Pastas permitidas: secretos para incluirlas en una dieta para adelgazar

Publicado por: 11/07/2019 0 comments 576 views

Dejar de lado el queso rayado, el primer paso para armar un plato de pastas menos calórico.

Cuando se busca un plan para bajar de peso, uno de los primeros impulsos o intentos es abandonar por completo las pastas. La razón es que la idea más instalada pregona que estas son las responsables de los kilos de más y que, al evitarlas, la balanza mostrará el cambio esperado. Sin embargo, hay varias cuestiones que refutan esta teoría.

Unos de los puntos principales son que ninguna de sus versiones desaparecer√° de la faz tierra, y que -tarde o temprano- volveremos a incluirlas en nuestro men√ļ. En especial, porque se trata de un alimento muy arraigado en nuestras costumbres y que, para muchos, implica una verdadera una tentaci√≥n.

Otro punto es que, con las combinaciones y en las cantidades recomendadas, pueden transformarse en un plato beneficioso.

Entonces, la idea ser√° implementar las sugerencias dadas por los nutricionistas y buscar la forma m√°s saludable de implementarlas.

Un tema de cantidad

El tama√Īo de las porciones siempre es una buena gu√≠a. Desde ya, no ser√° lo mismo medir una porci√≥n rebalsante que otra reducida y al ras. Por eso, uno de los primeros trucos es servirlas en un plato chico o mediano, y no en el m√°s grande que haya en la casa. La consulta con un profesional tambi√©n servir√° para establecer con exactitud cu√°l es la medida ‚Äúest√°ndar‚ÄĚ para los requerimientos de cada persona.

Buenos mix

Otra clave es tener en cuenta que las pastas forman parte de los hidratos de carbono de absorción rápida. Es decir, además de las calorías que aportan, al ingresar al organismo, generan una respuesta rápida de la insulina.

A nivel org√°nico, cuando sube inmediatamente la insulina, se fabrica grasa y aumenta el apetito para la pr√≥xima comida. Por eso, al ingerir platos abundantes y bien potentes de fideos, √Īoquis o ravioles dan ganas de seguir comiendo m√°s o de continuar con alg√ļn alimento dulce.

Para contrarrestar este circuito, la clave ser√° acompa√Īarlas con vegetales. Las opciones pueden ser verduras salteadas o crudas. Otra alternativa es acompa√Īarlas con una peque√Īa porci√≥n de hojas verdes o mezcladas en ensaladas.

Los beneficios extra: el plato será menos calórico. brindará más saciedad y se podrá aumentar el volumen de la porción.

Agregados en la mira

Las combinaciones con preparaciones ricas en carbograsas tampoco colabora para su admisión entre los platos saludables y aptos para adelgazar. Las salsas demasiado grasosas y la gruesa capa de queso rayado -que generalmente se trata de variedades hipercalóricas- están siempre en la mira.

La salida a esto es reemplazar estos aditivos por queso crema light, c√ļrcuma o salsas caseras m√°s livianas, hechas con ingredientes naturales y menos aceite.

Cocción con luz verde

Un truco extra es cocinar las pastas al dente, especialmente los fideos. Esto ayudará a bajar el índice glucémico que, como está explicado en el primer punto, esto contribuye a evitar la compulsión por comer en forma desmedida.

Variedades amigables

‚ÄčLos productos integrales siempre corren con ventajas, al menos que se cuente con una indicaci√≥n precisa de evitarlos. Si bien no tienen menos calor√≠as, entre sus beneficios figuran su capacidad de brindar mayor saciedad y de evitar las ganas de comer cantidades excesivas. Tambi√©n es mejor optar por espaguetis o fideos y en el caso de los ravioles, por aquellos con rellenos de vegetales.