Persona con discapacidad: Sujeto de derecho, sujeto sexual.

Publicado por: 13/10/2017 0 comments 187 views

La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD) tiene como propósitos promover, proteger y asegurar el goce pleno y en condiciones de igualdad de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de todas las personas con discapacidad, así como promover el respeto de su dignidad inherente.

Por la Lic. Marcela Potente

La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD) fue sancionada en el año 2008 debido a la necesidad que tenían personas con discapacidad de ser respetadas y validadas socialmente como sujetos.

La Fundación Prevent, que es una entidad sin fines de lucro, privada e independiente, cuyo objetivo es promover y contribuir a la inserción social y laboral de las personas con discapacidad por medio de una mayor concientización social que garantice entornos laborales más seguros y empresas más responsables, lanzó en 2015 un video donde intentó poner a los espectadores en la piel de las personas con discapacidad a partir de situaciones tan absurdas que hasta resultan graciosas. Con este mensaje pretendieron provocar un cambio importante: una nueva mirada hacia la discapacidad y la conciencia de que la peor barrera a superar está en cada una de las personas, en una mirada equivocada, en una exageración de la ayuda ofrecida, en los miedos y preconceptos.

Entre las situaciones que muestra el video, una representa a una joven con Discapacidad Intelectual que está en un bar tomando un café. Al pagar la consumición el mesero se le acerca con el vuelto y de un modo, poco correcto, le toma la mano y le explica el dinero que le dá. En palabras de la joven “no me trates como si fuera una niña, por favor. Te entiendo perfectamente”.

SER POR TENER

En el libro escrito por Orbe Mendoza (2011) se encuentra el prólogo redactado por el Psicólogo Marcelo Rocha quien propone sustituir el verbo ser por tener, pues en primer lugar nadie es discapacitado, pero sí alguien puede tener una discapacidad.

La discapacidad no debe nominar al sujeto, no debe decir quién es, más que su propio nombre. Nadie merece ser especial o tener una capacidad diferente a las del resto de las personas, todos son individuales y desarrollan capacidades en que se permite o no.

Una inquietud muy fuerte por parte de las familias es qué será de la vida de sus hijos o hijas con discapacidad intelectual, dedicándose muchas horas a brindarles todos los recursos conocidos para eliminar las barreras y garantizarles una vida autónoma e independiente, es decir los acompañan en la construcción de un proyecto de vida. Pero es la sociedad la que no realiza este avance, ante una persona con discapacidad intelectual que se desenvuelve en los espacios de las personas sin discapacidad. Retomando la escena del video a ningún mesero se le ocurriría explicar el vuelto que entrega si la persona no demostrara en su cuerpo una discapacidad.

Tratar diferente a las personas con discapacidad pareciera ser algo esperado en la sociedad. Suponer que una persona con discapacidad física no comprende lo que se le dice o transmite, es asociar que toda persona con discapacidad física también tiene discapacidad intelectual. La sociedad no está acostumbrada a vivir con la diversidad y cuando se encuentra ante ella exagera, reacciona, invade cuerpos y espacios generando incomodidad en la persona con discapacidad.

Poder reflexionar sobre las diferentes maneras que tenemos de relacionados con las personas con discapacidad es una oportunidad para comenzar a garantizar la igualdad de oportunidades y la inclusión de todas las personas en el mundo en el que vivimos.

Hablar de estos temas es hablar de sexualidad, si recordamos que en el artículo que salió en la revista anterior decíamos que sexualidad es todo lo que somos, sentimos, pensamos y hacemos; poner en evidencia las desigualdades de trato hacia las personas con discapacidad es poner en discusión los vínculos que desarrollamos y las representaciones sociales que interfieren en la garantía de derechos.

(*)Licenciada en Psicología especializada en Sexología Clínica y Educativa.