Los chicos deben comer verduras: ¿cómo lograrlo?

Publicado por: 20/02/2020 0 comments 210 views

Sólo con ver el color verde de la mayoría de las verduras, a la hora de comer muchos niños suelen decir “no me gusta”, para luego agregar “no quiero”. La buena noticia es que para lograr que las incorporen se pueden emplear algunas técnicas.

 

Casi todos los chicos, a la hora de almorzar o cenar, prefieren comer salchichas, hamburguesas o fideos blancos antes que verduras. Lograr que coman algo de espinaca o calabaza puede ser una lucha campal. Al mismo tiempo, surge en los padres una preocupación porque temen que su hijo no esté consumiendo las vitaminas suficientes.
Los hábitos alimenticios se adquieren en la niñez, por lo que es fundamental que los niños incorporen las verduras. A continuación, algunos tips para lograrlo.
SIN ESTRÉS. Comer debe ser, antes que nada, divertido. Por eso, no es recomendable trasladar el estrés a la mesa, ya que los niños deben tener ganas de sentarse a comer. Las comidas deben desarrollarse en un ambiente relajado y amable. De esta forma, la comida se asocia a algo positivo. Las presiones, las obligaciones y las advertencias son contraproducentes.
RELAJARSE. Los padres no deberían hacer espamento alrededor de la verdura. Lo mejor es mostrarse relajado y no convertir la ingesta en un gran tema. Algunos padres prometen postres si comen las verduras o les ofrecen menúes alternativos. Pero cuanto más importancia se le da al tema, peor.
PROBAR SÍ, OBLIGAR NO. Es normal que los chicos tengan etapas en las que comen casi siempre lo mismo, ya
que recién están desarrollando el gusto.
Por eso, una regla es que el niño debe probar de todo, aunque sea en cantidades pequeñas. Si no le gusta, no tiene que seguir comiendo. Pero la próxima  vez debería probar de nuevo para poder ir ampliando su gusto. Los niños necesitan a veces probar hasta 15 veces algo para que les guste. Por eso, no hay que renunciar rápidamente a las verduras y seguir ofreciéndoselas.
LAS FORMAS PUEDEN HACER LA DIFERENCIA. Rallada, hervida, asada, como puré… la verdura se puede consumir de muchas formas. Quizá a un niño no le guste la zanahoria hervida, pero le guste cruda y cortada en bastoncitos. Las verduras y frutas deben cortarse en trozos pequeños para los chicos, ya que es probable que así coman más. Además, a los niños les divierte hundir cosas en salsas: los pepinos, tomates y zanahorias crudos se pueden comer con queso crema, por ejemplo.