Los piojos, esos huéspedes indeseables

Publicado por: 16/04/2018 0 comments 53 views

La pediculosis es una enfermedad de la piel producida por el constante rascamiento del cuero cabelludo, por la presencia del parásito pediculus capit/s (piojo).

El 80% de los niños en edad escolar está infectado de piojos. Pese a no significar un riesgo para la salud, estos  pequeños insectos representan un problema difícil de erradicar. El ministerio de salud recomienda a padres y docentes estar atentos a la pediculosis, ya que la escuela es un ámbito habitual de contagio.

SÍNTOMAS
El síntoma más frecuente es la intensa picazón de la cabeza (especialmente, la zona que está detrás de las orejas), el cuello y los hombros. ya que al picar el piojo, produce una pequeña herida e inyecta cantidades mínimas de su saliva en el cuero cabelludo. La picazón puede pasar inadvertida al principio y tardar entre 8 y 10 semanas en aparecer.
El rascado agrava la inflamación y, si ésta progresa, puede producir costras e infecciones que, en algunos casos,
necesitan ser tratadas con antibióticos.

CONTAGIO
Contagio directo: es el más común. Se produce a través del contacto de la cabeza de una persona sana, con la
cabeza de una infectada. Contagio indirecto: a través del intercambio de objetos personales de una persona infectada con otra (gorros, bufandas, abrigos, cintas del cabello, peines, cepillos para el cabello o toallas).
También por compartir camas, colchones, o almohadas que hayan estado recientemente en contacto con una
persona infectada. Los piojos no saltan ni vuelan, pasan caminando de una cabeza a la otra. Revisar diariamente la cabeza de los chicos buscando piojos y liendres. Es conveniente revisar a todos los miembros de la familia y tratar a aquellos que tengan liendres o piojos adultos. Los pediculicidas no tienen poder residual, por lo cual no ofrecen protección preventiva. Su uso indiscriminado es potencialmente tóxico y provoca mayor resistencia a los productos.
Por prevención, se puede mantener el cabello peinado hacia atrás y firmemente recogido, sin necesidad de cortarlo, y
lavarlo con frecuencia. Lavar los peines y cepillos con agua jabonosa a 65°C y evitar compartirlos. Lavar la ropa, toallas y sábanas en agua muy caliente, superior a 60°C, siendo lo ideal utilizar lavarropas y luego planchar.
Aspirar colchones, sillones y alfombras. No rociar indiscriminadamente muebles o alfombras con insecticida.
Los elementos que no pueden lavarse deben mantenerse aislados durante períodos de 15 días, después de los cuales
los parásitos mueren. Ante cualquier duda se debe consultar siempre al médico quien sabrá dar la orientación en la prevención y tratamiento de manera adecuada en cada caso particular.

TRATAMIENTO
En el mercado hay una gran variedad de productos efectivos para el tratamiento de esta parasitosis. pero para recibir tratamiento farmacológico siempre consulte a un profesional. Realizar el tratamiento indicado por el médico. Usar peine fino para desprender piojos y liendres. Los piojos tardan en desarrollarse siete días, desde que son depositados los huevos hasta que aparece el parásito adulto. Es por ello que siempre debe repetirse un nuevo ciclo de tratamiento
con una semana de intervalo. Los productos no deben ser utilizados en embarazadas y niños pequeños.

OTROS TIPOS DE PIOJOS
Existen otras especies de piojos que se alimentan de sangre humana.

EL PIOJO DE CUERPO: Pedicu/us corporis: en la actualidad, está prácticamente en extinción. Habita en las ropas
de las personas, pone sus huevos en los pliegues o costuras de las misma. Se presenta en el cuerpo de las personas
con una mala higiene. Provoca una intensa comezón.

EL PIOJO DE PUBIS: Pedicu/us pubis: habita en el vello púbico. Se lo conoce comunmente con el nombre de ladilla.
Puede alojarse también en los bellos del pecho, axilas, barba cejas y pestañas. Su transmisión se da, por lo general, a
través de relaciones sexuales.