Los ojos, el sol y la importancia de protegerlos de las radiaciones UV

Publicado por: 26/01/2018 0 comments 307 views

Vanesa Sigrist, técnica óptica y contactóloga de Optilent,  advierte acerca de los cuidados y precauciones que se deben tener para proteger la vista. Una de las recomendaciones es proteger los ojos durante todo el año, no solamente en la temporada estival, con anteojos de sol.

El sol emite radiación ultravioleta. Son los famosos rayos UV, que llegan a la tierra en tres tipos de rayos que son: rayos UVA, UVB y UVC. La radiación UVA provoca envejecimiento en la piel y en la vista, provoca envejecimiento de la esclera, de la conjuntiva y produce reacciones fotoquímicas. La UVB es la más nociva, ya que produce quemaduras y es también la que más absorbe el ojo. Determina incidencia de cataratas, pterigión o terigión, que consiste en un crecimiento anormal por inflamación de tejido de la conjuntiva (tejido fino y transparente que cubre la superficie externa del ojo) y pinguéculas, que es un tumor común y benigno de la conjuntiva. Y finalmente, la UVC es la que menos afecta al ojo, pero es la que provoca el cáncer.

Si bien estos rayos son más fuertes en el verano, durante todo el año afectan a la salud visual. Esto es sumamente importante, ya que la OMS determinó que las cataratas son la principal causa de ceguera evitable a nivel mundial.

¿Cómo protejo mis ojos? “La primera acción es evitar las radiaciones UV. En cuanto al lente de sol propiamente dicho, tenemos en el mercado muchísimas opciones de cristales, ya sea polarizados, antirreflejos, fotocromáticos, antideslumbrantes, espejados… Hay opciones que se adaptan a lo que cada persona requiere. Se puede clasificar a cada paciente por su actividad y de acuerdo con su corrección visual. Por esto se debe evaluar a cada individuo, como único que es, y ver qué propuesta personalizada le podemos ofrecer”, explica Vanesa Sigrist, técnica óptica y contactóloga de Optilent,. Dentro de estas opciones hay toda una línea de protección solar deportiva, adaptada a cada disciplina: para esquí, o para deportes acuáticos, entre otras.

“Por ejemplo: para alguien que maneja durante muchas horas, corresponde una lente polarizada, no fotocromática. Porque dentro de la cabina del auto, el cristal no se oscurece. En cambio, para alguien que trabaja en una oficina, el cristal fotocromático es el indicado, ya que se oscurece sólo al salir al exterior”, ejemplifica.

“Hoy en el mercado contamos con lentes de contacto que traen filtro UV. Igual se puede acentuar la protección con un lente de sol, aunque se esté utilizando una lente de contacto”, aconseja Sigrist. “Hablamos de cristales, y en lo que respecta a armazones, hay una variedad infinita de estilos, formatos, modelos, colores, tamaño… y juega también un poco como accesorio de moda, ya es un complemento”.

¿Quiénes son los más sensibles a la radiación UV? “Las franjas etarias más susceptibles a este tipo de rayos son los niños. Porque tienen cristalinos sumamente claros, llamados inmaduros, ya que la edad plástica visual del niño es desde el momento que nace hasta los 11 ó 12 años. Y además los chicos tienen la pupila más grande, más dilatada. Y la otra son los adultos mayores. El adulto mayor pierde elasticidad muscular y no regula el ingreso de luz a través de la pupila.

Hay que comprar siempre los anteojos en ópticas. Porque esto garantiza que el cristal sea oftálmico, y no un plástico prensado, que puede tener aberraciones y no respeta la distancia pupilar… en fin, que puede hacer más daño que no llevar protección”, concluye la especialista.