Running: 4 estudios básicos para evitar riesgos cardíacos

Publicado por: 14/09/2018 0 comments 7 views

A medida que el running, y cualquier deporte, se va poniendo serio y las exigencias aumentan es imprescindible tomar conciencia de la importancia de los controles. Una vez por año, ese deportista debe hacerse análisis de sangre, electrocardiograma, ecocardiograma y ergometría. 

 

El mes pasado fue noticia la muerte de un hombre en una media maratón llevada  acabo en Buenos Aires. El hombre, que era santafesino, murió de un paro cardíaco. Quienes lo acompañaron ese día no observaron ningún indicio extraño. “Comenzó la media maratón como siempre, corriendo lento y recién iba por el kilómetro 4, una distancia corta para un corredor entrenado, cuando se desplomó”, contentaron.

El médico deportólogo Julio Rico, de la Unidad de Actividad Física y Salud del Sanatorio Santa Fe, explica que hay un porcentaje bajo de casos de muerte súbita que se da en personas que parecen sanas en los controles, como era el caso del fallecido.

“Un estudio internacional reciente, que se publicó en una prestigiosa revista médica, señala que la incidencia de un paro cardíaco repentino durante la participación en deportes competitivos fue 0,76 casos por 100.000 atletas por año”, indicó Rico.

A medida que el running, y cualquier deporte, se va poniendo serio y las exigencias aumentan (10K, 15K, 21k…), es imprescindible preguntarse hasta qué punto el propio cuerpo está preparado para seguir ese ritmo.

“De acuerdo con la historia clínica del paciente, donde se tienen en cuenta antecedentes familiares, enfermedades, si es fumador o no, si es diabético, etc., se pueden realizar distintos estudios para saber cómo está esa persona y si está preparada para correr”, insistió Rico.

Hay cuatro que son centrales:

-análisis de sangre en un laboratorio, para medir la glucemia y los indicadores básicos.

-electrocardiograma, clave para diagnosticar enfermedades cardiovasculares)

ecocardiograma, para obtener imágenes reales de un corazón en 2 D y también en 3D

-y ergometría, para valorar la respuesta del corazón ante el esfuerzo.

“Los controles deben realizarse, como mínimo, una vez por año, aconsejó Rico en base a la recomendación del Comité Olímpico Internacional y muchas otras organizaciones internacionales.

 

Resaltado

 

Según un estudio, la incidencia de un paro cardíaco repentino durante la participación en deportes competitivos fue 0,76 casos por 100.000 atletas por año.