Un tratamiento contra un tipo incurable de cáncer infantil trae esperanza a los chicos que lo sufren

Publicado por: 27/08/2019 0 comments 145 views

Es un tumor altamente agresivo e inoperable, difícil de diagnosticar y casi imposible de tratar.

El glioma pontino intrínseco difuso (DIPG) es un tipo de cáncer de muy rara aparición, que afecta principalmente a chicos menores de nueve años. Su detección es tan difícil que en la mayoría de los casos ocurre tan solo unos meses antes de la muerte del paciente. En el 90 por ciento de los casos, ocurre antes de que transcurran 18 meses desde el diagnóstico.

Entre los síntomas que puede dar la enfermedad están visión doble, dolor de cabeza, vómitos, debilidad generalizada, problemas de equilibrio e incluso convulsiones. Son poco específicos y podrían ser causados por muchas otras enfermedades, lo que hace su análisis más complejo.

Actualmente sólo la radioterapia resulta eficaz para frenar el avance de la enfermedad durante unos meses.

Sobre este punto en particular, un equipo internacional de investigadores dirigido por las universidad de Yale y Iowa (Estados Unidos) y el Instituto de Investigación de Genómica Traslacional del mismo país descubrieron un nuevo tratamiento contra este tipo incurable de cáncer cerebral infantil.

Los resultados del estudio, publicados en Nature Communications, señalan que identificaron “una forma única de interrumpir el proceso celular” que fomenta el glioma.

Matar de hambre a las células cancerosas
En estudios realizados anteriormente, identificaron una mutación genética llamada PPM1D, que es fundamental para el desarrollo de estos tumores malignos. El dato que sumaron ahora es cómo “matar de hambre” a las células cancerosas mediante un complejo sistema de proteínas y genes.

“Es una enfermedad devastadora. Muchos medicamentos fueron probadas sin ningún éxito. Los nuevos hallazgos ofrecen una nueva esperanza para los chicos con esta enfermedad verdaderamente terrible”, afirmó Ranjit Bindra, profesor asociado de Radiología Terapéutica en el Yale Cancer Center, donde trata a niños con DIPG.

“El impacto potencial de nuestro estudio debería conducir a ensayos clínicos y una esperanza renovada para estas familias que enfrentan un diagnóstico tan difícil para su hijo”, indicó a su turno Charles Brenner, experto en metabolismo celular.