¿Por qué cuesta tanto mantener un peso saludable?

Publicado por: 26/07/2016 0 comments 53 views

Esta es una de las preguntas más complicadas de contestar, ya que existen distintos motivos, que suelen ser múltiples y que a su vez se diferencian en cada individuo.

 

Algo que se observa frecuentemente en las personas que tienen problemas de sobrepeso, es que recurren a la comida como objeto de regulación emocional. Esto significa que la comida se posiciona como único objeto que reduce el estrés, la ansiedad, que las saca del aburrimiento y de la soledad, que las hace olvidar por qué están tristes, enojadas, pero que también permite perpetuar los momentos de alegría, como las reuniones con amigos y familia, entre otros.

Generalmente, la comida cumple esas funciones muy bien, y por un momento quita de la cabeza aquello que perturba, pero, como resultado no esperado, con el tiempo, estas personas tienen dos problemas: aquel que quisieron olvidar o superar comiendo, pero que no han resuelto aún y un nuevo cuerpo gordo, poco saludable y difícil de mover.

A partir de aquí hay personas que al sentirse y verse gordas, desisten y continúan comiendo y comiendo, sin intentar cambiar, pero también hay otras que recurren a las dietas restrictivas, exigentes y poco saludables, que en la mayoría de los casos agravan aún más el problema, ya que estas propician los episodios del comer impulsivo o sobreingestas excesivas. Entonces, como resultado de un círculo vicioso encontramos períodos de ingestas excesivas e impulsivas y períodos de restricción alimentaria y un gran aumento de peso, sostenido, con el paso de los años.

 Entonces… ¿qué se puede hacer?

Como primer paso se ha de tomar una decisión firme respecto a qué quiere hacer cada uno con su vida y con su cuerpo. Es fundamental entender que para lograr cambios reales y sostenidos en el tiempo, las soluciones mágicas no sirven, que se necesita del esfuerzo y de la voluntad para llegar a los objetivos deseados. Para ello buscar la apoyo de los profesionales expertos en el tema será de gran ayuda, y en particular, que aborden el problema de manera interdisciplinaria.

Aquellos profesionales indispensables para trabajar en esta temática deberían ser: el psicólogo, quién abordará la conexión existente entre el comer y las emociones, ya que, cuando no se modifica la manera de posicionarse frente a la comida y la relación que se tiene con ella, así como los pensamientos de justificación y de permiso que favorecen las ingestas excesivas, la persona no modifica sus conductas y continúa comportándose de la misma manera. Es entonces que, trabajando los pensamientos y conductas no favorables, se podrán desarrollar nuevas habilidades en pos de modificarlos.

Acompañando este proceso será muy importante la orientación que pueda dar el profesional en nutrición, que deberá intervenir realizando un plan alimentario adecuado y adaptado a cada paciente, evaluando la cantidad de peso que debe perder y tiempo necesario para ello, reducando en la forma y modalidad de la alimentación, informando sobre composición y calidad de los alimentos, entre otras.