Por un manojo de “likes”

Publicado por: 25/10/2019 0 comments 49 views

Las fotos con más likes o mayor cantidad de comentarios otorgan al adolescente seguridad y confianza. Es función de los adultos de referencia, hacerles entender que todo aquello que suben a las redes deja de pertenecerles.


</FIRMA>Psp. Ma. Alejandra Canavesio (*)

“ —¿¿¿Viste todos los ‘Me gusta’ que le pusieron a la foto???— me preguntó Cecilia (casi 14 años), visiblemente excitada, apenas llegó.
—¿A qué foto, Ceci?— quise saber.
—A esa que me saqué en el baño, cuando fuimos a la quinta de Lali, el otro finde.
—¿Esa que me contaste te sacaste en bikini ante el espejo, de perfil, haciendo ‘trompita’ con labios que te pintaste rojos, ‘sacando’ la cola?
—¡¡¡Sííííííííííííííííííííí!!! ¡ÉSA!… La subí y, antes de dejar el celu, ya tenía ¡¡¡233 ‘me gusta’!!!… Creo que voy a batir el récord.
—¿Récord? ¿Qué récord?
—¡El de la mayor cantidad de ‘likes’!— me respondió, como si fuera algo que ‘cayera de maduro’.
—Mmmmmm… explicame, porque no entiendo de qué se trata.
—Es como si fuera un concurso de la chica más linda. Entonces te sacás una foto ‘haciéndote la linda’, la subís y la que tiene más ‘likes’ es la que gana.
—¿Y gana qué?
—Qué se yo… ¡Gana!”.

El uso de las redes sociales atraviesa hoy la cotidianeidad de los adolescentes, impactando soberanamente en sus modos de expresarse, comunicarse, conocerse, relacionarse y divertirse. Estar tanta cantidad de horas “enchufados” a aparatos, les cercena la experiencia de vincularse con otros presencialmente, adulterándoles la necesidad de un contacto humano que persiguen a través de una exposición de su intimidad, realidad de la cual, claramente, no tienen plena conciencia.
En el deseo de ser aceptados y queridos, exhiben su vida privada de manera masiva y sin condiciones (ni medir consecuencias), esperando encontrar un receptor que los contemple, apruebe y brinde alguna clase de “afecto”. En la necesidad de sentirse atractivos y revalidados, se muestran llamativa, seductora y provocativamente a sabiendas de que esos modos despiertan la curiosidad de otros que, justamente, es lo que buscan ver.
Empoderados a través del dominio de las pantallas, los adolescentes están dando un excesivo valor a la imagen y eso los impulsa a una pronta y exagerada sexualización que, muchas veces, es una fachada con la que pretenden mostrar un desprejuicio erótico que no siempre es el fiel reflejo de la realidad de lo que verdaderamente son.
Las fotos con más likes o mayor cantidad de comentarios otorgan al adolescente seguridad y confianza, a la vez que le disminuyen el miedo al rechazo, cuestiones que lo inducen a postear más y más, desafiando los límites del pudor y sin medir los riesgos de exponer la desnudez de su cuerpo en las redes sociales.
Es función de los adultos de referencia, hacerles entender que todo aquello que suben a las redes deja de pertenecerles, y que quitarse ropa y exhibirse, para “hacerse los lindos” y así obtener likes, de algún modo, es una forma de prostituirse, porque en ese exponerse hay una degradación que pone en jaque la dignidad y el honor de ser personas.

(*) Psicopedagoga.