraemos constantemente hace que los niveles de estrés aumenten y que se reduzca la productividad. Sin embargo, cuando lees un libro te centras en la historia causando que el resto del mundo se desvanezca a medida que te sumerges en cada detalle visto desde el punto de vista de otro.

En definitiva: leer es una de las cosas más maravillosas que existen, no solo te distrae, sino que beneficia tu vida de maneras inimaginables.

Romina Santopietro es periodista y una asidua lectora de libros y novelas. A continuación, tres reseñas de libros que leyó y que recomienda para lo que queda de vacaciones a los lectores de Viví Mejor.

Más respeto que soy tu madre, de Hernán Casciari

El libro originalmente se llamaba Diario de una mujer gorda. Después del éxito aturullante de Antonio Gassalla con Más respeto que soy tu madre, las ediciones posteriores tomaron el nombre de la obra.

Quienes conocen a Hernán Casciari, por Orsai o por sus otros libros, o las columnas en los diarios, seguramente ya leyeron este diario y se descosieron de risa. Para quienes no lo conocen, si este es el primer libro que agarran de él, tienen que saber que es de lo mejor.

Esta radiografía del ser argentino, que revienta los estereotipos para hacerlos más esperpénticos, más volados, crea una sinfonía caótica donde la historia, también esperpéntica, florece.

Pero en medio del desbarajuste creado por el autor, hay perlitas que iluminan tiernamente el relato: la añoranza de una madre por el hijo que vive lejos, traducida en un chat de Messenger truncado. Un homenaje a Cortázar que parece injertado en la historia, pero que prende, se acomoda y provoca una sonrisa. Una noche de reflexiones fumadas de nietos y abuelo, sobre la vida, la muerte y el alma.

Si vieron la obra, pero no leyeron el libro, léanlo igual. Difiere bastante una de otro. Ambos son magistrales, pero no iguales. Así que no hay excusas.

Esta familia, una suerte de Locos Addams versión argenta, es la familia de Mirta Bertotti.

Mirta conoció el mundo -virtual- desde su webblog, donde miles de lectores esperaban sus aventuras. Finalmente, Sudamericana publicó su diario y de ahí no paró de cosechar carcajadas.

“¿Se puede ser moderna cuando tu hija adolescente conoce más posturas sexuales que vos? ¿Es posible llegar al orgasmo con un marido fanático de Racing?”, son las cavilaciones de Mirta.

Completan el clan el marido de Mirta, Zacarías, los tres hijos El Nacho -hipersensible-, El Caio -subnormal-, La Sofi -re trola-, y el Nonno, el epítome del Viejo Verde, así con mayúsculas, El Pajabrava, novio de Sofi y la Negra Cabeza, amigovia del Nonno y El Caio.

Desde Mercedes para el mundo, Diario de una mujer Gorda, o Más respeto que soy tu madre, es una deliciosa aventura para espiar en la vida de una familia que no tiene nada de normal, como cada familia del país. Lo de “cada casa es un mundo” no alcanza para describir este universo cotidiano. Hay que zambullirse sin pensar, la diversión está asegurada.

Para leer en cualquier momento, porque no nos reímos lo suficiente a carcajadas.

El Proyecto Esposa, de Graeme Simsion

“Me llamo Don Tillman, tengo treinta y nueve años y soy profesor adjunto de Genética en la Universidad de Melbourne. Mi trabajo está bien remunerado, me alimento de forma equilibrada y regular, y mi condición física es óptima. En el reino animal, no tendría ninguna dificultad para aparearme, pero en el humano, nunca he logrado tener una segunda cita con la misma mujer. Los motivos de mi fracaso no termino de entenderlos, y como las estadísticas muestran que los hombres casados son, en promedio, más felices y viven más tiempo, he decidido poner en marcha un programa vital para mí, el Proyecto Esposa. A tal fin, he creado un algoritmo perfecto que me permitirá excluir las candidatas inadecuadas: las fumadoras, las impuntuales, las desorganizadas, las que dedican demasiado tiempo a su aspecto exterior… en suma, todas aquellas que no respondan a los estrictos criterios que se exponen en el cuestionario de dieciséis páginas que he elaborado. Este libro es el informe científico —aunque me han explicado que hay que denominarlo novela— acerca del resultado de mi proyecto. Quien lo lea descubrirá que la candidata menos apropiada se llama Rosie; y también encontrará la respuesta a una pregunta fundamental: ¿puede el amor cambiar la vida de una persona, incluso de un individuo como yo?”.

