Recomendaciones sobre el uso de repelentes en niños

Publicado por: 27/12/2019 0 comments 596 views

Frente a las altas temperaturas que se están registrando, y estarán presentes durante los próximos tres meses, es fundamental extremar las medidas de prevención del dengue. En ese marco, el uso del repelente de insectos es una de ellas.

Los repelentes de insectos son sustancias que, por su olor o naturaleza, ofrecen protección contra las picaduras de insectos. Se aplican sobre las diversas zonas expuestas del cuerpo mediante diferentes sistemas: lociones, cremas, vaporizadores, roll-on, stickgel, toallitas impregnadas, entre otros, a través de los cuales los principios activos son depositados sobre la piel.
Generalmente aseguran una protección de 4 a 8 horas después de su utilización. No matan al insecto pero lo mantienen alejado de la zona donde se ha aplicado el repelente.

En el mercado farmacéutico se encuentran distintos tipos de repelentes de insectos. Uno de los más ampliamente utilizados es el DEET (N N-diethyl-m- toluamida). La concentración de DEET puede variar de un producto a otro y en las diferentes formas de presentación. La duración de la protección depende de la concentración. Un producto con DEET al 10% protege durante 2/3 hs. aproximadamente, en cambio al 25% la protección es de 6 hs. en promedio.
La Academia Americana de Pediatría recomienda que los repelentes que se usan en niños no deben contener más de un 30% de DEET.
No se recomiendan los repelentes de insectos para los niños menores de 2 meses de edad.

Uso correcto del repelente

Debido a la situación epidemiológica actual del dengue y otras enfermedades transmitidas por mosquitos, se han modificado las recomendaciones clásicas sobre el uso de repelentes. Para la aplicación de los repelentes, deben recordarse los hábitos de actividad de picadura del Aedes aegypti: es mayor en la mañana, varias horas después que amanece y en la tarde, horas antes de oscurecer. Sin embargo, a veces se alimenta durante el día en áreas
bajo techo o en áreas cercanas protegidas de la luz solar directa. En ocasiones, se alimenta en los interiores durante la noche si hay luces encendidas.

Ante la situación epidemiológica actual de dengue y otras enfermedades transmitidas por mosquitos, se han modificado los consejos clásicos sobre el uso de repelentes utilizando de manera segura repelentes con DEET.
Es importante tener en cuenta las siguientes recomendaciones para evitar la aparición de efectos adversos causados por el uso de repelentes:

—Revisar la etiqueta del producto para encontrar información sobre cuánta cantidad de DEET contiene el repelente. En niños utilizar productos cuyas concentraciones no superen el 30%.
—Seguir siempre las instrucciones que están en la etiqueta del producto.
—No aplicar el repelente debajo de la ropa.
—No aplicar el repelente en cortaduras, heridas o piel irritada.
—No rociar productos con DEET en áreas cerradas.
—No rociar productos con DEET directamente a la cara. Rociar las manos y después
frótarlas cuidadosamente sobre la cara, evitando los ojos y la boca.

Fuente: Asociación Argentina de Pediatría

Sobre el aceite de Citronella y la pulsera repelente

Es un extracto de los derivados terpénicos presentes en distintas especies vegetales (citronella de Ceilán y citronella de Java). En cuanto a su acción, en apariencia produce un efecto desagradable sobre las terminaciones sensitivas y un bloqueo de la percepción química de los insectos. Los principales inconvenientes de este compuesto son su limitado efecto como repelente y que no tiene una acción duradera en el tiempo.

Las recomendaciones clásicas indicaban el uso de Citronella en los niños entre 2 meses y 2 años, y
DEET (N, N-dietil-m-toluamida) con una concentración de hasta el 10 % entre los 2 y 12 años. Estas recomendaciones han sido modificadas en el contexto epidemiológico actual, y ahora se permite una concentración menor a 30 %.
Desde el año 2009, a partir de la epidemia de dengue, se extendió el uso de los brazaletes de silicona conocidos como ‘pulsera repelente‘. Estos productos se colocan en las muñecas o tobillos y llevan impregnado aceite de origen vegetal de citronella o eucaliptus, que funciona como repelente natural. La mencionada “pulsera” no posee una acción específica sobre un tipo de insecto en particular y tiene una eficacia limitada.