¿Pasa las hojas sin saber qué leyó?

Publicado por: 18/04/2018 0 comments 373 views

A veces pasa que leemos algo y terminamos sin saber qué leímos y volvemos a repetir la acción con mayor atención. En estas líneas, la explicación de por qué sucede ésto.Dr. Hugo Valderrama

Por una cuestión lógica, doy esta advertencia al inicio: puede suceder que comience esta lectura y en algún momento se desvíe su atención, siga moviendo de manera automática sus pupilas sobre cada palabra, inclusive mueva sus manos y pase una página, pero  llegue al final sin saber que leyó y cómo pasó el tiempo. Si le interesa saber porq ué a veces le sucede esto, debe necesariamente concentrarse y leer este artículo por completo.

Qué pasaría si mañana cuando nos levantamos, tenemos que prestar atención y pensar en mover un pierna enfrente de otra para caminar, los pasos para ducharnos y vestirnos,  las vueltas precisas para atarnos los cordones, la forma de tomar los cubiertos al desayunar y lo mismo para todas las tareas habituales de cada día, sería realmente agotador. Tan agotador que nuestro cerebro intenta ahorrar toda la energía que eso le requeriría, busca realizar estas tareas sin prestar atención, de manera inconsciente, sin cansarse. El recurso que tiene para lograrlo es… automatizar todo lo que pueda.

Las investigaciones arrojan diferentes números sobre qué cantidad de actividades realiza de manera automática un adulto. La mayoría arroja alrededor de un noventa por ciento, pero lo cierto es que este porcentaje varía según las actividades que realice cada persona. La lectura requiere de un proceso de aprendizaje que no es inherente al cerebro humano, sino que debe ser aprendida de manera gradual, adquiriendo con el entrenamiento mayor destreza. La lectura activa muchas redes neuronales y las primeras etapas de este proceso, involucra el reconocimiento de letras y palabras como imágenes. Paulatinamente se desarrolla la etapa fonológica, que asocia sílabas con sonidos en la pronunciación, después prosigue la etapa ortográfica en la que se reconocen palabras de manera cada vez más rápida. Los fonemas, grafemas y la ortografía se van almacenando en las neuronas de la “caja de palabras”,  hasta que se vuelve un proceso automático.

Si pasamos el entrenamiento que nos llevó a tener una lectura fluida, podemos leer de manera automática sin prestar atención, pero…. lo que nunca será automático es la comprensión y el análisis de lo que estamos leyendo. El entendimiento de lo que estamos leyendo requiere de nuestra atención selectiva consciente. Si tenemos un problema, algo que resolver, “pendientes”, o inclusive de algo que nos entusiasma mucho, nuestra atención selectiva se va desviar a esos pensamiento y la lectura seguirá en piloto automático pero sin sentido.

¿Puede ser un problema en la memoria en vez de la atención? Sí, pero tiene  que tener claro que la atención es una función cognitiva básica, que no puede ser salteada cuando está la intención de memorizar. Si desviamos la atención selectiva no podemos memorizar, al menos de manera consciente. Ahora, si percibe que si estaba prestando plena atención, que en su momento comprendió todo el texto y tiene alguna duda sobre si cambió su capacidad para retener o evocar la información aprendida, debe realizar una consulta médica neurológica con la finalidad de evaluar los síntomas de un posible proceso ya no fisiológico, sino patológico. Lo mismo debe consultar si nota que su capacidad para mantener la atención no es la misma y no encuentra un motivo de porqué se desvía.

Por supuesto que si posee el proceso automatizado y fluido de lectura, pero no lee frecuentemente, deberá entrenar su atención selectiva, de la misma manera que se puede entrenar cualquier función cognitiva y a cualquier edad. En este caso aumentando el número de páginas que lee día a día, para poder luego si terminar si lo desea grandes libros.

Si superó la advertencia del primer párrafo,  puedo mantener la atención y conocer cómo funciona su cerebro en este preciso momento, en que sus neuronas están leyendo y comprendiendo.

(*) Médico Neurólogo – Máster en Neurociencias.

La lectura requiere de un proceso de aprendizaje que no es inherente al cerebro humano, sino que debe ser aprendida de manera gradual, adquiriendo con el entrenamiento mayor destreza.