Respeto y disciplina, las bases del rugby

Publicado por: 12/05/2017 0 comments 41 views

El rugby es en la actualidad un deporte elegido por muchos niños y adolescentes. Humildad, respeto por el otro, compromiso y solidaridad son algunos de los valores que pregona, a los que se le suman en una instancia profesional una correcta alimentación y entrenamiento.

Juan Ignacio Rodríguez

Cuando somos chicos -edad primaria-, tenemos la obligación escolar de hacer educación física. Una materia que sin dudas es lo primero que liga a un niño con el deporte porque además de “hacer gimnasia” empieza a probar y descubrir muchas actividades.

Fútbol, básquet, handball y vóley son las prácticas deportivas que vienen de la mano con la escuela. A éstas, fundamentalmente en establecimientos privados y ahora también a través de organizaciones sociales en barrios, se les suma el rugby.

En verano, con ayuda de las colonias, la natación es una de las disciplinas que pica en punta. Lo mismo que el tenis en sus diferentes variables. Esto, por nombrar sólo alguno de los deportes que, por momentos, llegamos a practicar todos juntos. Una locura, sí. Pero en buena hora que uno pueda tener un abanico de posibilidades para intentar llevar una vida mucho más saludable.

Dentro de estas opciones, nos vamos a detener en una: el rugby. Un deporte que tiene sus comienzos en el inicio del siglo XIX en Inglaterra, pero que rápidamente se fue propagando al resto del mundo. En nuestro país, la actividad comienza en 1873.

Siempre fue considerado un deporte elitista -lo era en sus comienzos- pero sin dudas con el correr de los años, el deporte de la ovalada fue ganando en popularidad, a tal punto, por ejemplo, que el rugby femenino ha crecido mucho en los últimos años.

Los chicos pueden empezar a jugar al rugby, literalmente “a jugar”, desde los 4 años. Lo hacen en lo que se conoce como “escuelitas”. Generalmente con profesores de educación física -y colaboración de los mismos padres- que más que nada guían a esos “enanos” para que se diviertan entre ellos y junto a chicos de otros clubes.

Y es justamente ahí, desde bien chicos, donde se les enseña a los “jugadores” esos valores que siempre tratamos de destacar en nuestro deporte y tenerlos como bandera: humildad, respeto, compromiso, solidaridad, disciplina. Cuando van creciendo, se le suma la concentración, el esfuerzo, entrenar como corresponde…

Tres etapas

El rugby en nuestro país se divide en tres etapas: la infantil, que va desde los 4 a los 14 años; la juvenil competitiva, a partir de los 15 y hasta los 19; y por último el plantel superior.

En la actualidad, los chicos empiezan a tener entrenamientos más “serios”, ya en los últimos años de infantiles (12, 13 y 14 años). Qué significa ésto: que de a poco, empiezan los entrenamientos en gimnasios, acordes a la edad lógicamente; los controles médicos; e ir tratando que empiecen a tener ciertas conductas con la alimentación.

Cuando comienzan la etapa competitiva, donde empiezan a disputar partidos con puntos en juego y campeonatos por ganar, la preparación comienza a ser cada vez más exigente.

Romina Garavaglia, diploma en nutrición deportiva del Comité Olímpico Internacional, es coordinadora del área de nutrición de la Unión Argentina de Rugby. Ella considera que el entrenamiento se divide en dos partes: una visible, que ocupa un 10% (prácticas, gimnasio y partido); y otra invisible, que representa el 90% restante (alimentación, hidratación y descanso).

En cuanto a la suplementación (siempre hablando de lo natural, no lo prohibido), Garavaglia asegura que “los suplementos están rodeados de mucho mito y márketing. Es poco lo que realmente es efectivo. Lo cierto es que, y esto comprobado por la misma ciencia, no sólo por tomar suplementos vas a mejorar si no hay detrás lo que se llama “entrenamiento invisible” de nutrición, hidratación y descanso, y un buen plan de entrenamiento físico, entre otras cosas.

La alimentación en el rugby en particular, y en los deportes en general, es un aspecto importantísimo. Es la nafta para los entrenamientos físicos.

En definitiva: el rugby es uno de los deportes más lindos y con más respeto del mundo gracias, en gran parte, a que priman el trabajo en equipo, disciplina, disfrute, respeto y espíritu deportivo.

Lo que hay que saber para practicar con la ovalada

Para practicar rugby es fundamental hidratarse bien. Dentro de lo posible, hay que tomar dos litros de agua por día. También tratar de dormir al menos ocho horas a la noche, y aquellos que pueden un rato a la siesta. La alimentación es central, basándonos en lo que hoy avala la “World Rugby”, ente que regula a nuestro deporte.

Para poder comenzar un entrenamiento de fuerza a edades infantiles o juveniles será fundamental que los adultos encargados de la supervisión de los niños y adolescentes tengan la cualificación y competencia suficiente para dar las instrucciones más precisas sobre la técnica apropiada de los ejercicios, el comportamiento apropiado en los entrenamientos y la prescripción de todo el conjunto del entrenamiento

La evolución del entrenamiento deportivo hace que se ponga especial énfasis en las correctas cargas y por consiguiente en el óptimo descanso. Los jugadores, por desconocimiento de muchos entrenadores, sólo piensan en entrenar. Descansar y recomponerse, tanto nutricionalmente como mentalmente para los entrenamientos, es fundamental. Respetar las etapas del año, también lo es.

Es imposible establecer o recomendar una edad cronológica como óptima o mínima para que un chico comience a trabajar la fuerza, ya que podemos encontrar diferencias de estatus o madurez biológica entre niños y jóvenes del mismo sexo y edad cronológica de hasta 4-5 años.