Así comienza El Proyecto Esposa, la primera novela de Graeme Simsion, que en español publica Salamandra.

Lo divertido de la novela, es que tenemos a un catedrático que desconoce la gama de emociones y convenciones socialmente aceptadas: el protagonista. Como tiende a tomar todo de forma literal, los enredos y equívocos son frecuentes en toda la novela.

Sí, él se siente seguro en obtener un buen resultado con su infalible algoritmo para encontrar la pareja perfecta, pero descuidó un detalle: no incluyó al amor en la ecuación.

Para alguien acostumbrado a buscar respuestas y explicaciones para todo, el hecho de no entender los sentimientos (los propios y ni hablar de los ajenos) le provoca más de un dolor de cabeza.

Divertida, ágil, a veces inocente, la historia es simplemente deliciosa.

Para leer tomando un tecito y olvidarse del mundo. O comiendo un chocolate, tirados en el sofá. Es un librito que deja una sonrisa.

En el café de la juventud perdida, de Patrick Modiano

Cuando en 2014 le dieron el Nobel de Literatura a Patrick Modiano, como no conocía nada de él, rumbeé a la librería, a despuntar el vicio de comprar libritos, y a buscar algo de este autor.

Volví con una pila variopinta y con “En el café de la juventud perdida”, que me atrajo por el título y su contratapa.

Es una hermosísima novela sobre el poder de la memoria y la búsqueda de la identidad. París, años 60. En el café Condé se reúnen poetas malditos y estudiantes fascinados por la bohemia parisina. Y aunque la nostalgia de aquellos años perdidos parecería ser el tema central de la novela, Modiano le da un giro sorprendente. Porque ésta es también una novela de misterio.

Todos los personajes, todas las historias, confluyen en la enigmática Louki. Cuatro hombres nos cuentan sus encuentros y desencuentros con la hija de una trabajadora del Moulin-Rouge. Algunos la buscan, otros la aman, y para casi todos ellos la chica encarna el inalcanzable objeto del deseo.

La prosa de Patrick Modiano es deliciosa, y sabe transmitir muchísimo con las palabras y los ambientes que crea. Describe muchos sentimientos, pero indudablemente la melancolía sobrevuela toda la historia.

“En el café de la juventud perdida” comienza con un narrador en primera persona, que no se presenta, porque el importante no es él, si no la misteriosa chica de la que nos habla, Louki. Nos relata cómo la conoció, y la impresión que le causó.

Pero él no es el único narrador. Después de contarnos un trozo de la historia de Louki a través de sus recuerdos, da paso a otros narradores, quienes, siempre desde la primera persona, nos van mostrando sus recuerdos sobre Louki, cómo ellos la percibían.

Incluso la propia Louki nos relata un retazo de su historia. Y a través de esos diferentes prismas, se va formando la imagen de tan peculiar personaje. Y aunque hay varias partes que conforman la personalidad de Louki, la imagen no es completa, ni siquiera al terminar el libro. Y no porque no esté bien retratada; es más, creo que Patrick Modiano hace un trabajo magnífico al ir dándonos, pedacito a pedacito, los detalles sobre Louki, pero siempre quedará ese halo de misterio que rodea a las personas complejas, contradictorias e impenetrables como ella.

“En el café de la juventud perdida”, que publicó Anagrama, es un libro coral, aunque todo gire en torno a la protagonista.

La melancolía cala profundo en quien recorre las páginas y cierra el libro. Hay una sensación de que nos falta algo, de querer tomar un rayo de sol con la mano… está ahí, pero es inasible. Ese aura de nostalgia por ese París de ensueño recreado por Mondiano pinta el paisaje con un gris de neblina. Es una historia agridulce. No apto para los amantes de emociones fuertes. Este libro es una caricia leve, no un sacudón de mil voltios.

Para leer cuando deseemos ser seducidos dulcemente por una historia tenue.