Mitos sobre la carne de cerdo

Publicado por: 20/03/2017 0 comments 62 views

La carne de cerdo es una de las más consumidas en el mundo. En los últimos años, hubo cambios en la forma de cría y alimentación del ganado porcino que contribuyeron a mejorar notablemente la calidad de la carne y que generaron nuevos beneficios, que hoy quizás no son tan conocidos.

Por la Dra. Virginia Busnelli (*)

Al momento de elegir determinados alimentos son muchos los dichos populares que rondan sobre ellos y que, en ocasiones, nos confunden y nos hacen dudar de si consumirlos o no y en qué cantidades.

Si hablamos de la carne de cerdo son varios los mitos que la rodean. Es muy importante, por tratarse de una opción nutricional interesante que podamos desmitificar, informarnos y elegir sobre la base de conocimientos médicos y no sobre los consejos que circulan en las redes o que rondan la “sabiduría” popular.

Por eso, conozcamos y desmitifiquemos juntos para poder elegir siempre la mejor opción, incorporando hábitos saludables y priorizando lo que más nos gusta y hace bien al momento de comer.

Mito 1: “la carne de cerdo es muy grasosa”. El 65% de la grasa que contiene el cerdo se retira durante el proceso de corte, la que queda es 70% grasa poliinsaturada (buena) y sólo el 30% es saturada (mala).

Mito 2: “no aporta nutrientes”. Esto es totalmente falso porque, además de la proteína, la carne de cerdo es rica en vitaminas B1 y B3, esenciales para el funcionamiento del corazón y el sistema nervioso, y también para mantener la piel en buen estado. Además, por su dosis de fósforo, fortalece los huesos y genera energía en las células. También es rica en hierro,  que sirve para reducir o prevenir anemias, y vitamina B12,  la cual es esencial para el funcionamiento normal del cerebro, del sistema nervioso y para la formación de la sangre y de varias proteínas.

Mito 3: “daña el corazón”: La carne de cerdo contiene mayor porcentaje de grasa poliinsaturada o “buena” que la carne de vaca, la cual ayuda a bajar los niveles de colesterol en la sangre y disminuye los factores que favorecen la acumulación de grasa en las arterias (ateroesclerosis).

Mito 4: “si tomas medicamentos, siempre la prohíben”. En cuanto a la prohibición de la comunidad médica, está comprobado científicamente que esto no tiene razón de ser. La carne de cerdo aporta los nutrientes necesarios que ayudan a una recuperación y es falso que favorezca las infecciones.

Estos son 4 de los principales mitos que están asociados a la carne de cerdo y que, muchas veces, nos hacen poner en duda si consumirla o no. Por esto, y porque no todo lo que se dice sobre un alimento es cierto ni tiene un fundamento científico sino que muchas veces se trata de un mito popular, es muy importante que al momento de asesorarnos lo hagamos con un especialista que pueda brindarnos las mejores opciones de alimentación de acuerdo a nuestras necesidades, expectativas y posibilidades.

 (*) Médica especialista en Nutrición. MN 110351.

Los métodos de cría, conservación y alimentación del ganado porcino mejoraron considerablemente en los últimos 20 años, lo que dio como resultado que la carne de cerdo sea de mucha mejor calidad. En el pasado, se la asociaba con altos niveles de colesterol y grasas, pero en la actualidad se demostró que posee niveles inferiores a los de otros tipos de carne, como la vacuna o aviar. Es por eso que el consumo está aumentando.